Por: Juan Sotomayor / Encuestas al por mayor

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El ocaso de Maduro
Juan Sotomayor

Por: Juan Sotomayor / El espíritu navideño nos embarga por estos días y la campaña electoral con miras al Congreso va tomando cuerpo a paso lento. Bajo este contexto, vuelven a adquirir importancia las encuestas y sondeos de opinión pública que buscan descubrir la intención de voto de los peruanos.

Los candidatos ya están en campaña y tenemos encuestas para todos los gustos. Las hay de empresas respetables que tienen un prestigio ganado a lo largo de los años; pero también hay de las otras, que se diseñan en cualquier computadora y se lanzan para promover disimuladamente algunas candidaturas que no cuentan con  respaldo popular. Mientras unas se difunden en los principales medios de comunicación masiva, las otras se distribuyen por redes sociales, pasquines y volantes, tratando de sorprender a los electores. Se trata de una estrategia muy manoseada, que carece de eficacia, pero que se sigue utilizando con mucha frecuencia.

Otro producto de moda por estos tiempos, son las famosas encuestas “on line”, que carecen de veracidad, pues no cuentan con ningún sustento estadístico ni metodológico, pero sirven para alimentar las esperanzas de algunos candidatos. Las encuestas on line no son otra cosa que competencias virtuales entre equipos de allegados a los candidatos(y también de trolls), que hacen todo tipo de esfuerzo por colocarse en los primeros lugares de la preferencia.

De las encuestas que sí vale la pena analizar, podemos apreciar que por el momento una gran cantidad de ciudadanos todavía no tienen decidido por quién votar el próximo domingo 26 de enero. Según los sondeos, este grupo comprende aproximadamente el 35 por ciento del electorado, lo cual refleja el desinterés de los ciudadanos, como consecuencia del evidente descrédito de la clase política.

Otra tendencia que se aprecia en los sondeos de estos días, es que varios partidos políticos tradicionales no tendrían el respaldo suficiente para alcanzar representación en el Congreso. Definitivamente, estamos en una etapa donde el electorado exige renovación y ello se reflejaría en la mayor atención hacia partidos políticos de reciente fundación. Ello constituye una buena posibilidad, pero también una gran responsabilidad para los nuevos partidos, que deben demostrar que representan verdaderamente el cambio que todos esperamos.