Por: Federico Prieto Celi / El MINSA mal, ¿Y ESSALUD?

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Por: Federico Prieto Celi

Por: Federico Prieto Celi / El Instituto Peruano de Seguridad Social, bautizado EsSalud, que tiene la obligación de atender a todos los trabajadores formales y a los jubilados, se ha asegurado que nadie pueda meter mano en sus fondos, lo que está bien. Pero la Superintendencia de Banca y Seguros se ha dado el lujo de exigirle que tenga un gran fondo de contingencia, por si hay una guerra o una epidemia. Supongo que Fiorella Molinelli, su presidenta ejecutiva, como representante del Estado ante el Consejo Directivo de esa institución, ya se habrá gastado toda esa reserva, lo cual me parecería muy bien.

EsSalud está en emergencia desde hace décadas y su naturaleza singular la hace distinta de los banco y seguros privados, por lo que no debería tener un fondo de contingencia, mientras los pacientes formen colas en los hospitales de esa entidad, porque es incapaz de atender a todos tan pronto se presenten, y las cirugías deben esperar meses, cuando no años, de tal manera que muchos han muerto sin ser operados y los que tenían algo de dinero han terminado operándose en clínicas privadas.

En la transformación de la atención de la salud que deberá hacerse al término de la epidemia de covid-19, EsSalud deberá ser analizada de cabo a rabo, como el
Ministerio de Salud, tanto en su centralización como en su descentralización. Una fórmula distinta a la actual, que se ha demostrado ineficiente, sería dejar al ministerio (Minsa), fundido con la Superintendencia Nacional de Salud (SuSalud), como un órgano regulador y supervisor; y otro ente independiente del sector, por ejemplo el Sistema Integrado de Salud (SIS), que ahora no se sabe bien qué es, porque ha mutado muchas veces, como el organismo que asume la gran responsabilidad de administrar todos los centros hospitalarios, clínicos, policlínicos, puestos de salud y ambulancias.

La financiación estaría a cargo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) salvo en el caso de los trabajadores que han aportado a EsSalud, en cuyo caso el pago de los servicios hospitalarios estaría a cargo de ese fondo. Además, se firmaría un acuerdo entre el SIS y las clínicas privadas, teniendo como precedente el firmado para los enfermos de covid-1 19, en el que, al parecer, ambas partes han quedado satisfechas. Igualmente, con los centros municipales de salud.

En mi paso por SuSalud y por el Consejo Superior de EsSalud he advertido que el obstáculo más grande no es el burocrático, como podría parecer, sino el remuneratorio. Hay un sinnúmero de sindicatos, que obligan al Minsa y a EsSalud a tener equipos de abogados a cargo del tema. Es la oportunidad de crear un sistema único de remuneraciones, emparejando hasta arriba, con el placet del MEF, que ello obligue a suprimir viceministerios enteros de otras áreas, cuando no ministerios, enviando amablemente a todos sus funcionarios a sus casas. Eso permitiría restringir, cuando no prohibir, las abominables huelgas de médicos y enfermeros. De lo contrario no habríamos aprendido la lección de esta pandemia.

(*) Periodista y analista político.