Ha llegado el momento de que el mundo libre apoye decididamente a Israel no sólo en su lucha frente a las fuerzas malignas que amenazan a la población libre que vive en Occidente sino en sus justas reivindicaciones de territorios que legal e históricamente le pertenecen. Me refiero a Judea, Samaria y Gaza.
Por la guerra de los Seis Días de 1967 Israel liberó Judea, Samaria y Gaza y créo una unidad coordinadora de los territorios que supervisa los asuntos civiles y humanitarios y sirve de enlace con los residentes árabes. Su jefe que preside el Consejo Regional de Samaria, Yossi Dagan ha reiterado al Ministro de Defensa Israel Katz, con justa razón que la región debe ser conocida por su nombre histórico de Judea y Samaria.
«Mientras en Estados Unidos avanza la legislación oficial en el Congreso y en 20 legislaturas estatales que exigen el uso del nombre ‘Judea y Samaria’ en lugar de ‘Cisjordania’, aquí en casa, en el corazón del país, el establishment de seguridad se está demorando», afirmó.
«Se espera que el Ministro de Defensa ponga fin a esta saga», añadió Dagan. «Judea y Samaria no son ‘territorios’: son nuestro hogar».
Personalmente me alegra que al fin el gobierno de Israel se anime a reclamar sus legítimos derechos territoriales. Judea y Samaria son parte histórica de Israel y deben ser anexadas para beneficio de sus pobladores y porque es de Justicia.
A principios de esta semana, el gabinete de seguridad de Israel votó a favor del reconocimiento de ocho ciudades existentes en Judea y Samaria y de la construcción de 11 nuevas comunidades.
La medida generó duras críticas internacionales, y Francia, Gran Bretaña, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Alemania, Italia, Islandia, Irlanda, Japón, Malta, Países Bajos, Noruega y España, emitieron una declaración conjunta condenando la medida y exigiendo que Israel se retractara de la decisión.
Horas más tarde, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar emitió un comunicado criticando la declaración, calificándola de “discriminatoria” y contraria a los precedentes establecidos por el derecho internacional que reconoce los derechos de un Estado judío en el territorio incluido en el Mandato Británico para Palestina.
«Israel rechaza enérgicamente la declaración emitida por países extranjeros sobre la decisión del Gabinete sobre los asentamientos en Judea y Samaria», dijo Sa’ar.
«Los gobiernos extranjeros no restringirán el derecho de los judíos a vivir en la Tierra de Israel, y cualquier llamado de ese tipo es moralmente incorrecto y discriminatorio contra los judíos».
«La decisión del Gabinete de establecer 11 nuevos asentamientos y formalizar ocho asentamientos adicionales tiene como objetivo, entre otras cosas, ayudar a abordar las amenazas a la seguridad que enfrenta Israel. Todos los asentamientos están ubicados en el Área C y están situados en tierras estatales».
Sa’ar señaló lo que he venido reclamando desde hace tiempo, que la Liga de Naciones exigió los derechos judíos en el Mandato Británico, que incluía Judea, Samaria y Gaza. Los términos del mandato se mantuvieron posteriormente bajo la carta de las Naciones Unidas.
«Israel actúa de acuerdo con el Derecho Internacional. La incorporación de la Declaración Balfour de 1917 al Mandato fue acordada explícitamente en la Conferencia de San Remo en 1920. Según el Mandato, el derecho del pueblo judío a establecer su hogar nacional se extiende a todo el territorio de la ‘Palestina bajo Mandato’. Estos derechos fueron preservados en el Artículo 80 de la Carta de las Naciones Unidas».
El Ministro de Relaciones Exteriores de Israel también señaló que los países que publicaron la declaración del miércoles no condenaron la apropiación de tierras por parte de la Autoridad Palestina en el Área C de Judea y Samaria, que según los Acuerdos de Oslo es administrada exclusivamente por Israel.
“En la declaración antes mencionada, el silencio descarado de los Estados extranjeros con respecto a la construcción ilegal de la Autoridad Palestina en el Área C es extremadamente sorprendente”.
Ya lo he repetido hasta la saciedad, el estado palestino existe y fue creado incluso ilegal y unilateralmente por el propio Mandato Británico. Se llama Jordania. Para ello le robaron 2/3 partes del territorio que por acuerdo legal de la Liga de las Naciones le fue otorgado a Israel por el Acuerdo y Ley de San Remo de 1920. Mas bien debe establecerse una Comisión Legal Internacional que determine la legalidad de la existencia de Jordania y en todo caso que partes de su territorio debería ser devuelta a Israel, si tanto insisten en aplicar el Derecho Internacional. ¿O para los Judíos no se aplica?

Gideon Sa’ar, Ministro Israelí de Relaciones Exteriores.




