La Geopolítica es una ciencia relevante para analizar, planear y tomar decisiones. A 80 años del fin de la Segunda Guerra Mundial en Asia, cabe reflexionar sobre qué permanece como parte de las relaciones e intereses en el continente apoyándonos en otra ciencia, la historia, para entender qué influye de este conflicto en nuestro presente.
La muerte de Mussolini y Hitler, simbolizaron el final de dos organizaciones totalitarias y genocidas como el fascismo y el nacionalsocialismo. Pero en Asia la guerra continuaba. Japón empleó la guerra, desde 1894, para reconfigurar el orden mundial, posicionándose como centro del Asia, conquistando territorios, teniendo acceso directo a recursos, emancipando Asia Oriental de las potencias Occidentales.
A fines de julio de 1945, tropas del imperio japonés controlaban territorios como Corea, Taiwán, Manchuria -donde formaron el estado de Manchukuo-, Hong Kong, Birmania, Malasia, Singapur, y la actual Indonesia. El dominio japonés se quebró en agosto por cuatro variables decisivas: Estados Unidos triunfó en Filipinas y empleó el arma nuclear contra ciudades japonesas; la Unión Soviética, lanzó una ofensiva militar hacia Manchukuo -Manchuria-, Corea, y las Kuriles, derrotando al Ejército de Kwantung; la resistencia nacionalista en Birmania, China, Filipinas, Malasia, Vietnam, etc.; y la fractura del frente interno japonés, cuyo punto más álgido fue la revuelta de parte del ejército liderado por Kenji Hatanaka. Entonces, el emperador transmitió mensaje a sus súbditos, señalando que su voluntad “…en consonancia con los dictados del tiempo… es abrir un camino hacia la paz duradera”.
Consolidada la victoria militar aliada, se abrió el tiempo para implementar el nuevo orden: dos potencias hegemónicas, EE.UU y la URSS, tensión entre antiguas potencias coloniales y nuevos estados, reconvertir Japón en democracia, el final de la guerra civil china con el triunfo de los comunistas, quedando los nacionalistas reducidos a Taiwán.
Proscribir la guerra, como forma de resolver controversias, necesitaba de base ética y jurídica. Se implementaron tribunales, como en Núremberg para el caso alemán, cuyos procedimientos y decisiones influyen hasta hoy. El 29 de abril de 1946, once países formaron el Tribunal Militar Internacional para el Lejano Oriente: Australia, Canadá, China, Francia, India, Países Bajos, Nueva Zelanda, Filipinas, Unión Soviética, Reino Unido y EE.UU. El proceso, conocido como el Juicio de Tokyo, duró hasta noviembre de 1948. El resultado más impactante fue la sentencia de muerte al político Kōki Hirota y al Gral. Hideki Tojo, quienes ocuparon el cargo de primer ministro, por crímenes de guerra, lesa humanidad y contra la paz. Hubo otros juicios. En Nankin, (China, 1946), se sentenció a muerte al Gral. Hisao Tani por instigar a sus tropas a realizar masacres, violaciones, saqueos y destrucción de propiedades. aunque el príncipe Yasuhiko Asaka quedo libre por el compromiso aliado de no juzgar a integrantes de la familia imperial; en Jabárovsk (Rusia, 1949), el Gral. Otozō Yamada, líder de la Unidad 731 del Kwantung, fue sentenciado a 25 años por experimentar con seres humanos para obtener armas biológicas. Más de cinco mil japoneses fueron condenados en calidad de criminales de guerra.
¿Cuánto de lo reseñado está presente en las políticas de los estados en el Asia, en su relación con Occidente?, nuestro país debe acercarse a esa dinámica con perspectiva geopolítica.
(*) Gestor en Conflictos, Seguridad y Desarrollo




