Pese a que hemos crecido en producción de cobre, un cúmulo de comunistas ideologizados e ignorantes en minería, caviares y opinólogos que dicen tonterías arguyen que su producción es contra el ambiente, nociva para la agricultura, se les quita agua y un enorme absurdo que desconoce el avance impresionante de la tecnología de extracción.
Sofia Crottinos, para OK Diario, informa que el precio de este producto debería duplicarse para garantizar el suministro mundial en las próximas décadas.
El precio actual es un poco más de US$ 6 la libra según el LME.
Pero se advierte que esto necesita un fuerte incentivo económico, para desarrollar nuevas explotaciones capaces de responder a la creciente demanda global.
El estudio, que alude la analista, ha sido publicado en la revista SEG Discovery y elaborado por investigadores de la Universidad de Michigan, Cornell la Universidad de Queensland, y sostiene que el problema no es la falta de cobre en el subsuelo, sino la velocidad a la que se está extrayendo frente al ritmo de consumo impulsado por el desarrollo económico y la transición energética.
De aquí al 2050, la industria minera seguirá en una fase de crecimiento casi exponencial. De hecho, se estima que en los próximos 32 años se extraerán alrededor de 905 millones de toneladas de cobre, una cifra superior a toda la producción acumulada en la historia previa (784 millones).
Sin embargo, se recalca que ese volumen no alcanzaría para cubrir la demanda asociada al crecimiento económico y demográfico habitual. Se calcula que harían falta cerca de 1.750 millones de toneladas hasta 2050, sólo para sostener las expectativas actuales de expansión global e infraestructura.
La electrificación del parque automotor requeriría más de 1.250 millones de toneladas adicionales. A esto se sumarían 2.300 millones para desarrollar energías eólica y solar, y hasta 3.000 millones si se construye una red eléctrica basada en almacenamiento mediante baterías.
Hasta el año 2050, la demanda anual de cobre crecería a un ritmo del 2,2%, pasando de 24,4 a 50 millones de toneladas por año.
La producción minera avanzaría al 1,9%, desde 20,4 hasta 37,1 millones anuales. Sólo India necesitaría 227 millones de toneladas para modernizar su infraestructura, mientras que el conjunto de los 54 países africanos demandaría alrededor de 1.000 millones y las economías de ingresos bajos y medios requerirían más de 1.000 millones de las economías producción mundial debería incrementarse en 16,7 millones de toneladas anuales adicionales en las próximas tres décadas. Esto es construir 36 grandes minas nuevas, poner en marcha 759 explotaciones pequeñas o multiplicar por cinco la producción de las diez principales minas actuales.
Las grandes minas tardan más de 20 años en entrar en operación y muchas explotaciones relevantes se acercan al final de su vida útil. A ello se suma el aumento de los costes de capital: una intensidad de inversión superior a US$ 23.000 dólares por tonelada de producción anual, muy por encima de los promedios históricos.
Por eso, se necesita que el precio del cobre debería superar los US$ 12 la libra es decir US$ 20.000 por tonelada.
Además, se plantea priorizar la energía nuclear como fuente principal, utilizar plantas de respaldo alimentadas por metano para apoyar a las renovables y fomentar vehículos híbridos en lugar de eléctricos puros. De lo contrario, bajo las condiciones actuales, el suministro mundial de cobre quedará inevitablemente por detrás de la demanda.




