La relaciуn de los diferentes gobiernos USA con el judaнsmo ha sido siempre ambigua.
La historia nos relata como las grandes fortunas de USA apoyaron al nazismo incluso económicamente. Estamos hablando de los Ford, los Rockefeller, etc. y del famoso aviador Charles Lindberg que se declararon amigos de Hitler. Firmas como Kodak, Bayer, Coca Cola, Nestlé, IBM, BMW, Adidas, Volkswagen entre otras, financiaron y apoyaron al régimen nazi antes y durante la Segunda Guerra Mundial con la complicidad de los países aliados. Estas corporaciones fueron las que sostuvieron gran parte del esfuerzo alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Como era de esperarse, ninguna recordó durante la posguerra sus vínculos con el nazismo. Sucede que estas mismas firmas tuvieron un rol fundamental en la recuperación alemana, por eso los aliados durante muchos años omitieron el rol de estas empresas durante el nazismo.
Es conocido igualmente el caso del barco St. Louis que transportaba a mas de 800 judíos que huían de la Alemania nazi y que el presidente Roosevelt de USA no permitió el desembarco de ningún de sus pasajeros. El barco tuvo que regresar a Europa y mas de 600 pasajeros fueron asesinados por los nazis sin contar aquellos que se suicidaron desesperados por el futuro que les esperaba.
Durante la 2nda Guerra Mundial se le pidió ayuda a USA para con los judíos, lo cual no se produjo. Incluso sabiendo que los judíos eran llevados a Campos de Concentración donde eran eliminados en cámaras de gas se le pidió a los aliados bombardear las líneas del ferrocarril que conducían a Auschwitz, dieron excusas para no hacerlo. Se les pidió bombardear el mismo campo de concentración de Auschwitz y tampoco lo hicieron.
La CIA fue organizada por ex miembros de la Gestapo Alemana y muchos de los criminales nazis fueron acogidos con los brazos abiertos por el gobierno USA sin someterlos a juicio.
Pero al lado de estas acciones el gobierno USA con su voto en 1947 en las Naciones Unidas en favor de la creación del Estado de Israel fue determinante para que se aprobara la moción. Pero al mismo tiempo durante los años siguientes mientras se consideraba a Israel como el aliado mas confiable de USA en el oriente medio, USA apoyó económicamente a países como Irán que ha declarado su decisión de destruir a Israel y eliminar al Judaísmo. Incluso hubo presidentes que presionaron a Israel siempre a ceder ante las demandas de sus enemigos comprometiendo su seguridad. Los casos de Carter y Obama son ampliamente conocidos y podemos agregar a Biden que fue manipulado por el propio Obama que sigue tratando de perjudicar a Israel por todos los medios a su alcance.
Las victorias de Israel que ganó todas sus guerras contra los países que lo rodean ocupando enormes territorios de Egipto, Siria, Jordania y Líbano terminó cediendo dichos territorios por presión de USA con acuerdos que no han garantizado ni fronteras seguras ni la paz para Israel ni siquiera su reconocimiento como país soberano.
Los acuerdos de Oslo que Israel cumple en detrimento de su seguridad y que ha sido una de las peores decisiones que firmó fueron auspiciados y apoyados por el gobierno USA.
Y mas recientemente con la administración Biden, USA declaraba oficialmente su apoyo a Israel y al mismo tiempo lo presionaba a limitar su acción contra Hamas y Hesbolla embargando las armas necesarias para su defensa y que Israel había comprado. Los Estados Unidos teniendo en sus manos la capacidad de obligar a Qatar a devolver a todos los rehenes que Hamas había tomado, no lo hizo. Además levantó las sanciones económicas a Irán que apoya a todos los grupos terroristas que buscan la destrucción de Israel.
En artículo anterior señalé una serie de interrogantes sobre la política de la administración Trump respecto a Israel. Hoy en día algunas de esas interrogantes se han aclarado, pero la situación en general es complicada y la prensa internacional subvencionada por el dinero ilimitado de los extremistas musulmanes insiste en que Donald Trump le ha quitado todo su apoyo a Israel y tiene diferencias insalvables con el primer ministro de Israel, Netanyahu. Francamente lo dudo. Netanyahu lo ha negado al igual que fuentes cercanas al propio Trump.
Las dudas surgen porque en la gira que el presidente Trump acaba de finalizar por algunos países del medio oriente Israel casi no ha sido tenido en cuenta. Creo que el propósito del viaje, como buen empresario que es Trump, era llegar a acuerdos comerciales importantes para USA y es lo que ha conseguido. En su lema: “Hacer de nuevo Grande a USA” ha logrado contratos por mas de mil billones de dólares. Por lo tanto mezclar esta visita con una a Israel era restarle importancia tanto a los países visitados como a Israel. Ya hará una visita a Israel cuando lo juzgue oportuno.
Llama la atención eso sí el estrechar lazos con Qatar, principal financiador de Hamas y el terrorismo internacional, el negociar una solución política con Irán que ha declarado que su objetivo es eliminar a Israel y a los judíos de la faz de la tierra y declarar una amistad estrecha con el presidente Erdogan de Turquia declarado enemigo de Israel y que apoya a Hamas y a todos los enemigos de Israel.
Por otro lado recibir al presidente de la Autoridad de Palestina, en cuyos estatutos no se reconoce la existencia del estado de Israel y firmar un acuerdo con los Huthies de Yemen por el cual estos aceptan no atacar los barcos de bandera USA pero declaran que van a seguir bombardeando a Israel crea dudas.
Cuando USA reeligió a Donald Trump como presidente de USA, el mundo judío en su gran mayoría celebró su elección identificándolo como el presidente USA que mas había apoyado a Israel durante su primer gobierno, lo cual es cierto.
Y efectivamente lo primero que hizo la administración Trump en su segundo mandato ha sido una franca y decidida lucha contra el antisemitismo. La ha llevado incluso con el apoyo del congreso a cortar la ayuda económica a las Universidades que no adoptan políticas claras en contra del antisemitismo. Ha llegado a retirarles las Visas a extranjeros manifestantes antisemitas y deportarlos a sus países de origen. Además le empezó a enviar a Israel el armamento que Israel le había comprado y que la administración Biden tenía embargado.
Hasta aquí todo perfecto. No se podía pedir mas de un amigo. Pero de repente la administración Trump inicia una política ambigua. Por el acuerdo con los Huthies donde deja Israel al garete permitiendo que estos sigan bombardeando a Israel; con Irán donde la seguridad de Israel no se menciona como parte de los acuerdos; con Arabia Saudita sólo menciona que le gustaría que ésta estableciera relaciones diplomáticas con Israel; con Qatar no sólo acepta el regalo de un avión para la presidencia de USA sino se firman acuerdos comerciales y se habla hasta de un campo de golf a nombre de Trump. Encima de ello se agradece profundamente a Qatar por su gestión en la devolución de un rehén de nacionalidad estadounidense. ¿Y de los demás rehenes, que?
Lo extraño es que el principal financiador del terrorismo internacional aparte de Irán es Qatar donde USA mantiene su única basa militar en el medio oriente. Si sólo amenazara con trasladarla tendría a Qatar a sus pies dispuestos a lo que USA le pida. Entiendo porqué Biden y su cúpula antisemita no lo hicieron, pero no entiendo porqué la administración Trump no lo ha hecho.
Entonces la prensa adicta a la extrema izquierda y subvencionada por el extremismo musulmán lanzan la noticia que el gobierno de Trump le ha dado un mensaje al mundo de que Israel ya no cuenta con el apoyo de USA. Esta información falsa como muchas otras alienta a los terroristas para seguir atacando a Israel.
Y surgen mas dudas. Por un lado el embajador de USA en Israel Mike Huckabee acaba de declarar: “Irán no ha respetado su palabra durante los últimos 46 años”. El Profeson Foad Izadi de la Universidad de Teheran ha dicho por su parte que USA y sus amigos de la región van a sufrir muy alto costo si atacan a Irán: “Nuestros militares están esperando la orden de matar a todos los americanos posibles”. El líder Iraní Ayatola Alí Khamenei ha declarado que “las negociaciones con USA no van a tener éxito porque nadie nos va a decir cuanto uranio podemos enriquecer. No necesitamos permiso para ello.” Entonces a que acuerdos diplomáticos se pretende llegar cuando sabemos que la otra parte no los va a cumplir. No lo entiendo.
Lo mismo se puede decir de los Huthies. Acaba de haber una manifestación en Yemen donde niños vestidos con uniformes de militares han salido a cantar: “Muerte a América, vamos a beber su sangre.” Y USA ha firmado un acuerdo que creen van a respetar los Huthies.
El presidente de la Autoridad Palestina Abbas ha confirmado que Hamas se roba toda la ayuda que se envia a Gaza. Y USA presiona a Israel para que permita la llegada de ayuda que va a engrosar las filas de Hamas para mantener a estos terroristas.
Por otro lado los palestinos tienen la costumbre de celebrar cada vez que Israel enfrenta algún desastre o cuando un judío es asesinado en un ataque terrorista. Y todavía se habla de crear un estado palestino.
Hay que entender que Donald Trump ha sido elegido presidente de USA y no de Israel. De manera que el pretender que sus decisiones sean siempre teniendo en cuenta los intereses de Israel es pedir demasiado.
En fin la situación es confusa porque no conocemos los entretelones No sabemos en que terminará todo este proceso ni tampoco si se terminará alguna vez. Pero lo que si está claro es que el gobierno de Israel debe tomar iniciativas y señalar claramente que es lo que quiere.
Me permito aconsejarle la importancia de firmar acuerdos de defensa mutua con los Drusos, de llegar a acuerdos con el nuevo gobierno de Siria, de ampliar los acuerdos de Abraham incluyendo mas gobiernos musulmanes siendo el principal Arabia Saudita y no esperar que USA haga la labor que le corresponde a Israel. No se queden a la defensiva. Los líderes de Arabia Saudita deben entender que la meta de Irán no es Jerusalén, es La Meca. Por lo tanto hay todo un terreno para llegar a acuerdos incluso comerciales y de seguridad sin mezclar a los palestinos al respecto.
Si desean recuperar a los rehenes no confíen en que otros negocien por ustedes. Si quieren destruir a Hamas, asesinos de mujeres y niños, háganlo sin miramientos. Acuérdense incluso de la oposición del mundo cuando Israel quizo destruir el reactor nuclear que Francia estaba construyendo en Irak. Israel lo destruyó en 1981 en la Operación Opera (Operación Babilonia u Operación Ofra). Por supuesto que las Naciones Unidas condenaron a Israel por la operación. Sin embargo el presidente Reagan agradeció a Israel en nombre del mundo y en una entrevista concedida en 2005, el antiguo presidente de los Estados Unidos Bill Clinton expresó su apoyo retroactivo al ataque: «Todo el mundo habla sobre lo que los israelíes hicieron en Osirak en 1981, que yo creo que, desde un punto de vista retrospectivo, fue algo muy bueno». Durante la guerra del Golfo se encontraron documentos que confirmaban que el objetivo del reactor nuclear era la construcción de armas nucleares y no tenía fines pacíficos como señalaba Irak. Lo mismo es el caso de Irán.
Convénzanse que Israel no puede depender de nadie y con la capacidad que tiene debe fortalecer su industria militar en todo sentido para producir todo lo necesario para disuadir a sus enemigos de que ni siquiera se atrevan a pensar en atacar a Israel.
Como acaba de señalar en su último discurso el primer ministro Netanyahu, Israel tiene sus objetivos muy claros. Por lo tanto no debe esperar la aprobación ni visto bueno de nadie. Saquen conclusiones de la reacción del mundo antisemita de condenar a Israel de genocida a partir del 7 de Octubre. Por otro lado mientras no se corte la cabeza de la serpiente que es Irán no se acabarán los ataques de los terroristas llámense como se llamen, Hamas, Hesbolla, Huthies, Palestinos, Jihadistas, etc. El discurso muy claro. Pero es necesario y urgente que no se quede en palabras sino que se tomen todas las acciones necesarias para alcanzar las metas y objetivos de Israel y de su seguridad.




