29 de marzo de 2026

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Por: Dennis Falvy // Motuo: la presa colosal en el Himalaya

Es para quedarse perplejo del avance Chino en unas pocas décadas. Y no sólo por el megapuerto de Chancay en Perú, que lo han hecho en su primera etapa en un santiamén, más sus millones de ingenieros. Hoy veo una nota en que Lucas Handley señala que entre túneles de 20 kilómetros y un río que cae con furia desde el Himalaya, China erige “Motuo”, que no es sólo ingeniería: es ambición, poder y un futuro energético en disputa.

China semeja construcciones desmesuradas, puentes interminables, trenes que cruzan el país en horas, rascacielos que parecen desafiar la gravedad. Pero este proyecto, en el Tíbet, la presa de Motuo, no sólo busca producir energía a una escala sin precedentes, sino también redibujar el equilibrio energético y geopolítico mundial.

Esto es sin duda una proeza técnica, que se apoya en la fuerza indomable del río Yarlung Tsangpo. Para aprovechar su caída vertiginosa, China como señala el autor de la nota, construye túneles de hasta 20 kilómetros que alimentarán cinco centrales hidroeléctricas interconectadas. El resultado: 300 teravatios-hora al año, tres veces más que la famosa presa de las Tres Gargantas, hasta ahora la mayor del mundo, que en su momento dejo una perplejidad realmente colosal.

Esta obra es una pieza central de la estrategia nacional: transportar electricidad desde las regiones occidentales hacia las ciudades del este, donde se concentran millones de habitantes y el motor industrial de China.

Con un costo estimado de la construcción por US$ 167.000 millones, cantidades titánicas de cemento y acero. Se calcula que generará más de 200.000 empleos y reforzará la capacidad del país para consolidarse como líder global en energías renovables.

Motuo tiene una ventaja relevante contra la energía solar y eólica que también China posee. La flexibilidad. La hidroeléctrica puede almacenar agua y liberarla cuando la demanda lo exija, algo imposible de lograr con el viento o el sol.

Si Motuo cumple lo prometido, no solo será la obra de ingeniería más impresionante de China, sino un punto de inflexión en la forma en que entendemos la energía en el siglo XXI.

Por supuesto el proyecto trae amigos, enemigos y demás, como quienes creen que los chinos son una plaga y no respetan el medio ambiente. Hay múltiples comentarios al respecto, como que hacen lo que gustan.

En el otro extremo: hay quienes señalan que los gobernantes chinos, gracias a las reformas económicas introducidas por Den Ziao Ping, a fines de los 70, con permitir una apertura hacia una economía de mercado, están haciendo provecho de los avances industriales y tecnológicos. Luego de la mala fama que el mundo tenía de los productos chinos, por su baja calidad, ahora quieren demostrar con esas obras faraónicas y la rapidez con que las construyen, que el talento chino es otro y está fuera de serie. Eso es parte de su estrategia para seguir expandiendo su dominio comercial a nivel global. Y ser la primera nación del planeta.

Ver: https://es.gizmodo.com/la-presa-que-china-construye-en-el-himalaya-parece-sacada-de-la-ciencia-ficcion-y-podria-cambiar-la-forma-en-que-el-mundo-produce-energia-2000192707

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