12 de marzo de 2026

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Por: Dennis Falvy / ¿Qué son las Stable Coins y Fintech?

Dennis Falvy

Fintech (Finance Technology) es la combinación de Finanzas y Tecnología refiriéndose a empresas y servicios financieros que usan la tecnología para ofrecer productos financieros de manera más eficiente, accesible y personalizada, transformando la banca, seguros e inversiones con soluciones como pagos móviles, préstamos on line robo advisors  y gestión de inversiones digitales, buscando mejorar la experiencia del usuario y fomentarla inclusión financiera.

BClaros ejemplos son aplicaciones para pagos móviles, billeteras electrónicas y transferencias rápidas. Así como préstamos en línea, gestión de inversiones y finanzas personales con Apps que ayudan a organizar y gestionar el dinero de manera eficaz.

Usa el blockchain, criptomonedas, que es la tecnología de cadena de bloques y la banca digital que es para bancos que operan completamente en línea , sin sucursales física,

En este contexto, el amigo Jorge Baca en su https://prediceperu.com/2026/01/17/linterna-de-popa-527/ se ocupa de las “Stable Coins” y por ello lo transcribo. Está muy bueno y accesible el post.

Ellas son criptomonedas cuyo valor está directamente ligado al de una moneda tradicional, como el dólar.

Tras la aprobación por parte del gobierno americano de la “Genius Act” la que promueve el uso de criptomonedas y prohíbe su uso al Banco Central americano, se estableció que cada stablecoin en dólares debe estar respaldada, en todo momento, por reservas equivalentes en efectivo o en instrumentos seguros como bonos del Tesoro estadounidense a corto plazo.

Estos activos generan intereses para quienes emiten las stablecoins. Si no existe una restricción legal, los emisores suelen transferir una parte significativa de esos intereses a los usuarios que poseen stablecoins, incentivando así su uso. Precisamente, este potencial de competencia es lo que inquieta a los bancos tradicionales, que ven amenazada su posición dominante.

Algunos analistas económicos afirman que los emisores de stablecoins que pagan intereses deberían considerarse bancos y estar sujetos a los requisitos regulatorios bancarios completos. Pero este argumento no tiene asidero dado que los emisores de stablecoins no asumen riesgo crediticio, no conceden préstamos y no tienen desajuste de vencimiento entre sus activos y pasivos, someterlos a complejas regulaciones prudenciales bancarias no tendría sentido. Los stablecoins no son como el Yape o el Plin que si están sujetos a las regulaciones de encaje.

Las fintech, por su parte, han demostrado en otros países su capacidad para transformar los mercados financieros. En Brasil, México y Colombia, su presencia obligó a los bancos tradicionales a mejorar sus tasas, reducir comisiones y modernizar sus servicios. El Perú podría experimentar un proceso similar si se permite que estas empresas compitan en igualdad de condiciones.

La introducción de stablecoins no eliminaría a los bancos, pero sí obligaría a todos los actores a competir en mejores condiciones. Un mercado más competitivo generaría mejores tasas de ahorro, menores tasas de interés para créditos, mayor innovación en productos financieros, reducción de costos y mayor transparencia. En un país donde los spreads bancarios son elevados y las tasas reales negativas son la norma, la competencia es la herramienta más poderosa para corregir distorsiones.

Para que este cambio sea posible, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP debe actuar con rapidez y visión de futuro. Es indispensable establecer un marco regulatorio claro para las stablecoins, que incluya requisitos de respaldo, auditoría, custodia y transparencia. También es fundamental autorizar explícitamente el pago de intereses a los tenedores de stablecoins, pues sin esta medida no podrán competir con los bancos. La regulación debe ser proporcional, de modo que garantice seguridad sin sofocar la innovación. El Perú no puede quedarse atrás mientras otros países avanzan en la modernización de sus sistemas financieros.

El objetivo no debe ser proteger o subsidiar a los emisores de stablecoins, sino promover un ecosistema financiero más eficiente, competitivo e inclusivo. Las tasas reales negativas en las cuentas de ahorro no son un accidente, sino el resultado de una estructura oligopólica, una baja profundidad financiera y una falta de alternativas para los pequeños ahorristas. Las stablecoins y las fintech ofrecen una oportunidad histórica para corregir estas distorsiones y democratizar el acceso al ahorro rentable. La decisión ahora recae en los reguladores: permitir que la innovación avance o mantener un sistema que, aunque es estable no responde a las necesidades de la mayoría.

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