El gran historiador peruano Gustavo Pons Muzzo me dijo alguna vez: «El Perú ha sido el país que más ha cedido territorio a sus vecinos, en aras de mantener la paz y cerrar capítulos muy dolorosos de nuestra historia». En su obra magistral «Las fronteras del Perú», de lectura obligatoria, detalla con rigor cómo se selló la frontera con Colombia, precisando márgenes, coordenadas y cuán “generoso” fue nuestro país con el vecino del norte.
Si algo servirá este último exabrupto del gobierno encabezado por el ex miembro del grupo terrorista M-19, Gustavo Petro, será para revisar la historia del Perú. Eso es positivo. Lo negativo es que al hacer este ejercicio también se reabren heridas que estaban cicatrizadas desde hace más de 100 años.
Lo primero que destaca en esta revisión histórica es el nombre del expresidente Augusto B. Leguía. Bajo su mandato se firmó el Tratado Salomón-Lozano de 1922. Leguía, obsesionado con cerrar las fronteras y bajo la presión de los Estados Unidos —aliado fiel de su gobierno—, cedió a favor de Colombia más de 120 mil kilómetros cuadrados: el territorio comprendido desde el río Caquetá, que era la frontera original, hasta el río Putumayo.
Aquí surge la gran pregunta: ¿por qué intervino Estados Unidos? La potencia mundial, que acababa de arrebatar a Colombia la provincia del Istmo —hoy Panamá— para construir su canal, tenía una deuda política con los colombianos. Y qué mejor que otro país la pague.
Pero no quedó ahí. Pese a esta cesión, Colombia quería más: exigía una salida soberana al Amazonas. Y el Perú, nuevamente bajo presión y en plena dictadura de ese “semidiós” que era Leguía, volvió a ceder, entregando el Trapecio Amazónico, incluyendo la ciudad de Leticia, poblada en aquel entonces por más de 16 mil peruanos. Fue un despropósito absoluto y una injusticia flagrante: ciudadanos que, de la noche a la mañana, dejaron de ser peruanos y se vieron obligados a adoptar otra nacionalidad.
El final de Leguía —preso en el Panóptico de Lima, donde hoy se levanta el hotel Sheraton— demuestra que las dictaduras son efímeras y que el castigo histórico puede ser inmenso.
Parece que el actual gobierno progresista de Colombia desconoce esta historia, pues primero nos insulta acusándonos de haber invadido su territorio y luego amenaza con iniciar una guerra. Todo este teatro mediático se ha montado para distraer a la opinión pública colombiana de los verdaderos problemas de su sociedad: la persecución política contra el expresidente Álvaro Uribe, las protestas de mineros y agricultores, y la ineptitud de gobiernos que, desde 2005, sabían que el brazo del Amazonas que bordea Leticia se estaba colmatando de arena y que, para 2030, se quedarán sin salida fluvial al gran río.
El Perú está pasando de la calma a la indignación. Somos un país pacifista, consciente de que hemos dado más de lo que recibimos. Es hora de demostrar carácter, apoyados en la razón histórica y en nuestra diplomacia. Nuestro país está lleno de certezas; el gobierno colombiano, en cambio, de dudas y medias verdades.
Nota histórica
El Tratado Salomón-Lozano fue suscrito el 24 de marzo de 1922 en Lima y ratificado en 1927. Llevaba el nombre de los cancilleres Alberto Salomón (Perú) y Fabio Lozano Torrijos (Colombia). El acuerdo entregó a Colombia una amplia franja de territorio al norte del río Putumayo y el llamado Trapecio Amazónico, con 100 km de ribera sobre el río Amazonas, incluyendo Leticia.
En 1932, la población de Leticia —mayoritariamente peruana— se sublevó contra la cesión y tomó el control de la ciudad, hecho que derivó en el Conflicto de Leticia (1932-1933) entre Perú y Colombia. Pese a victorias militares peruanas, la presión de la Sociedad de Naciones y la inestabilidad política interna en Lima (derrocamiento de Sánchez Cerro y asesinato posterior) llevaron a devolver Leticia a Colombia en 1934.
Este episodio marcó la pérdida definitiva de la salida directa del Perú al norte del Amazonas y consolidó una cesión que, hasta hoy, sigue siendo vista por muchos historiadores como innecesariamente generosa.
(*) Analista Internacional




