2 de abril de 2026

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Por: Dennis Falvy / Donald está haciendo historia

Dennis Falvy

The Economist en brillante nota, señala que Trump advirtió que Barack Obama atacaría a Irán por «su incapacidad para negociar adecuadamente».

Se burló de los «intervencionistas» por «intervenir en sociedades complejas que ni siquiera ellos mismos entendían».

Y, claro, está el rollo de «Presidente de la Paz».

No ha tenido temor por lo nuclear de Irán, pues la Agencia de Inteligencia de Defensa, minimizo los misiles balísticos intercontinentales sobre Estados Unidos, pues tales armas están a diez años de distancia, siempre que Irán decida realmente construirlas.

Solía Donald ridiculizar las visiones de «neoconservadores» y le dijo al Washington Post: «Todo lo que quiero es libertad para el pueblo»

No hay cabida para JD Vance, de los menos destacados de America First.

Su desprecio público hacia las criptomonedas como estafas «construidas en la nada”, cambio de rumbo y hubo el intento de intentar frustrar la transferencia de poder en 2021. Y es que   más allá de ganar, como él lo definía.

¿Esta guerra contra Irán puede tener éxito?

¿Puede Trump acabar con su amenaza nuclear para siempre, eliminando al adversario más feroz de Estados Unidos, y liberar a los iraníes?

Si eso fuera así, ¿qué carajo importaría todo lo que hizo?

Pero lo más probable es que la guerra deje un desastre.

¿Por qué el ataque entonces?

Es que Donald Trump actúa, como en Venezuela, no porque el adversario sea fuerte, lleno de misiles balísticos y hormigueo con uranio enriquecido, sino porque es débil.

Desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, la temible campaña de Israel contra los proxies de Irán ha debilitado su capacidad para sembrar el caos en la región.

Los ataques israelíes y estadounidenses del año pasado degradaron las propias defensas de Irán.

Trump pensó en el Knock Out rápido.

Pero vaciló. Creyó poder llegar a un trato «en un día», enviando emisarios para negociar, sin éxito.

Ordenó un ataque de represalia, pero lo canceló.

Y en lugar de seguir negociando, concluyo   que no podía alcanzar un acuerdo mejor que el que logró el señor Obama y que el abandonó imprudentemente en su primer mandato.

Parece que los años 70, años de choques petroleros, inflación y humillación, y cuando revolucionarios iraníes asaltaron la embajada en Teherán y tomaron como rehenes a 52 estadounidenses, le forjo tantas cosas.

En una entrevista en 1980, calificó la toma de rehenes como «un horror»; dijo que Estados Unidos debería haber invadido Irán y haberse hecho «rico en petróleo».

Lo mismo señaló con el petróleo de Irak y Siria. Y hace poco con el de Venezuela.

Su silencio sobre el petróleo iraní, a pesar de sus muchas otras razones para esta guerra, ha sido evidente. ¿Qué pasó allí?

A sus más de 80 años, se preocupa que en las   próximas elecciones de mitad de mandato los demócratas podrían limitar su administración.

Ha renombrado instituciones en su honor, aranceles a adversarios y aliados, obteniendo beneficios a corto plazo sin tener en cuenta el daño a su país. Pero él cree que ello esta OK.

Es pues sin duda juez y verdugo único.

Tras atacar a Irán, el presidente reflexionó públicamente sobre cuál podría ser su objetivo final.

Se hará cargo de todo”, o simplemente dejaría de luchar y atacaría de nuevo si fuera necesario.

El señor Trump se ha convertido en una figura histórica mundial, pero sin apreciar las lecciones trágicas de la historia.

Complicado, muy serio y demás hierbas ¿no les parece?

https://www.economist.com/united-states/2026/03/02/in-iran-donald-trump-is-making-history

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