Por: Phillip Butters / La muerte de Abimael ha aclarado las cosas

por | Sep 17, 2021 | Opinión

Ya sabemos absolutamente quién está de lado de la democracia y quién está del lado de Sendero Luminoso.

En el Consejo de Ministros, cuando se votó por la cremación de Abimael Guzmán, solamente cinco votaron por la democracia. Fueron Aníbal Torres, titular de Justicia; Juan Cadillo, ministro de Educación; Óscar Maúrtua, el Canciller; Walter Ayala que es ministro de Defensa, y el titular de Economía, Pedro Francke.

Todos los demás, incluido Guido Bellido, votaron a favor de Abimael Guzmán y Sendero Luminoso.

En el Congreso fueron 70 votos a favor de la cremación; 32 en contra, que fueron de Perú Libre, 13 abstenciones que básicamente han sido gente de Acción Popular y Juntos por el Perú. Y los que han votado a favor de la cremación han sido Fuerza Popular, Avanza País, Podemos Perú, Renovación Popular, Somos Perú y Alianza para el Progreso.

En buen romance, los timoratos siguen siendo los de Acción Popular. Después que no se quejen.

La situación es clarísima, no hay más votos porque son endebles las psicologías, los pensamientos y las idiosincrasias de partidos como Juntos por el Perú, que son aliados del Gobierno, y Acción Popular que votan en abstención. Cómo uno se puede abstener en algo tan absolutamente claro, como cremar a Abimael Guzmán, para que no se le haga un mausoleo, ni se convierta en un ídolo a punto de ser adorado.

Es evidente. La gente se tiene que enterar que lo que se está jugando el Perú es la vida, la democracia, no es la opinión de un periodista de un redactor, de un líder de opinión, es la realidad.

Estamos ante congresistas que no quieren enfrentar la realidad y que prefieren su sueldo, su curul y lo políticamente correcto en vez de enfrentar a Sendero Luminoso y a Abimael Guzmán. Que no se quejen el día de mañana, porque van a zurrarse en el Congreso y van a hacer una Asamblea Constituyente, una Nueva Constitución y se van a quedar desempleados. Guerra avisada sí mata gente.

Abimael está muerto, su ideología está viva y seguimos teniendo cobardes en el Congreso, de todo pelaje. Ojo, especial mención a la gente de Acción Popular.