Si el dólar sigue atractivo, los bonos de su tesoro tendrán harta demanda. Y con tasas de interés baja. Esto es una “ganga” un privilegio exorbitante.
Paola Subacchi, y Paul van den Noordanalizanm tratan esto. Esto y señalan que los Estados Unidos han disfrutado de una ventaja incomparable en las finanzas globales, gracias al estatus del dólar como principal moneda de reserva del mundo.
Al mantener superávits comerciales con Estados Unidos, los países acumularon grandes reservas de dólares, que invirtieron con entusiasmo y de manera abrumadora en bonos del Tesoro estadounidense.
EEUU ha financiado déficits presupuestarios federales persistentes (6,4% del PBI en 2024) sin que los inversores internacionales se inquietaran siquiera.
Pero empiezan a aparecer grietas.
Entre septiembre de 2024 y enero de este año, las tasas de interés de los bonos del Tesoro a diez años aumentaron 100 puntos básicos, incluso cuando la Fed recortó las tasas de interés de corto plazo en la misma cantidad.
Hay disminución de la demanda oficial extranjera de activos seguros denominados en dólares, impulsada por las crecientes preocupaciones por las sanciones estadounidenses y el congelamiento de activos.
Esta tendencia es particularmente notable en China, quien en lugar de acumular bonos del Tesoro, se ha diversificado hacia otros activos denominados en dólares, como inversiones directas en acciones (30,6% de los activos externos totales en 2024) e instrumentos de deuda (25%).
Como resultado, las tenencias de bonos del Tesoro de China han caído en alrededor de 550.000 millones de dólares desde su pico de 2011, situándose en su nivel más bajo desde 2009.
Las reservas extranjeras totales de China también han disminuido, de 3,8 billones de dólares en 2014 a 3,2 billones de dólares hoy.
Europa está recuperando poco a poco el terreno perdido.
Las tenencias británicas de bonos del Tesoro estadounidense –que totalizaban apenas 207.000 millones de dólares hace una década– se han más que triplicado y alcanzarán alrededor de 740.000 millones de dólares a principios de 2025.
Asimismo, las tenencias de los países de la UE crecieron 931,000 millones de dólares durante el mismo período.
La mayor parte de este aumento de la demanda probablemente proviene de inversores privados que buscan mayores rendimientos.
Sin embargo, para los países fuera del círculo de aliados de Estados Unidos, que se reduce rápidamente, tener deuda estadounidense se está volviendo menos atractivo.
Pero parece poco probable que este escenario de caída del dólar se materialice.
Mantener un stock del principal activo de reserva del mundo sigue siendo una propuesta atractiva, y se vuelve aún más atractiva a medida que los países venden bonos del Tesoro y aumentan las tasas de interés estadounidenses, lo que ayuda a reducir el déficit comercial de Estados Unidos y a mejorar las perspectivas a largo plazo del dólar.
Las reducciones de las tenencias de bonos del Tesoro de los países están sujetas a una dinámica de autocorrección, que limita la escala de cualquier venta.
Esto significa que es más probable que los inversores extranjeros ajusten sus inversiones gradualmente, en lugar de apresurarse a salir.
Si bien los costos de un rápido alejamiento global del dólar son extremadamente altos, esto no significa que la primacía global del dólar sea invulnerable.
China está promoviendo activamente el uso internacional del renminbi, y tanto China como la eurozona están cada vez más preocupados por la dependencia excesiva del sistema financiero estadounidense, con sus riesgos geopolíticos asociados.
Pero, una vez más, cualquier realineamiento que se aleje del dólar no ocurrirá rápidamente, mucho menos abruptamente.
Pero esta estabilidad presupone que las instituciones estadounidenses sigan siendo suficientemente fuertes y creíbles para preservar la confianza en los bonos del Tesoro.
En un momento de creciente incertidumbre política e institucional, esta no es una conclusión inevitable.




