26 C
Lima
Viernes, Enero 22, 2021

Por: Phillip Butters / Discurso de manual tranquilizador

Por: Phillip Butters / Francisco Sagasti se ha pasado la vida en el mundo académico. Tiene muchísimos estudios. De hecho debe haber leído decenas o de repente un centenar de planes de gobierno. Si bien es cierto que no es un gran orador, lee con fluidez, y ayer lo demostró. Ha tenido una serie de ideas fuerza, dentro de las que yo rescato como la más importante, la que dice claramente que habrá estabilidad fiscal, pese a las múltiples demandas sociales que existen.

Ha sido muy claro en decir que hay un problema serio en la caja fiscal, como consecuencia del dispendio que ha habido, llámenle gasto si quieren ponerlo así, y por supuesto sobre la caída de la retribución tributaria como consecuencia, a su vez, de la caída del Producto Bruto Interno (PBI), de tal manera que esperamos que ponga un ministro de economía a la altura de las circunstancias y que no tengan razón de ser esas informaciones que hablan de una renovación con maría Antonieta Alva, porque sino tendríamos más de lo mismo. Esa es la parte más importante desde el punto de vista frío y de los números.

En la parte emotiva, evidentemente trató de familiarizarse con las familias de los muchachos muertos. Abre una etapa, espero, de conciliación mientras se desarrollan las investigaciones para saber quién mató realmente a esos muchachos. La gente está enardecida pensando que podría haber sido la Policía. Al parecer no ha sido así. Pero lejos de aventurarnos en tratar de adivinar lo que ha pasado, busquemos que los peritajes y la justicia nos digan si es que fueron otros revoltosos o gente que ha salido con el ánimo de hacer daño y ha terminado matando este par de muchachos, porque evidentemente ellos no eran los que estaban haciendo el disturbio en sí.

La otra parte importante es que logró una conexión emocional con la gente al final de su discurso, haciendo mano de la poesía de vallejo, y en buena hora, porque lo que se requiere es un mensaje conciliador y esperanzador. Uno no puede gobernar por la calle gritando. La gente a él no lo conoce. El común de los peruanos lo ha visto por primera vez en su vida, hablando y ciertamente ha dado un discurso de manual, uno que ha tenido un poco de todo, pero parece que puede haber olvidado que su objetivo no es desarrollar un plan de gobierno de 5 años. Él, a lo sumo, es un Presidente que tiene que llegar hasta la segunda vuelta y administrar al Perú a los niveles mínimos de seguridad, y me refiero al tema electoral. En muchos momentos parecía que estaba hablando un Presidente que ingresaba a tener todo un desarrollo gubernamental, y no es el caso.

El señor Sagasti, sí y solo sí tiene que llevarnos a la segunda vuelta y entregar el cargo de la manera más digna posible. Así tiene que ser recordado en la historia. De las políticas que mencionó, muchas de ellas serán imposibles de implementarse y la verdad es que su función tampoco es dar un derrotero al país de lo que se debería hacer. Uno tiene que ser ubicado y no generar las expectativas del gran cambio como el constitucional ni los centrales, porque no es su responsabilidad y porque él no ha sido electo. Él es un Presidente delegado por el congreso para asumir una situación de excepción.

Entonces lo que se le sugiere desde estas líneas es hacer una política económica seria, con estabilidad fiscal como él mismo lo ha dicho, seguridad mínima para los peruanos, y máxima también porque uno no puede estar expuesto a que hayan no solamente desmanes, raqueteos, extorsiones, robos, tráficos de tierra, narcotráfico y en fi n, todos los problemas cotidianos que se han venido incrementando como el de seguridad ciudadana y el tema de la salud, en donde me preocupó que solamente mencionara como solución el tema de las vacunas, y no se ha hablado de las pruebas rápidas. Yo creo que la agenda es muy sencilla, y alguien como él, que ha trabajado tantos años haciendo planes de gobierno no se debe complicar mucho. Tiene que hacer lo que tiene que hacer, y eso es simple y llanamente administrar el país para que se lo dé en la mano al futuro Presidente del Perú.

(*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

Por: Phillip Butters / Francisco Sagasti se ha pasado la vida en el mundo académico. Tiene muchísimos estudios. De hecho debe haber leído decenas o de repente un centenar de planes de gobierno. Si bien es cierto que no es un gran orador, lee con fluidez, y ayer lo demostró. Ha tenido una serie de ideas fuerza, dentro de las que yo rescato como la más importante, la que dice claramente que habrá estabilidad fiscal, pese a las múltiples demandas sociales que existen.

Ha sido muy claro en decir que hay un problema serio en la caja fiscal, como consecuencia del dispendio que ha habido, llámenle gasto si quieren ponerlo así, y por supuesto sobre la caída de la retribución tributaria como consecuencia, a su vez, de la caída del Producto Bruto Interno (PBI), de tal manera que esperamos que ponga un ministro de economía a la altura de las circunstancias y que no tengan razón de ser esas informaciones que hablan de una renovación con maría Antonieta Alva, porque sino tendríamos más de lo mismo. Esa es la parte más importante desde el punto de vista frío y de los números.

En la parte emotiva, evidentemente trató de familiarizarse con las familias de los muchachos muertos. Abre una etapa, espero, de conciliación mientras se desarrollan las investigaciones para saber quién mató realmente a esos muchachos. La gente está enardecida pensando que podría haber sido la Policía. Al parecer no ha sido así. Pero lejos de aventurarnos en tratar de adivinar lo que ha pasado, busquemos que los peritajes y la justicia nos digan si es que fueron otros revoltosos o gente que ha salido con el ánimo de hacer daño y ha terminado matando este par de muchachos, porque evidentemente ellos no eran los que estaban haciendo el disturbio en sí.

La otra parte importante es que logró una conexión emocional con la gente al final de su discurso, haciendo mano de la poesía de vallejo, y en buena hora, porque lo que se requiere es un mensaje conciliador y esperanzador. Uno no puede gobernar por la calle gritando. La gente a él no lo conoce. El común de los peruanos lo ha visto por primera vez en su vida, hablando y ciertamente ha dado un discurso de manual, uno que ha tenido un poco de todo, pero parece que puede haber olvidado que su objetivo no es desarrollar un plan de gobierno de 5 años. Él, a lo sumo, es un Presidente que tiene que llegar hasta la segunda vuelta y administrar al Perú a los niveles mínimos de seguridad, y me refiero al tema electoral. En muchos momentos parecía que estaba hablando un Presidente que ingresaba a tener todo un desarrollo gubernamental, y no es el caso.

El señor Sagasti, sí y solo sí tiene que llevarnos a la segunda vuelta y entregar el cargo de la manera más digna posible. Así tiene que ser recordado en la historia. De las políticas que mencionó, muchas de ellas serán imposibles de implementarse y la verdad es que su función tampoco es dar un derrotero al país de lo que se debería hacer. Uno tiene que ser ubicado y no generar las expectativas del gran cambio como el constitucional ni los centrales, porque no es su responsabilidad y porque él no ha sido electo. Él es un Presidente delegado por el congreso para asumir una situación de excepción.

Entonces lo que se le sugiere desde estas líneas es hacer una política económica seria, con estabilidad fiscal como él mismo lo ha dicho, seguridad mínima para los peruanos, y máxima también porque uno no puede estar expuesto a que hayan no solamente desmanes, raqueteos, extorsiones, robos, tráficos de tierra, narcotráfico y en fi n, todos los problemas cotidianos que se han venido incrementando como el de seguridad ciudadana y el tema de la salud, en donde me preocupó que solamente mencionara como solución el tema de las vacunas, y no se ha hablado de las pruebas rápidas. Yo creo que la agenda es muy sencilla, y alguien como él, que ha trabajado tantos años haciendo planes de gobierno no se debe complicar mucho. Tiene que hacer lo que tiene que hacer, y eso es simple y llanamente administrar el país para que se lo dé en la mano al futuro Presidente del Perú.

(*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

Más recientes