26 de marzo de 2026

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Por José Romero / Fernando Rospigliosi y su trayectoria política

José Romero

Hay un dicho que suele repetirse cuando explicamos por qué alguien genera simpatías en unos sectores y rechazo en otros: “No soy monedita de oro”. Esa frase resume cómo sostener firmemente las ideas puede traer consigo ataques, incluso malintencionados.

Este es el caso del actual presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, quien, a juicio de muchos, no solo cumple un buen papel como congresista, sino que se perfila como una carta importante entre los cientos que buscan ocupar un escaño en el periodo 2026-2031.

Como muchos jóvenes de su época, Rospigliosi militó en un partido de izquierda. Lo hizo con la honestidad del joven que posteriormente viró hacia posiciones democráticas, al igual que Víctor Robles Sosa, el arquitecto Eduardo Figari -gestor de Huaycán- y analistas aún vigentes como Ángel Delgado y Víctor Andrés Ponce. Rospigliosi y Figari procedían de la llamada “nueva izquierda”, vinculada a la Vanguardia, y luego cambiaron de rumbo tras procesos de reflexión ideológica.

Rospigliosi estudió Sociología en la Universidad Católica, destacando también como político y posteriormente como columnista en Caretas y otros medios radiales y televisivos. Sigo su participación en política desde hace mucho tiempo y considero que el cambio de sus posiciones no solo es legítimo, sino que merece apoyo frente a las arremetidas de quienes lo critican, como ocurrió en su momento con el doctor Pablo Macera, de quien fui asesor durante su fructífera actividad parlamentaria (2000-2001).

Para quienes ven inconsistencia en su defensa de la Policía y en la ley que busca poner fin a la persecución de militares y policías que combatieron el terrorismo, lo que se aprecia más bien es una genuina posición de defensa de los derechos humanos de quienes fueron perseguidos, juzgados, condenados y encarcelados por años, únicamente por haber defendido al Perú y la democracia.

En esta etapa de su vida, Rospigliosi ha encontrado una trinchera en Fuerza Popular, desde donde opina y legisla. En la actual campaña electoral busca plantear reformas en el sistema legal y en el trabajo policial, con el objetivo de combatir con eficiencia la inseguridad que amenaza a la ciudadanía y pone en riesgo la viabilidad de nuestra democracia.

No dudo que la ciudadanía, conocedora de sus calidades personales y profesionales, así como de su experiencia en temas políticos, de inteligencia y seguridad, valore su postulación al Senado de la República por Fuerza Popular.

Rospigliosi es también un político conservador, defensor de los valores republicanos y de la fe, la vida y la familia. Desde esa posición, se convierte en una carta relevante para quienes buscan representantes que sostengan esas miradas frente a lo que consideran agendas de confrontación y desintegración social.

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