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    Por: Phillip Butters / Keiko pide “chepa”

    Por: Phillip Butters / Keiko sigue con sus mismas taras previas a su penosa prisión preventiva. Una de ellas es creer que la política se puede hacer por Facebook, Whatsapp o Twitter.

    Ha dado un mensaje a la Nación tratando de mostrar su lado humano, quiere victimizarse.

    Evidentemente ha tenido un inmenso dolor como madre al extrañar a sus hijas y esposo, a su madre que tiene un cáncer, a su padre que también está en una situación complicada.

    Pero lo que no entiende ella es que no es una presa común. Parece algo inhumano que al día siguiente de Navidad la devuelven a la prisión preventiva.

    Ella evoca situaciones familiares tristes y penosas, como es obvio.

    Ella está pidiendo “chepa”. Está diciendo “¡por favor, no me metan presa!”. El asunto es que sus interlocutores no son el público que la quiere, porque ella tiene una aceptación todavía importante. A ella la mete presa el sistema.

    José Domingo Pérez y Vela Barba tienen un odio personal – político evidente en contra de ella. Ya estuvo presa y si la argumentación es que hay nuevos elementos que confirmarían que se reunió con Hinostroza, que sí obstaculizó la justicia, que sí hay nuevos elementos probatorios como los testimoniales de Barata que habla del millón de dólares entregados a Yoshiyama Tanaka, los testimoniales de Dionisio Romero o de Rodríguez Rodríguez, que indican que le dieron dinero, quiere decir que ella mintió al decir que no sabía cómo se manejaban los fondos de campaña. Ello es evidente.

    Así, el tema de la obstaculización de la justicia se da por ambas razones. Lo único que daría sentido a que Keiko no la metan presa sería el peligro de fuga.

    Y digo esto porque me sorprende que ni siquiera ha mencionado la posibilidad de allanarse a los grilletes, que es legal. El grillete electrónico imposibilitaría que salga del país.

    Porque el peligro de fuga sería lo único que no concatena los tres supuestos lógicos y legales para que vaya a la prisión preventiva.

    Honestamente, vi a Keiko derrotada, sin asesoramiento. Por último ¿Por qué no pidió un asilo desde el primer día?

    Hay informaciones que Costa Rica estaba dispuesto a darle el asilo político.  Queda claro que la Diviac le debe estar chuponeando los teléfonos propios y extraños, para saber su movimiento.

    Si algún interlocutor diplomático le diera un asilo político a ella, sería un papelón para el presidente Vizcarra.

    Entonces lo que se juega Keiko es algo muy grave, porque parecería que una vez más, un Fujimori se fuga del país.

    Eso de hacer una pausa no es retirarse, es pedir “chepa”. Honestamente creo que Keiko no está preparada para estas “Ligas” políticas, porque demostró una incapacidad personal y de liderazgo político; así nomás no se tiene 73 congresistas y se termina presa.

    Aunque honestamente sí considero cruel el mandarla a la cárcel otra vez, sabiendo sus circunstancias.

    Si el fiscal considera que hay suficientes elementos probatorios debería acusarla y la llevan a juicio. Pero una prisión preventiva más, para que un juez comience a chocar con lo que ha dicho el Tribunal Constitucional y la propia Corte Suprema con respecto a las prisiones preventivas, me parece siniestro.

    Si tuviese que apostar a que la meten presa, les diría que sí. Yo creo que la vuelven a meter a prisión.

    Por: Phillip Butters / Keiko sigue con sus mismas taras previas a su penosa prisión preventiva. Una de ellas es creer que la política se puede hacer por Facebook, Whatsapp o Twitter.

    Ha dado un mensaje a la Nación tratando de mostrar su lado humano, quiere victimizarse.

    Evidentemente ha tenido un inmenso dolor como madre al extrañar a sus hijas y esposo, a su madre que tiene un cáncer, a su padre que también está en una situación complicada.

    Pero lo que no entiende ella es que no es una presa común. Parece algo inhumano que al día siguiente de Navidad la devuelven a la prisión preventiva.

    Ella evoca situaciones familiares tristes y penosas, como es obvio.

    Ella está pidiendo “chepa”. Está diciendo “¡por favor, no me metan presa!”. El asunto es que sus interlocutores no son el público que la quiere, porque ella tiene una aceptación todavía importante. A ella la mete presa el sistema.

    José Domingo Pérez y Vela Barba tienen un odio personal – político evidente en contra de ella. Ya estuvo presa y si la argumentación es que hay nuevos elementos que confirmarían que se reunió con Hinostroza, que sí obstaculizó la justicia, que sí hay nuevos elementos probatorios como los testimoniales de Barata que habla del millón de dólares entregados a Yoshiyama Tanaka, los testimoniales de Dionisio Romero o de Rodríguez Rodríguez, que indican que le dieron dinero, quiere decir que ella mintió al decir que no sabía cómo se manejaban los fondos de campaña. Ello es evidente.

    Así, el tema de la obstaculización de la justicia se da por ambas razones. Lo único que daría sentido a que Keiko no la metan presa sería el peligro de fuga.

    Y digo esto porque me sorprende que ni siquiera ha mencionado la posibilidad de allanarse a los grilletes, que es legal. El grillete electrónico imposibilitaría que salga del país.

    Porque el peligro de fuga sería lo único que no concatena los tres supuestos lógicos y legales para que vaya a la prisión preventiva.

    Honestamente, vi a Keiko derrotada, sin asesoramiento. Por último ¿Por qué no pidió un asilo desde el primer día?

    Hay informaciones que Costa Rica estaba dispuesto a darle el asilo político.  Queda claro que la Diviac le debe estar chuponeando los teléfonos propios y extraños, para saber su movimiento.

    Si algún interlocutor diplomático le diera un asilo político a ella, sería un papelón para el presidente Vizcarra.

    Entonces lo que se juega Keiko es algo muy grave, porque parecería que una vez más, un Fujimori se fuga del país.

    Eso de hacer una pausa no es retirarse, es pedir “chepa”. Honestamente creo que Keiko no está preparada para estas “Ligas” políticas, porque demostró una incapacidad personal y de liderazgo político; así nomás no se tiene 73 congresistas y se termina presa.

    Aunque honestamente sí considero cruel el mandarla a la cárcel otra vez, sabiendo sus circunstancias.

    Si el fiscal considera que hay suficientes elementos probatorios debería acusarla y la llevan a juicio. Pero una prisión preventiva más, para que un juez comience a chocar con lo que ha dicho el Tribunal Constitucional y la propia Corte Suprema con respecto a las prisiones preventivas, me parece siniestro.

    Si tuviese que apostar a que la meten presa, les diría que sí. Yo creo que la vuelven a meter a prisión.

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