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    Por: Phillip Butters / El lapicito y la dinamita

    El lapicito, que normalmente es amarillito, tiene puntita y borradorcito, es básicamente un instrumento de labor de niños. Es evidentemente la herramienta de trabajo de todos los infantes. Todos lo hemos utilizado para comenzar a escribir y seguramente la mayoría de nosotros ha intentado, con una horrible letra palmer o script, las tareas del colegio.

    El lapicito es amable, sirve para colorear, para hacer las tareas, y cuando uno se equivoca en la escuela, borramos, y al fin y al cabo, la gente siempre va a considerar que el lapicito es útil y divertido.

    Y ojo que los cubanos lo saben bien. Hemos visto infinidad de videos de hace 10 o 15 años, cómo los muchachos cubanos y los propios sindicalistas de los profesores de ese país utilizan al lapicito como un símbolo de buena voluntad.

    Eso es más o menos lo que quiere hacer últimamente el profesor Castillo, mostrarse como una víctima, que lo terruquean, lo empujan, cuando es prácticamente todo lo contrario. Empujan y vapulean a la prensa, le dicen zamba canuta a la gente cuando se acerca a ellos.

    Pero la estrategia de victimización es muy usual en el comunismo contemporáneo, es parte de la agudización de las contradicciones, el bueno y el malo, el lobo y la caperucita.

    Evidentemente ellos siempre estarán del lado de los débiles en contra de los fuertes, lo que no condice en la reunión que tuvieron con Verónika Mendoza, para tratar de aligerar la figura del lapicito, cuando la verdad sea dicha, Mendoza siempre ha denostado no solo de Cerrón, sino también de Castillo.

    Ahora, si uno se fija en las formas, el lapicito puede convertirse peligrosamente en dinamita, porque los dos tienen mechita y los dos son combustibles.

    Entonces ¿Cuál es problema que tienen ellos? Es el pelearse, porque al haber dejado de lado a Cerrón en el discurso, evidentemente eso no le ha parecido agradable a él que es el verdadero jefe, el que organiza, el que verdaderamente conoce, el que tiene un nivel intelectual muy superior al de Castillo y una formación comunista bastante bien elaborada desde la década de los 70.

    Por darles un ejemplo, el común de la gente desconoce que el señor Cerrón no solo ha estudiado en Cuba su carrera universitaria y ha sido adoctrinado en los usos y costumbres del socialismo cubano moscovita, sino que el señor ha sido graduado de la escuela del Centro de Altos Estudios Militares, en el arma de inteligencia, en el año 76. Entonces es una persona que conoce a los enemigos.

    ¿Qué es lo que pasará en los próximos días? Seguramente insistirá el lapicito en seguir mostrándose como algo muy infantil, mientras que Cerrón sí se va a radicalizar y va a parecer más dinamita que nunca, porque él tiene que agudizar la contradicción en su propio partido para hacer marcar su propia presencia, ya que le tiene que dar el mensaje claro a Castillo que si ganan será por su mérito.

    Y acuérdense que si pierden lo harán trizas a Castillo, cosa que él ya sabe. Es la misma historia entre mencheviques y bolcheviques, entre Lenin y Trotsky, y recuerden siempre que mientras más se acercan al poder, más furiosos se ponen, y una vez que tiene poder no lo sueltan.

    Las viejas pugnas entre líderes comunistas siempre se han dado y siempre ha triunfado el que es el más fuerte, el más agresivo, más feroz.

    Recuerden que después de Lenin viene Stalin, después de él viene Jrushchov,  después Andropov , luego Brézhnev y después Gorbachov, quien hizo la Perestroika, que fue el quiebre de la ferocidad de los gobernantes rusos.

    Y si ustedes se ponen a pensar quién manda ahora, manda un duro, el más duro de los duros, Vladimir Putin, exnúmero 1 de la KGB.

    Lo que te quiere decir que en la Rusia post Perestroika gana el más fuerte, el más agresivo y el que puede mostrar que puede hacer algo muy sencillo y elemental para demostrar poder: Matar.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

    El lapicito, que normalmente es amarillito, tiene puntita y borradorcito, es básicamente un instrumento de labor de niños. Es evidentemente la herramienta de trabajo de todos los infantes. Todos lo hemos utilizado para comenzar a escribir y seguramente la mayoría de nosotros ha intentado, con una horrible letra palmer o script, las tareas del colegio.

    El lapicito es amable, sirve para colorear, para hacer las tareas, y cuando uno se equivoca en la escuela, borramos, y al fin y al cabo, la gente siempre va a considerar que el lapicito es útil y divertido.

    Y ojo que los cubanos lo saben bien. Hemos visto infinidad de videos de hace 10 o 15 años, cómo los muchachos cubanos y los propios sindicalistas de los profesores de ese país utilizan al lapicito como un símbolo de buena voluntad.

    Eso es más o menos lo que quiere hacer últimamente el profesor Castillo, mostrarse como una víctima, que lo terruquean, lo empujan, cuando es prácticamente todo lo contrario. Empujan y vapulean a la prensa, le dicen zamba canuta a la gente cuando se acerca a ellos.

    Pero la estrategia de victimización es muy usual en el comunismo contemporáneo, es parte de la agudización de las contradicciones, el bueno y el malo, el lobo y la caperucita.

    Evidentemente ellos siempre estarán del lado de los débiles en contra de los fuertes, lo que no condice en la reunión que tuvieron con Verónika Mendoza, para tratar de aligerar la figura del lapicito, cuando la verdad sea dicha, Mendoza siempre ha denostado no solo de Cerrón, sino también de Castillo.

    Ahora, si uno se fija en las formas, el lapicito puede convertirse peligrosamente en dinamita, porque los dos tienen mechita y los dos son combustibles.

    Entonces ¿Cuál es problema que tienen ellos? Es el pelearse, porque al haber dejado de lado a Cerrón en el discurso, evidentemente eso no le ha parecido agradable a él que es el verdadero jefe, el que organiza, el que verdaderamente conoce, el que tiene un nivel intelectual muy superior al de Castillo y una formación comunista bastante bien elaborada desde la década de los 70.

    Por darles un ejemplo, el común de la gente desconoce que el señor Cerrón no solo ha estudiado en Cuba su carrera universitaria y ha sido adoctrinado en los usos y costumbres del socialismo cubano moscovita, sino que el señor ha sido graduado de la escuela del Centro de Altos Estudios Militares, en el arma de inteligencia, en el año 76. Entonces es una persona que conoce a los enemigos.

    ¿Qué es lo que pasará en los próximos días? Seguramente insistirá el lapicito en seguir mostrándose como algo muy infantil, mientras que Cerrón sí se va a radicalizar y va a parecer más dinamita que nunca, porque él tiene que agudizar la contradicción en su propio partido para hacer marcar su propia presencia, ya que le tiene que dar el mensaje claro a Castillo que si ganan será por su mérito.

    Y acuérdense que si pierden lo harán trizas a Castillo, cosa que él ya sabe. Es la misma historia entre mencheviques y bolcheviques, entre Lenin y Trotsky, y recuerden siempre que mientras más se acercan al poder, más furiosos se ponen, y una vez que tiene poder no lo sueltan.

    Las viejas pugnas entre líderes comunistas siempre se han dado y siempre ha triunfado el que es el más fuerte, el más agresivo, más feroz.

    Recuerden que después de Lenin viene Stalin, después de él viene Jrushchov,  después Andropov , luego Brézhnev y después Gorbachov, quien hizo la Perestroika, que fue el quiebre de la ferocidad de los gobernantes rusos.

    Y si ustedes se ponen a pensar quién manda ahora, manda un duro, el más duro de los duros, Vladimir Putin, exnúmero 1 de la KGB.

    Lo que te quiere decir que en la Rusia post Perestroika gana el más fuerte, el más agresivo y el que puede mostrar que puede hacer algo muy sencillo y elemental para demostrar poder: Matar.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

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