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    Por: Phillip Butters / Se rompe el lapicito, se queda sin puntita y ahora es puro borrador

    Amigo lector de LA RAZÓN, está claro que los dos hashtags más populares del Perú son #NoTeCorrasPedro y #NoTeCorrasCerrón.

    Y bueno, Keiko se hizo una, o de repente dos, aunque al común de la gente lo que le estaba quedando muy ilustrativamente es que el lapicito se le corre al tajador.

    Pero no solamente ahí está el problema para el profesor Castillo, sino que como él no tiene equipo, se le ha ocurrido la peregrina idea de juntarse con el JPP de Verónika Mendoza, que hasta hace muy poco tiempo le decía de “ladrón” para abajo, nada más y nada menos que a Vladimir Cerrón.

    Ahora resulta que el lapicito se está quedando sin punta y se está rompiendo. Entonces está consiguiendo a la gente de Vero, que es rojita pero no tan maoísta como los demás. Es decir, tiene su corazoncito más ligado evidentemente a Abimael Guzmán que a Keiko, pero el tema es que los están consiguiendo para tratar de no parecer tan maoístas, estatistas, leninistas y estalinistas.

    Entonces, supuestamente le van a prestar sus técnicos en el plano económico para hacer la finta y “borrar” las ideas estrafalarias, que la gente se va dando cuenta que destrozaría la economía, como todos esos controles de precio, todos esos regalos que pretenden hacer. La gente no es tan tonta y sabe perfectamente que tú no puedes inventar bajadas de precio, de tarifas, subidas de sueldo, así nomás.

    Eso probablemente lo pueda creer algún peruano esperanzado en que los milagros económicos existen de un día para otro. Pero recuerden que tenemos una clase media muy grande y hay muchos emprendedores, no solo limeños sino también provincianos que saben que el esfuerzo para tener lo que han logrado ha durado años. Y saben que su vecino no lo va a lograr porque se lo regale el profesor Castillo o Verónika Mendoza.

    Entonces, claro, se comienzan a pelear porque Cerrón quiere el protagonismo que le niega el profesor Castillo, porque todo el mundo adentro en el partido Perú Libre sabe que el verdadero jefe es Cerrón, y que el “profesorcito” es fruto de una circunstancia por la que pasan ellos, debido a la ley electoral que impide que un tipo con condena por corrupción, como Vladimir Cerrón, figure en cualquier tipo de contienda política.

    Lo paradójico es que hicieron una norma especialísima, en donde los partidos que pierden la inscripción por escasos votos, como es el caso de JPP de Verónika Mendoza; o el Partido Morado del recontra vago de Julio Guzmán, (del que no se tiene noticias últimamente) puedan tener bancadas perdiendo la inscripción.

    Es decir no van a tener representación jurídica pero sí política. Una locura.

    Y hablando de locuras, la gente va comenzando a entrar en razón y todo indica que el profesor comienza a caer en las encuestas y Keiko a subir en ellas.

    Tal es así que Cerrón ya se llena la boca diciendo que quien sea que publique una encuesta adversa a ellos es parte de un fraude y va quedando claro que no van a reconocer la derrota y que harán todo lo que tengan que hacer para fregar al Perú, para cerrar carreteras, para entorpecer el buen desempeño del nuevo Gobierno, porque cualquier cosa que no sea como ellos, es maléfico.

    Y eso, señores, es un pensamiento totalitario y antidemocrático. Y gracias a Dios, parece que la gente comienza a darse cuenta.

    En conclusión, se rompe el lapicito porque se queda sin puntita y ahora es puro borrador.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

    Amigo lector de LA RAZÓN, está claro que los dos hashtags más populares del Perú son #NoTeCorrasPedro y #NoTeCorrasCerrón.

    Y bueno, Keiko se hizo una, o de repente dos, aunque al común de la gente lo que le estaba quedando muy ilustrativamente es que el lapicito se le corre al tajador.

    Pero no solamente ahí está el problema para el profesor Castillo, sino que como él no tiene equipo, se le ha ocurrido la peregrina idea de juntarse con el JPP de Verónika Mendoza, que hasta hace muy poco tiempo le decía de “ladrón” para abajo, nada más y nada menos que a Vladimir Cerrón.

    Ahora resulta que el lapicito se está quedando sin punta y se está rompiendo. Entonces está consiguiendo a la gente de Vero, que es rojita pero no tan maoísta como los demás. Es decir, tiene su corazoncito más ligado evidentemente a Abimael Guzmán que a Keiko, pero el tema es que los están consiguiendo para tratar de no parecer tan maoístas, estatistas, leninistas y estalinistas.

    Entonces, supuestamente le van a prestar sus técnicos en el plano económico para hacer la finta y “borrar” las ideas estrafalarias, que la gente se va dando cuenta que destrozaría la economía, como todos esos controles de precio, todos esos regalos que pretenden hacer. La gente no es tan tonta y sabe perfectamente que tú no puedes inventar bajadas de precio, de tarifas, subidas de sueldo, así nomás.

    Eso probablemente lo pueda creer algún peruano esperanzado en que los milagros económicos existen de un día para otro. Pero recuerden que tenemos una clase media muy grande y hay muchos emprendedores, no solo limeños sino también provincianos que saben que el esfuerzo para tener lo que han logrado ha durado años. Y saben que su vecino no lo va a lograr porque se lo regale el profesor Castillo o Verónika Mendoza.

    Entonces, claro, se comienzan a pelear porque Cerrón quiere el protagonismo que le niega el profesor Castillo, porque todo el mundo adentro en el partido Perú Libre sabe que el verdadero jefe es Cerrón, y que el “profesorcito” es fruto de una circunstancia por la que pasan ellos, debido a la ley electoral que impide que un tipo con condena por corrupción, como Vladimir Cerrón, figure en cualquier tipo de contienda política.

    Lo paradójico es que hicieron una norma especialísima, en donde los partidos que pierden la inscripción por escasos votos, como es el caso de JPP de Verónika Mendoza; o el Partido Morado del recontra vago de Julio Guzmán, (del que no se tiene noticias últimamente) puedan tener bancadas perdiendo la inscripción.

    Es decir no van a tener representación jurídica pero sí política. Una locura.

    Y hablando de locuras, la gente va comenzando a entrar en razón y todo indica que el profesor comienza a caer en las encuestas y Keiko a subir en ellas.

    Tal es así que Cerrón ya se llena la boca diciendo que quien sea que publique una encuesta adversa a ellos es parte de un fraude y va quedando claro que no van a reconocer la derrota y que harán todo lo que tengan que hacer para fregar al Perú, para cerrar carreteras, para entorpecer el buen desempeño del nuevo Gobierno, porque cualquier cosa que no sea como ellos, es maléfico.

    Y eso, señores, es un pensamiento totalitario y antidemocrático. Y gracias a Dios, parece que la gente comienza a darse cuenta.

    En conclusión, se rompe el lapicito porque se queda sin puntita y ahora es puro borrador.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

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