Hoy es el día que hemos esperado los ciudadanos de bien, para contribuir con nuestro voto a cambiar la errada ruta que se nos había impuesto por la irresponsable actitud de quienes nos llevaron al descalabro en que nos encontramos, al haber tenido en la última década el promedio de casi un presidente por año y, en el último quinquenio haber tenido como presidente al profesor Pedro Castillo y a su sucesora Dina Boluarte, confesos y probados rojos ideológicos y confusos demagogos en la práctica, sin referirnos a malas artes que corresponderá al Ministerio Público probar y al Poder Judicial procesar. A ello se suma un Congreso en la “luna de Paita y el sol de Colán” que, teniendo a varias personas con buenas calificaciones entre sus integrantes, no supieron elegir a quienes sustituyeron a los antes mencionados en la conducción del país.
Bueno pues, el día llegó y no debería ser desaprovechado con voto irresponsable que nos lleve a seguir en la mala ruta, sino sabiamente rectificar y poner en la presidencia de la Repúblicas a quienes tienen experiencia, conocen lo que debe hacerse para recuperar el crecimiento y desarrollo del país, garantizando la actividad privada generadora de trabajo digno que nos lleve al bienestar general.
No más improvisaciones, necesitamos también en el Congreso tener a los mejores para que la función de legislar, representar y fiscalizar, se efectúe acorde con el mandato constitucional y no por ideologías zurdas con las que solo se obtiene pobreza y desesperanza, a diferencia de sus gobernantes que se llenan los bolsillos como se ha acreditado en los países que ya lo han sufrido.
En uno de los medios escritos nacionales encontramos el siguiente comentario; un amigo preguntó ¿Alguien sabe cuál es la multa por no votar?, a lo que otro de los contertulios respondió “5 años de un gobierno de porquería y 110, 55 o 27.50 soles de multa”. La sabiduría de lo expresados nos releva de mayores comentarios.
Se tiene que ir a poner el voto, sea que truene, llueve o parpadee y por supuesto nada de melindres como que me duele la cabeza o hay incontinencia urinaria. En caso de que esto sea cierto pues a tomar un analgésico o ponerse pañales, que nadie ha sucumbido por ello.
No se trata solo del voto presidencial, sino también de la Cámara de Diputados, del Senado de la República y del Parlamento Andino. Tienen que ser personas -como ya varias veces hemos señalado – serias, experimentadas, con buena actitud y aptitud, pero sobre todo decentes, honorables y honradas. Les puedo asegurar en que en todas las listas aceptables y/o moderadas vamos a encontrar gente adecuada, incluso entre quienes actualmente están en el Poder Legislativo, así sean minoría.
No hay candidatos perfectos, pero al Palacio de Gobierno y al
Palacio Legislativo, llevemos a los mejores, así no sean perfectos, pues los humanos no lo somos. Los orates al manicomio, los sátrapas y ladrones a la cárcel y los rojos, a lo que tienen por el color más cerca, que es el infierno.
Es propicia la oportunidad para destacar la actuación de la Policía Nacional, secundada por las Fuerzas Armadas, que han mantenido la tranquilidad pública dentro del proceso electoral, evitando situaciones de sangre y/o de fuerza que lo perturben. Igualmente reconocer el buen desempeño de nuestras autoridades electorales, por lo menos hasta que son escritas las presentes líneas.




