Por: Phillip Butters / La vida de Vizcarra, lo público y lo privado 

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Columna Phillip Butters
Phillip Butters

Por: Phillip Butters / El día de ayer vimos como un desencajado y compungido Martín Vizcarra Cornejo se dirigió al país. Fuera de seguir mintiendo, cosa que ya es su costumbre, tuvo la sinvergüencería de decir que él, estaba colaborando con la justicia, allanándose a las investigaciones fiscales, cuando precisamente está en el problema del escándalo de Richard Swing, por tratar de ocultar pruebas, tergiversar declaraciones, falsear testimonios, dirigir declaraciones y elementalmente, mentirle al Congreso del Perú que es la representación del pueblo.

Por los audios expuestos, queda clarísimo que él, Karem Roca Luque, su Secretaria Personal, Miriam Morales, la Secretaria General de Palacio, Oscar Vásquez, su Asesor Principal, estaban los cuatro inmersos en obstruir a la justicia y, sabe Dios por qué, en ocultar los múltiples ingresos de Richard Cisneros a entrevistarse con él mismo. Y para ello, él pretendía hacer cargar a sus adláteres, su círculo íntimo y privado con esa responsabilidad. Para el Perú no ha quedado claro por qué “pide disculpas” Vizcarra, porque si él cree que el Perú tiene que hacerse el loco con respecto a todas sus intentonas por ocultar a Richard Swing, está equivocado.

Ese cuento se lo puede contar al Congreso y a los congresistas a los que seguramente va a tener cómo arreglar con prebendas, con presupuesto, gollerías y con la “Agencia de Empleos Vizcarra” que tan bien sabe usar. Muy probablemente, el día de hoy o mañana le acepten ese mamarracho de Demanda Competencial que lo exima de ir al Congreso, pero uno se pone a pensar que al fin y al cabo, muy al margen que el hombre va a querer victimizarse, nos estaría ahorrando un bochorno monumental, porque lo expuesto por Karem Roca Luque con respecto a sus posibles contactos con José Domingo Pérez, Zoraida Ávalos y Pablo Sánchez no son temas personas.

Son temas que hablan de un probable delito de tráfico de Influencias, porque si el señor Claudio Vanini es “su testaferro”; es algo sumamente grave porque implica corrupción, porque si el ex Ministro Estremadoyro es “su cajero” también involucran graves hechos que se van a saber en el futuro. Pero lo que no queda absolutamente claro, es esa extraña relación con Richard Swing, a decir por sus dos secretarias directas -y recordemos que secretaria viene de secreto- sería “un amigo más que amigo y que inclusive, éste le llevaría a SU AMANTE”.

Es decir, se habla claramente del género masculino. Lo cual implicaría que el Presidente podría estar bajo un chantaje de Richard Cisneros por temas que tienen que ver con una presunta homosexualidad. Y eso señores es grave, porque que pese a ser la vida privada de Vizcarra implicaría que el Presidente tapa el fuego, pero además si el presidente tiene la costumbre de tener relaciones sexuales en su oficina y dejar tirados condones en el piso, para que Karem Roca Luque se los lleve al basurero, eso nunca debió haber salido de la esfera íntima y privada. Pero ya trascendió. Pero además, el hecho que haya tenido relaciones personales más que intimas con Miriam Morales es grave también.

Como es grave que el Presidente de la República esté observado por “fuerzas oscuras”, como él mismo dice. Porque acá no nos hemos puesto a pensar de qué pasa, si Karem Roca Luque, responde a intereses que no necesariamente son congresales, sino digamos ¿Odebrecht?, ¿gobiernos extranjeros?, ¿proveedores desplazados, negociantes poco satisfechos con pactos realizados con Vizcarra?. El abanico se abre y se abre de manera maléfica para el Perú. Un papelón para Vizcarra, pero desgraciadamente Vizcarra, PERSONIFICA A LA NACIÓN, como lo dije y lo escribí en mi columna del viernes pasado. Lo más probable es que esta vacancia pase a la historia y que se salve por sus triquiñuelas legales o por sus manipulaciones políticas. Pero a partir del 29 de julio del próximo año, él va a ser un peatón, como ya lo son la Morales, la Roca Luque, Cisneros y Oscar Vásquez.

Ellos sí pueden ser susceptibles a investigaciones de inmediato y pueden, inclusive, tener prisiones preventivas. Y por supuesto, pueden ser colaboradores eficaces, desde ya. Cosa que nos enteraremos, porque van a ser seguramente testimonios cifrados, a partir del 29 de julio del próximo año, una fecha que puede ser fatídica para el futuro de Vizcarra, una fecha que puede signar su muerte en la cárcel, porque de haber cometido todos los delitos que se insinúan en esos audios, a él le esperan 35 años de prisión, que son para un hombre de su edad, una pena de muerte entre rejas.

(*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.