5 de febrero de 2026

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Por: Dennis Falvy / ¿Es ok o no ok un dólar débil?

Dennis Falvy

El WSJ opinión señala que el presidente Trump dijo esta semana que cree que un dólar más débil es «estupendo» y ello está contribuyendo a la inestabilidad en los mercados globales de divisas.

Durante décadas, muchos creían que una moneda más débil impulsa las exportaciones y el empleo, mientras que una moneda fuerte puede estrangular una economía.

Mas las exportaciones de alta tecnología actuales son menos susceptibles a esta forma de competencia de precios.

Y es que, para los consumidores que eligen entre un Ford, un Volkswagen, un Honda o un Kia, el precio es uno de los muchos factores que consideran, junto con la seguridad, la comodidad y el tamaño de la pantalla táctil.

Numerosas pruebas sugieren que las oscilaciones del tipo de cambio producen, en el mejor de los casos, cambios a muy corto plazo en la actividad económica, antes de que la inflación y la deflación domésticas compensen los efectos.

Un dólar débil pone en riesgo una inflación,

Algunos economistas han actualizado antiguas teorías sobre el tipo de cambio para ajustarlas a sus instintos proteccionistas en materia comercial.

La idea es que «demasiado» inversión financiera extranjera en EE. UU. sobrevalora al dólar, lo que mata a las industrias exportadoras y crea el gran déficit comercial de Estados Unidos.

En rigor, esto existe solo porque muchos extranjeros están invirtiendo en el crecimiento económico estadounidense.

Peor aún, la llamada solución es disuadir esa inversión, como con una retención de impuestos sobre los intereses pagados a los titulares extranjeros de bonos del Tesoro.

El índice WSJ Dollar Index, que compara el dólar con una canasta de divisas, ha caído alrededor de un 8% en el último año, y el aumento constante del oro, que supera los 5.300 dólares por onza, envía su propia señal sobre la debilidad del dólar.

El tipo de cambio dólar-euro es uno de los más importantes en la economía global, y el dólar ha perdido alrededor del 14% de su valor respecto al euro.

Otras monedas han caído aún más.

El yen japonés cayó la semana pasada a cerca de ¥160 yenes por dólar, un nivel que no se veía desde los años 80.

Pero Trump dice que eso le parece perfecto.

En Japón, un yen más débil parece ser un síntoma de un reequilibrio económico y financiero más amplio en marcha, a medida que los tipos de interés se normalizan y la inflación repunta.

El secretario del Tesoro, Scott Bensent, por entender esto y con los operadores de divisas la semana pasada ayudo a Tokio a estabilizar el yen.

También hay que reconocerle haber dicho que Estados Unidos siempre ha tenido una «política fuerte del dólar», que contrarrestaba los comentarios de Trump. Y el billete verde se animó con la noticia.

Pekín está preocupado por evitar una apreciación excesiva del yuan, pues ello puede acelerar una espiral deflacionaria que ya podría estar formándose en su economía muy endeudada.

Por ello hay buenas razones por las que Washington tradicionalmente vuelve a una política de dólar fuerte y es que a Trump le gusta ser un iconoclasta económico. Un riesgo importante para considerar en este contexto del dólar Ok o no ok con su fuerza o debilidad.

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