Por: Iván Torres La Torre / Con terror, pero con confianza

por | Nov 10, 2021 | Opinión

No cabe la menor duda que, los ataques contra la propiedad privada de las empresas mineras y agroexportadoras en el país no responden a una simple protesta reivindicativa de derechos, sino más bien pareciera ser una política sistemática y articulada de ciertos sectores del movimiento terrorista hoy denominado “Militarizado Partido Comunista del Perú” (Sendero Luminoso).

Por las características de estos atentados, es evidente que  responderían a todo un plan estratégico, con muchas similitudes con los atentados terroristas ocurridos en el Perú durante los años ochenta y noventa, debido a su alto contenido de violencia y utilización de explosivos altamente destructivos, que nos hacen recordar a las voladuras de las torres eléctricas de alta tensión o a los atentados contra las empresas bancarias y contra la propiedad privada, siempre con la finalidad de generar el terror, el pánico, la zozobra, la incertidumbre y sobre todo, agudizar la crisis económica para desestabilizar al país.

En medio de este panorama y mientras los hechos iban aconteciendo, el Congreso, como siempre, se distraía en buscar una o dos cabezas del gabinete para desequilibrar al gobierno o para hegemonizar su control político legislativo sobre el Ejecutivo; sin embargo, muchos congresistas quedaron satisfechos con la exclusión del ministro del Interior, lo que inclinó la balanza hacia el voto de confianza que otorgaron al gabinete de la ministra Vásquez, en medio de un conteo negociado de votos, que pasará a la historia republicana como uno de los tantos episodios congresales patéticos, sin definición política, sino simplemente como un acto más de oportunismo.

Lo que viene a continuación en el país, es fácil de evidenciar, pues a todas luces, nuevamente el Congreso buscará otra cabeza ministerial, sin comprender que el problema es mucho más grande que ese factor, pues el fondo de la situación debe ser cuestionar la falta de voluntad política del gobierno y de su gabinete, cuestionar la ausencia de gestión de buen gobierno, cuestionar la falta de una verdadera política económica y en general, ser históricamente audaces y negar la confianza a un gabinete escaso y carente de idoneidad política para solucionar los conflictos, reactivar el país y emprender el crecimiento sostenido en el tiempo de nuestra economía.

Finalmente, se nos vienen meses muy complejos, agudización de la crisis, un gobierno inerte, un Congreso con pronunciamientos pusilánimes, inflación, protestas sociales, huelgas, pues este es el modelo comunista que se viene implementado en toda la región.

(*) Abogado