Por: Phillip Butters / Los vivos y los muertos

por | Sep 13, 2021 | Opinión

El cuerpo de la bestia ha dejado de tener vida pero sus ideas siguen gozando de buena salud, especialmente por quien gobierna, por quien es el primer ministro de este gobierno, por quien es el Secretario General del partido de este gobierno, por quien es el ministro de Trabajo de este gobierno, por quien es la presidenta del INPE de este gobierno,  y porque digamos las cosas claras, este gobierno está repleto de adláteres de Abimael Guzmán Reynoso.

Hace ya más de dos lustros Abimael Guzmán no tiene un dominio operativo de lo que pasa con Sendero Luminoso. Este grupo ha tomado muchas formas como el Movadef, Conare Sutep, Fudep, en fin, asociaciones de familiares de Sendero Luminoso y cantidad de fachadas de toda índole.

Entonces, ellos siguen funcionando y lo van a seguir haciendo en los próximos meses hasta que convoquen a su segundo congreso nacional para seguir dándole forma a su idea, que es tomar absolutamente el poder, ahora que tienen del cuello a quienes gobiernan.

La situación del cuerpo de Abimael Guzmán, evidentemente no es placentero que terminen haciendo un mausoleo, rindiendo culto a una persona que es difícil de catalogar como ser humano.

A diferencia del común de la gente, yo no le tengo el más mínimo respeto a un animal como ese, y la verdad es que  el diablo debe estar preocupado en el infierno de que ese maldito  le quite el espacio.  Pero el punto es que muchísima gente joven no tiene ni idea del daño que hizo este genocida ni el daño que hicieron sus seguidores y los que se encubren atrás de él.

Muchísimos chiquillos desconocen lo que pasó con la historia porque es la caviarada que son los primos hermanos de Sendero Luminoso quienes lo han descrito. Ahora se hacen los dolidos y muertitos, los muy vivos que siempre fueron al “Ojo que llora”, un monumento pro senderista. Ahí están los principales líderes del Partido Morado, y muchísimos de los que muchos años han sido funcionales a los intereses de quien ha logrado coactar el poder.

Ya vemos cómo un pobre imbécil sigue llorando con que lo hizo bien en la ONPE, otro descarado que ha sido abogado de terrorista dice que lo ha hecho muy bien en el Jurado Nacional de Elecciones el anterior inquilino de la Casa de Pizarro es un miserable que le pidió autógrafo a los terroristas del MRTA, y estamos repletos en la prensa  de gente que volvería a tirarle dedo a cualquier comando con tal de que fracase una operación como la de “Chavín de Huántar”.

Y es verdad, el Perú es un país de muchos vivos que se hacen los muertos. Ahora todo el mundo habla del deceso del abominable de Abimael Guzmán, pero digamos que muchos han vivido en sus cuentos y mucho siguen teniendo mucho poder alrededor de esta ideología violentista, pero no basta con un deslinde de boca como el que puede hacer Castillo o el propio premier Guido Bellido.

Para tal caso yo prefiero una opinión más descarnada como la de Vladimir Cerrón que siempre ha equiparado el terrorismo de Abimael Guzmán con la firmeza del Estado, con combatir a los terroristas.

La cosa no viene para nada sencilla para el Perú, yo sigo pensando que el senderismo goza de muy buena salud y que  independientemente al plan que ellos sigan llevando a cabo, el Perú se sigue deteriorando. Tenemos un Presidente absolutamente incapaz que no hace prácticamente nada por la Salud ni por la Economía. Siguen con el tema de la vacunación, que es un fracaso, y con el bono Yanapay que se lo va a gastar la gente en cinco días, y todo se sigue envileciendo.

Crece el narcotráfico en el VRAEM y ellos son un bombeo permanente de dinero fácil y sucio, para que la gente delinca en las ciudades.

El caos que quería Abimael lo está teniendo y el baño de sangre  que él quería para implantar el régimen de Marxismo, Leninismo, Maoísmo Pensamiento Gonzalo, no lo descarto.

Vamos a ver qué pasa en los próximos días. Reitero que lo que hubieran haber hecho con el cadáver es incinerarlo y tirarlo fuera del Mar de Grau, que no merece tener ni las cenizas de tamaña basura. Eso seguramente hubiera conllevado a tener problemas administrativos y hasta judiciales con la viuda de este maldito, la tal Iparraguirre, pero para eso ha mandado a recogerla los restos con una tal Berta, terruca para mayor señas.

Así de mal estamos y así seguiremos estando.