Leo en un portal una nota de César Peñaranda, quien fuera mi profesor en la PUC, asesor de Boloña cuando se hacían ajustes a la economía peruana y otros cargos de importancia. César tiene un ABD/PHD en Cornell University y es un economista reputado.
La nota es OK y relevante, pues se trata del dólar que tiene comentarios de lo más tontos, de gente que ni siquiera tiene un grado en economía y por cierto sus conocimientos de política cambiaria son deficientes (ver: https://elmontonero.pe/columnas/evolucion-del-dolar).
Y esta caída del dólar no sólo se da en el Perú, sino en el mundo (por ejemplo 15% respecto al euro).
César correctamente separa el tipo de cambio real y nominal, es decir el que incluye la inflación, así como el de corto y largo plazo; este último dependiente del flujo de capitales, la apertura de la economía (aranceles) y los términos de intercambio.
Y un claro objetivo que él apunta, es elevar la competitividad de la producción nacional, tanto en el mercado interno como en el internacional, por lo que corresponde propender a subir o al menos mantener estable el Tipo de cambio real (TCR).
La oferta son dólares de las exportaciones; inversión extranjera; remesas de los peruanos residentes en el exterior; dólares especulativos, los llamados “golondrinos”, y lo de diversas actividades ilegales, de la minería ilegal y el narcotráfico.
La demanda en gran medida responde a las divisas que se requiere para importar todo tipo de bienes, y las divisas necesarias para atender los pagos por concepto de la deuda pública y privada, las remesas para residentes en el exterior, como los estudiantes, y las que requieren los que viajan por diversos motivos.
Actualmente en el país la oferta excede a la demanda, pese a que hay una “notable fuga de capitales” de empresas residentes que no reinvierten y se produce por tanto una caída en el valor del dólar. Contribuye además la compleja coyuntura política y económica interna y la posición a nivel internacional de USA, que debilita su moneda.
Pero César señala que urge un TCR más alto. ¿Qué medidas realizar para atenuar la caída del dólar?
Particular mención merece el BCR pues puede afectar tanto la demanda como la oferta, cuando por ejemplo interviene vía la compra o venta de dólares, variando el límite operativo que fija a las AFP a invertir en el extranjero o modificando el encaje en dólares.
Y hay que buscar el incremento permanente de la productividad de los agentes económicos, es decir, bajar los costos reales de la actividad productiva nacional, que compense e incluso supere la apreciación del TCR para crecer de manera dinámica y sostenida, vía el incremento de la productividad. En especial la reforma de los poderes del Estado: ejecutivo, legislativo y judicial; y asimismo lo laboral, tributario-fiscal y las pro capital humano: salud y educación. A ello debe sumarse la inversión en infraestructura, que tiene una brecha significativa tanto en nuevos proyectos, como en lo pertinente a mantenimiento, dado que tiene impacto significativo sobre la productividad.
Hay pues, detrás del movimiento del tipo de cambio elementos y aspectos de política económica de los más relevantes y complejos que se ignoran “olímpicamente. El MEF y el BCR deben coordinar acciones no sólo para manejar el corto plazo si no, en especial, con visión de mediano-largo plazo.
Por eso los comentarios lineales, superfluos, sonsos, impertinentes, los que ponderan sólo temas como el de la minería ilegal, son la verdad tonterías, ridiculeces nada profesionales y confunden a la población.




