Por: Jorge B. Hugo Álvarez / La estupidez del antiliberalismo y del anticomunismo

por | Oct 1, 2021 | Opinión

Dios premió al Perú con abundantes riquezas naturales para beneficio de la Nación y, desde luego, para la prosperidad del pueblo. Pero también, permitió esa horrible estupidez del antiliberalismo y del anticomunismo. Pues, de aquel infatigable y vastísimo genio del fomento del odio, se alimenta ese “amor natural” por la mentira.

Eso es una estúpida manía que no podemos permitir por el bien de la democracia, entendida como un sistema de libertades y tolerancia. ¡Ah! Pero el lado más amable de esa estupidez es el oscurantismo del ilustrado y la fe ciega del intolerante. Por eso, donde prima la docta ignorancia, prima el sentimiento ruin del populachero.  Entonces, para alegría de termocéfalos, mucha de esas ficciones mezcladas con medias verdades, fomentan el reino de la confusión, del caos y la sinrazón.

El comunismo en el mundo no existe, es una ficción. Tampoco el liberalismo auténtico en lo económico. Pues, uno de los más graves errores es pensar en formulas únicas y absolutas, que pueden funcionar un determinado momento, pero nunca quedarse con ella, demasiado tiempo sin correcciones.

Es ley natural que todo pierde vitalidad. Entonces, sea cual fuere la idea que podamos concebir de lo correcto o incorrecto, cierto es que una economía social de mercado con fuerte protección social, sí funciona. Entonces, no se puede recurrir a los extravíos de los juicios irracionales para recusar lo social.

Ubiquémonos en las alturas de la verdad para que, con aire puro, dirigirnos con serena mirada sobre los falsos y sobre las tempestades ruines de las pasiones humanas. No se puede vivir en paz con odio, sí con sinceridad en los asuntos políticos. De manera que, le hacen mucho daño al país empujar a determinados sectores populares, sociales, empresariales y políticos en recorrer caminos oblicuos y tortuosos porque los asemejan a una víbora que se arrastra y, luego, cual erguida su cabeza lanzar ponzoñoso líquido de muerte. Pues, pierde el pueblo y la democracia.

Haría bien, el presidente de la República definir con claridad el rumbo económico a seguir sin confrontaciones y cambios traumáticos. Por otro lado, no le hace nada bien al País, fomentar alianzas anticomunistas como la promovida por la Sra. Keiko Fujimori, porque eso no funciona.

En todo caso, hay derecho a una oposición constructiva; nunca destructiva. Pero nadie debe creerse dueño de la verdad absoluta porque se convierte en un totalitario (a). Entonces, recursemos la estrategia del miedo y el boicot económico de los fascistas peruanos.

No pueden abrirse las puertas de la violencia, porque allá el fuego acabaría con las vastas praderas y quebradas del campo. Más aun, cuando eso suceda, lamentaremos el no haber hecho conciencia social de esta barbaridad. Más sí sabremos contritos del parto doloroso de esa cosa odiosa, de cómo se dio, pero nunca cómo terminó.

La historia educa y alienta la prudencia, nunca la violencia. Sólo Dios sabe el propósito de los facinerosos que todo lo contamina y todo lo daña.

(*) Abogado penalista y analista político.