6 de octubre de 2026

|

Lima: Cargando...

Por: Azi Wolfenson / Israel, el pueblo que defiende los valores de Occidente

Azi Wolfenson

Hoy 7 de Octubre se cumplen 3 años de la mañana en que miles de yihadistas de Hamás invadieron Israel y asesinaron a 1.200 personas e hirieron a miles más, y muchas víctimas fueron violadas o torturadas.

Se masacró a civiles indefensos, incluidos hombres y mujeres de edad avanzada y bebés en sus cunas. Los terroristas de Hamás secuestraron a otras 251 personas y las arrastraron a los túneles terroristas de Gaza como rehenes; 85 de ellos no sobrevivieron.

Esta barbarie que ha sido el peor crimen contra el pueblo judío desde el Holocausto tuvo dos principales reacciones que quiero destacar: la del pueblo judío y la de los partidarios del mal y de la muerte.

No quiero decir que el pueblo judío es el único defensor del bien sino que cuando cabía esperar una enorme reacción en apoyo de Israel y los judíos, el mundo occidental en su mayoría se quedó en silencio y una gran cantidad de políticos, periodistas, feministas radicales y comentaristas sociales occidentales expusieron en toda su plenitud su corrupción moral y su odio a los judíos.

Muchos en Occidente que simpatizan con los terroristas islámicos en cuestión de horas, empezaron a justificar las atrocidades de Hamás culpando a Israel, incluso hasta ahora, de genocidio y de negar supuestos derechos  de un pueblo palestino inventado y que no existe.

Repiten afirmaciones espurias sobre la tierra ancestral de los judíos, en la que los judíos han vivido continuamente durante casi 4.000 años, llamada explícitamente “Judea”, y sobre el fracaso de Israel en implementar lo que sería una “solución de dos Estados.” Son los propios dirigentes palestinos los que han rechazado en la práctica esta solución porque no reconocen la existencia misma del Estado de Israel. Su lema “del rio al mar” significa su propósito de eliminar la existencia de un estado judío y el asesinato de todos los no creyentes incluidos judíos y también cristianos como se indica en el Qorán.

Cualquiera que sea la mejor solución política para los palestinos, nada puede justificar las atrocidades cometidas por Hamás el 7 de octubre, que luego resultaron contraproducentes y causaron la muerte de muchos civiles palestinos. La yihad de Hamás de ese día era el inicio de la eliminación de Israel y el pueblo judío para proseguir con el resto de Europa y la implantación de la doctrina islamista en todo el mundo.

Cualquier persona racional y en busca de la verdad se preguntará cómo se puede acusar a Israel de genocidio cuando ha estado suministrando alimentos, electricidad y toda clase de ayudas y servicios a esa misma población de Gaza, incluso durante estos 3 años.

Pero aparte del recordatorio de este triste comportamiento de la mayoría silenciosa y del extremismo fanático irracional, es mi deseo resaltar el increíble, valeroso y unitario comportamiento del pueblo judío a pesar de enfrentar un pasado de continuas expulsiones, persecuciones y pogromos en tierras extranjeras y de haber sufrido la masacre mas grande y terrible desde el hocausto cuando creíamos que esto no se iba a repetir jamás.

Es de admirar la reacción de los familiares de los asesinados y torturados, de los mismos rehenes que pudieron ser rescatados, de sus dirigentes, de sus fuerzas armadas y del pueblo en general que han demostrado al continuar con su vida un espíritu increíble y una fe inquebrantable en sus valores y creencias.

Espero que todo ello les permita la justicia de eliminar a los enemigos que buscan su destrucción y acabar con su existencia.

El día de hoy con todo respeto y consideración les hago llegar mis mas sentidas condolencias a los familiares de todos y cada uno de nuestros héroes que dieron sus vidas hace tres años que se conmemoran el día de hoy y repito lo que señalé hace tiempo en esta columna: es difícil ser judío, pero estoy muy orgulloso de serlo y le agradezco al Eterno por estar siempre con nosotros y otorgarle la fortaleza al pueblo de Israel de superar estos terribles momentos. Mi homenaje, admiración y bendiciones al eterno pueblo de Israel.

Scroll al inicio