27 de marzo de 2026

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Por: Dennis Falvy / Cómo no va uno a llorar por Argentina

Dennis Falvy

Algo que parece inverosímil es que la Argentina, tan bello y “recurseado” país, estaba en el año 1910 entre los 10 países más ricos del mundo.

Hoy está, según una estadística del Banco Mundial en el puesto 88 (Perú en el 111) del ranking global de la riqueza por habitante según un cuadro que usted podrá apreciar, pues les dejo el link en el que puede usted acceder a la nota que trato aquí.

Para Infobae, Mariano Zalazar, señala que Argentina se encontraba entre los países con mayor PBI per cápita del mundo. Our World in Data y el Proyecto Maddison, lo ubicaba en el puesto 8 del ranking mundial de PBI per cápita. Con un ingreso por habitante de USD 6.100, superaba a naciones que hoy son referentes de desarrollo.

En ese 1910, Argentina se encontraba entre los países más ricos del mundo, por delante de varios países de Europa occidental, incluidos Alemania y Francia. También superaba claramente a sus pares de América Latina en ese momento.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Argentina quedó rezagada. Una perspectiva de largo plazo permite ver cuánta diferencia puede generar el crecimiento económico en tan solo unas pocas generaciones.

El ranking actual del Banco Mundial muestra en la cima a países como Mónaco (USD 288.001 per cápita), Liechtenstein (USD 206.781) y Luxemburgo (USD 137.781). Incluso potencias continentales como Estados Unidos, situadas en el puesto 12 con USD 84.534, mantienen una enorme distancia con el desempeño argentino.

Las historias de éxito económico se relacionan a la inversión y otras variables. La trayectoria argentina de las últimas décadas muestra un patrón de cierre comercial y volatilidad que asfixió la productividad.

El deterioro se ha agudizado en el siglo XXI para este país. En el 2011 ostentaba el PBI per cápita más alto de América Latina. Sin embargo, trece años después, el país ha sido desplazado por vecinos como Chile, Uruguay y Panamá.

Entre 2011 y 2024, el ingreso por habitante en la Argentina se redujo un 9,8%, regresando a niveles de riqueza similares a los que el país tenía en 2007.Desde el 2011, solo el PBI por habitante de Haití ha caído más que el de la Argentina.

Uno de los pilares es la incapacidad crónica del Estado para equilibrar sus cuentas. Desde 1960 hasta la fecha, la Argentina solo logró alcanzar un superávit fiscal financiero en 8 oportunidades. Esto significa que, en más de seis décadas, el país gastó sistemáticamente más de lo que ingresó, financiando ese bache con emisión monetaria o deuda.

Esto derivó en una inflación persistente, que se ubica entre las más altas del mundo desde hace décadas, y en la pérdida de acceso al crédito. La Argentina ostenta el triste récord de haber atravesado nueve defaults a lo largo de su historia.

Javier Milei subrayó recientemente en la Bolsa de Comercio de Córdoba la correlación entre las reglas de juego y el bienestar: “Aquellos países que son más libres crecen el doble, tienen un PBI per cápita 12 veces más grande; tiene 25 veces menos de pobres en formato estándar y 50 veces menos en el extremo”.

Las naciones que han sido exitosas en el último siglo realizaron inversiones masivas en capital humano, enfocándose en la educación y el desarrollo de habilidades para conformar una fuerza laboral altamente productiva.

El autor de la nota sostiene la esperanza de que esto cambie.

Ver: https://share.google/aoxzw7V7uVjyBRGs8

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