24 de julio de 2026

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Por: Dennis Falvy / Las finanzas avanzan un montón

Dennis Falvy

En Wall Street, el término «venue» (o trading venue) se refiere a cualquier centro, plataforma o mercado oficial donde se compran y venden activos financieros. Puede ser el piso físico de una bolsa (como el trading floor del NYSE) o un sistema electrónico centralizado de negociación.

Los tipos de venues están en mercados regulados como el de Nueva York (NYSE); sistemas electrónicos como MTF y OTF, es decir plataformas multilaterales de negociación que emparejan órdenes de compra y de venta de forma digital y las OTC (Over The Counter) que son mercados extrabursátiles donde las transacciones se efectúan entre dos partes sin pasar por la Bolsa. O el piso de la misma.

El venue, se refiere entonces, al dónde y a través de qué sistema se ejecuta una operación bursátil.

Hace un lapso leía un post esotérico en The Economist. Ello dejaba de lado lo que vimos en esa famosa película de Wall Street con Michael Douglas.

Allí se señala que las máquinas están cada vez tomando más el manejo de las acciones y bonos. Y no sólo para la compra y venta de valores, sino también para monitorear la economía en general.

Los nuevos programas de inteligencia artificial (IA), también están escribiendo sus propias reglas de inversión, de manera que los humanos solo los entienden parcialmente.

Las finanzas han priorizado siempre los avances. El primer cable transatlántico, terminado en 1866, transportaba los precios del algodón entre Liverpool y Nueva York.

Los fondos cotizados en bolsa (ETF’s) y los fondos mutuos rastrean automáticamente los índices de acciones y bonos. Esto va en contra de los “Hedge Funds”.

‘The Economist’ señalaba que en ese momento se invirtieron US$ 4.3 trillones en acciones, superando las sumas que los humanos manejan activamente.

Los programas de software que utilizan IA diseñan sus propias estrategias sin necesidad de orientación humana. Hoy el suministro de nuevos datos y poder de procesamiento está creando nuevas formas de evaluar inversiones.

Un ETF típico cobra un 0.1% anual, contra el 1% para un fondo activo y puedes comprar ETF’s desde tu teléfono.

La era emergente de las finanzas dominadas por máquinas suscita preocupaciones, cualquiera de las cuales podría poner en peligro estos beneficios. Hay toda una controversia y sigue la presión por regularizaciones.

Los inversores experimentados se quejan de que las computadoras pueden distorsionar los precios de los activos, ya que muchos algoritmos persiguen valores con una característica dada y luego de repente los abandonan.

The Economist enfatizaba que estas dislocaciones, pueden volverse más graves y frecuentes a medida que las computadoras sean más poderosas y vaya que razón no les falta.

Hay mucho más sobre el poderío de las máquinas que siguen avanzando y que era el temor del famoso científico Hawking. Por lo pronto el piso de negociación de Wall Street es hoy un “venue” de lo más complejo, con enorme reducción de sus pasados decibeles. Enorme, impresionante. Ya trataremos el tema en extenso.

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