29 de julio de 2026

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Lima: Cargando...

Por: Jacques Rodrich / El quinquenio de la reconciliación y la prosperidad

Generalmente el discurso inaugural de un Presidente está plagado de lugares comunes. Las obras que haremos, el rescate de los más pobres, la infraestructura que nos falta, la seguridad que merecemos, etc. Esta vez el Presidente electo habló de reconciliación, mientras la extrema izquierda abandonaba el hemiciclo.

Mientras la nación respira esperanza y expectativa, los ultras prefieren no escuchar. Y sin embargo, la última vez que tuvimos grandes cambios estructurales, de seguridad, de crecimiento económico y disminución de la pobreza, un Fujimori gobernaba el país.

Reconocer que la anemia es un problema y trazar una meta clara para su disminución es darle futuro al Perú. Declarar que subir las pensiones es agradecer a nuestros mayores por sus esfuerzos es nobleza. Deslindar con la corrupción y los malos policías a la vez que se le moderniza y defiende así como ofrecer coordinar con el poder judicial para lograr eficiencia y dureza para acabar con el crimen es entender que sin orden y seguridad no hay progreso. Desregular a un Estado burócrata y pomposo es ponerlo al servicio de sus ciudadanos.

“Mejorar la calidad de vida de todos los peruanos”, eso ofreció con realismo y humildad la Presidenta Keiko Fujimori. ¿Alguien puede oponerse a eso?

El éxito de Keiko será la suerte del Perú.

Estoy tranquilo la prosperidad está a la vuelta de la esquina.

(*) Senador de la República

 

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