María Campillo para Bolsomania, señala que analistas no creen que el tráfico en Ormuz se normalice pronto.
El FMI ha advertido que, si se alarga la guerra, podría convertirse en «la mayor crisis energética de la era moderna».
Los analistas de J. Safra Sarasin Sustainable AM responden a seis preguntas clave.
El alto el fuego de dos semanas ha dado muestras de fragilidad desde el primer momento, sobre todo, por la ofensiva de Israel contra Líbano.
Donald Trump necesita una vía de salida y se señala que : «Ha calificado el marco de diez puntos propuesto por Irán como ‘una base viable’ para negociar, aunque gran parte del documento suena maximalista y difícil de conciliar con los intereses estadounidenses».
Algunos conceptos clave siguen sin definirse. «¿Qué significa exactamente ‘paso libre’? Para Teherán, no implica ausencia de peajes, y Washington tampoco ha aclarado mucho. Es probable que el alto el fuego se mantenga, aunque sea de forma parcial.
2. Es probable que se llegue a algún tipo de acuerdo, aunque las exigencias son maximalistas e imposibles de conciliar.
EEUU e Irán tienen interés en que el petróleo siga fluyendo por el estrecho de Ormuz. Un petróleo con bajo precio para Trump, mantiene opción de conservar al menos una de las cámaras en las elecciones de mitad de mandato. Para Irán, cobrar tasas de tránsito sería una fuente rápida de ingresos para reconstruir su golpeada economía. El pragmatismo podría imponerse a los principios.
3. Los estrategas de JSS SAM se decantan porque, de alcanzarse algún acuerdo, lo más probable es que sea «poco satisfactorio». En este sentido, valoran que si Irán lograra, de facto, controlar el estrecho, sería un revés estratégico para EEUU, que históricamente ha garantizado la libertad de navegación.
«Washington podría tolerar temporalmente ese resultado, por las elecciones de mitad de mandato.
Las exigencias estadounidenses de limitar los programas nucleares y de misiles de Irán parecen poco realistas.
4. La prioridad inmediata será permitir que los petroleros completamente cargados salgan del Golfo antes de que los buques vacíos regresen. Tras el alto el fuego en Yemen entre EEUU y los hutíes, el tráfico en el mar Rojo sigue muy por debajo de los niveles previos a la crisis. «En JSS SAM ven probable que los países del Golfo inviertan más en oleoductos para reducir su dependencia del transporte marítimo.
5. «China destaca claramente como ganadora pues la crisis probablemente acelerará la electrificación y, en general, la transición energética, lo que impulsará la demanda de vehículos eléctricos, baterías, paneles solares y otras tecnologías en las que China ya tiene una posición dominante.
También podría haber un giro geopolítico favorable para Pekín. Si OTAN se debilita, Europa podría replantearse su autonomía estratégica y, con ello, su relación con China.
6. No es probable que la economía mundial vuelva a su situación previa y en petróleo habrá una oferta más ajustada con mayor inflación y un crecimiento más débil.
Las interrupciones en la oferta, como las observadas durante la pandemia, podrían prolongarse. Reparar infraestructuras energéticas dañadas y recuperar la producción podría llevar meses.
Muy complicado esta la cosa.



