Por: Phillip Butters / El Gabinete Bellido

por | Ago 23, 2021 | Opinión

El principal problema del Gabinete Bellido de cara a la cuestión de confianza de la próxima semana es: Bellido.

Más que engañarnos, este Gabinete está hecho a propósito para provocar una reacción adversa, porque queda clarísimo que Bellido tiene las limitaciones por todos conocidas, de que hay una serie de personas en el bagaje que ha presentado, que realmente son deleznables e impresentables.

Sin ánimo de hacer leña de esta pobre gente, algunos de ellos no tenían ideas de que iban a ser ministros la tarde en que fueron proclamados. Esto ha sido, además de improvisado, hecho de mala manera y a propósito para generar un caos y destrozar el Estado por dentro.

Comenzar a enumerar el problema que tienen por dentro algunos de los señores, ya es ocioso. Inclusive, pese a la llegada del señor Maúrtua a Torre Tagle, queda claro que cuando colocaron a Béjar era para generar un descalabro en dicha institución.

El hecho es que muy probablemente se les otorgue el “voto de confianza” en base a abstenciones, a una serie de argumentos que al fin y al cabo van a decir que se trata de darle gobernabilidad a un nuevo Gobierno, y para que no sean tildados los parlamentarios de obstruccionistas, que es un mote acuñado por el señor Cateriano, que ha sido el gran libretista del golpe de Estado que dio Martín Vizcarra.

Ahora queda comenzar a ver sus errores en vivo y en directo. Para comenzar, el ministro Zeballos no se da cuenta de que en Salud, los anteriores a él han sido un desastre, han tenido algunas escaramuzas con Ugarte, pero el hecho es que la tercera ola le va a reventar a él en la cara y, según dicen, van a comenzar a dar una serie de medidas en los últimos cuatro o cinco días, que van a tratar de morigerar lo que será una mortandad horrible, y lo que tendrían que hacer es comprar un lote inmenso de pruebas moleculares para que vengan en avión y traer igualmente respiradores artificiales e implementar la máxima posibilidad de camas UCI, así como tratar de que mueran menos gente.

De ahí en más, él tendría que ser más claro y contundente de lo que ha sido. Acá hay una inmensa irresponsabilidad del Gobierno de Sagasti, que ha venido con el cuento que hizo una transferencia transparente y que además tuvo elecciones claras y que controló la pandemia, cosa que es una falacia.

De ahí, lo único que dice el señor Francke es que va a regalar S/ 5 mil 500 millones  a 13 millones de peruanos, y de ahí tendrá que volver a hacer el mismo regalo antes de Navidad porque esa plata en una familia de escasos recursos, sea 350 o 700 soles, se agota en menos de cuatro días.

El Presidente se ha puesto un “Collar de zapallos” en el cuello, al decir que esta semana que viene van a haber sorpresas con respecto al gas y a los alimentos.

Asumo que la sorpresa será que bajarán de precio, no al contrario. Lo que yo creo es que van a intentar hacer una barbaridad como restablecer una empresa importadora de alimentos y tratar de controlar los precios y que todo ello sea inviable, para echarle la culpa a los monopolios, oligopolios, a empresas grandes, y emprender una lucha sin cuartel contra Alicorp y Gloria, que son los dos holding inmensos y con mucha fuerza, en el tema de los alimentos.

Echarle la culpa al dólar, a los bancos, y emprenderla contra el sistema.

Cerrón seguirá haciendo su táctica, como él mismo lo dijo “en zigzag”, acusando a quienes lo contradicen en su partido de traidores, de neoliberales, ultra derechistas y capitalistas e imperialistas a todos los que lo criticamos.

Entonces, el juego del deterioro será para los del Gobierno, la posibilidad de culpar al sistema; y para nosotros esperar a que el deterioro sea tan grande que la gente en las calles comience a darse cuenta que fue una barbaridad aceptar unas elecciones “truchas” y un Presidente absolutamente incompetente para el cargo.

De ahí en más, la disolución o la vacancia serán las dos posibilidades reales en la vida de los hechos. En el interín, decenas de miles de muertos por el Coronavirus y muchos muertos de hambre.

No les importa un rábano a los comunistas lo que vaya a pasar el pueblo peruano, y así se dicen nacionalistas.

¡Miserables!