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    Por: Phillip Butters / Vacuna Gate: El naufragio del Titánic

    Veo con estupor y con desazón que se sigue cargando la tinta de esta desgracia de “Vacuna Gate” a los responsables de estas vacunaciones a dedo y repletas de tráficos de influencias, de amiguismos y de pendejadas.

    No nos basta con los 487 implicados ya, sino que la gente pide, como los romanos pedían más leones para que se coman a los Cristianos, los otros 600 implicados en la lista de la “Embajada China”, y la verdad es que seguro ese deber ser periodísticamente muy interesante y da para el escándalo.

    Sí, yo tengo la peor opinión de la gente que abusando de su poder y sus influencias han tomado las vacunas que han debido ser para los principales gestores de la salud pública, que es la gente de la primera línea, como los médicos intensivistas, las enfermeras, en fin, los que ya sabemos.

    Pero veo que se está concentrando poco no solo el interés periodístico, sino el de las autoridades, en desarrollar una estrategia por fin inteligente para atacar el coronavirus.

    Nos estamos sentando a esperar a que nos pase un tsunami encima y no veo reacción alguna.

    Recién con Luis Benavente, de Vox Populi, tuvimos una reunión en el set de Combutters, por Willax y todo indica que este mes terminaríamos con 17 mil o 18 mil muertos en exceso. Eso es una enormidad de gente, porque lo que hace Sinadef es computar la gente que tiene un certificado médico oficial firmado por un doctor.

    Como es de público conocimiento, la gente ya sabe que no hay camas hospitalarias y menos camas UCI, hay muchísima gente que está muriendo en sus casas, en Centros Poblados en los alrededores de Lima, en las principales capitales de provincias y seguramente en el Perú profundo, donde seguro no se les ocurre buscar un certificado de defunción porque simplemente quieren hacer un sepelio regular a su familiar.

    Entonces no exagero al pensar que en este mes, de verdad, podríamos llegar a 850 muertos al día en promedio. Es decir que podríamos llegar de verdad a 22 o 23 mil fallecidos. Y el próximo mes viene algo peor.

    Entonces por qué no nos ponemos las pilas e importamos las plantas de oxígeno que tenemos que hacerlo, así como las pruebas moleculares o las camas UCI.

    Qué clase de morbo alimenta el saber cuál es el número “X”, “Y” o “Z” de la lista. Inclusive se especula que habría políticos importantes, líderes empresariales y periodistas, que habrían sido beneficiados con estas sugerencias a dedo de Vizcarra, que los tenía a todos del cuello y que probablemente les hizo pisar el palito y muchos se han vacunado.

    Pero aún así, lo que tenemos que hacer es seguir pensando que el capitán del Titánic se salvó, es decir Vizcarra. Está en una de las balsas con su chaleco salvavidas la Mazzetti y otros notables más, ¿Seguimos diciendo qué burros, qué tales bestias, cómo no vieron el iceberg, o nos dedicamos a sugerir, que es lo que nos toca desde nuestra trinchera de defensa de la gente, sugerencias prácticas para salvarles la vida de lo que se viene?

    Si el Perú no se pone las pilas y seguimos con un viejito que le tiembla la mano, como Sagasti, vamos a llegar el próximo mes a 25 mil o 30 mil muertos.

    Y esto no va a parar y van a comenzar a especular si estamos viviendo la tercera ola o el fin de la segunda.

    Dejémonos de estar buscando los tres pies al gato o el morbo. Que se ponga las barbas en remojo el señor Sagasti y que sea el propio Ugarte el operativo en solucionar los inconvenientes. Es el colmo que Chile nos esté regalando oxígeno y no tengamos ni cómo transportarlo. Un país de incompetentes, de gente hipócrita como la Mazzetti que se reía mientras que la gente se moría.

    En fin, hay que concentrarse en lo principal y lo accesorio. Ya sabemos que el Titánic se está hundiendo, dejemos de comentar el hueco o la impericia de quien lo manejaban. Comencemos a sugerir cómo salvar a los sobrevivientes.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

    Veo con estupor y con desazón que se sigue cargando la tinta de esta desgracia de “Vacuna Gate” a los responsables de estas vacunaciones a dedo y repletas de tráficos de influencias, de amiguismos y de pendejadas.

    No nos basta con los 487 implicados ya, sino que la gente pide, como los romanos pedían más leones para que se coman a los Cristianos, los otros 600 implicados en la lista de la “Embajada China”, y la verdad es que seguro ese deber ser periodísticamente muy interesante y da para el escándalo.

    Sí, yo tengo la peor opinión de la gente que abusando de su poder y sus influencias han tomado las vacunas que han debido ser para los principales gestores de la salud pública, que es la gente de la primera línea, como los médicos intensivistas, las enfermeras, en fin, los que ya sabemos.

    Pero veo que se está concentrando poco no solo el interés periodístico, sino el de las autoridades, en desarrollar una estrategia por fin inteligente para atacar el coronavirus.

    Nos estamos sentando a esperar a que nos pase un tsunami encima y no veo reacción alguna.

    Recién con Luis Benavente, de Vox Populi, tuvimos una reunión en el set de Combutters, por Willax y todo indica que este mes terminaríamos con 17 mil o 18 mil muertos en exceso. Eso es una enormidad de gente, porque lo que hace Sinadef es computar la gente que tiene un certificado médico oficial firmado por un doctor.

    Como es de público conocimiento, la gente ya sabe que no hay camas hospitalarias y menos camas UCI, hay muchísima gente que está muriendo en sus casas, en Centros Poblados en los alrededores de Lima, en las principales capitales de provincias y seguramente en el Perú profundo, donde seguro no se les ocurre buscar un certificado de defunción porque simplemente quieren hacer un sepelio regular a su familiar.

    Entonces no exagero al pensar que en este mes, de verdad, podríamos llegar a 850 muertos al día en promedio. Es decir que podríamos llegar de verdad a 22 o 23 mil fallecidos. Y el próximo mes viene algo peor.

    Entonces por qué no nos ponemos las pilas e importamos las plantas de oxígeno que tenemos que hacerlo, así como las pruebas moleculares o las camas UCI.

    Qué clase de morbo alimenta el saber cuál es el número “X”, “Y” o “Z” de la lista. Inclusive se especula que habría políticos importantes, líderes empresariales y periodistas, que habrían sido beneficiados con estas sugerencias a dedo de Vizcarra, que los tenía a todos del cuello y que probablemente les hizo pisar el palito y muchos se han vacunado.

    Pero aún así, lo que tenemos que hacer es seguir pensando que el capitán del Titánic se salvó, es decir Vizcarra. Está en una de las balsas con su chaleco salvavidas la Mazzetti y otros notables más, ¿Seguimos diciendo qué burros, qué tales bestias, cómo no vieron el iceberg, o nos dedicamos a sugerir, que es lo que nos toca desde nuestra trinchera de defensa de la gente, sugerencias prácticas para salvarles la vida de lo que se viene?

    Si el Perú no se pone las pilas y seguimos con un viejito que le tiembla la mano, como Sagasti, vamos a llegar el próximo mes a 25 mil o 30 mil muertos.

    Y esto no va a parar y van a comenzar a especular si estamos viviendo la tercera ola o el fin de la segunda.

    Dejémonos de estar buscando los tres pies al gato o el morbo. Que se ponga las barbas en remojo el señor Sagasti y que sea el propio Ugarte el operativo en solucionar los inconvenientes. Es el colmo que Chile nos esté regalando oxígeno y no tengamos ni cómo transportarlo. Un país de incompetentes, de gente hipócrita como la Mazzetti que se reía mientras que la gente se moría.

    En fin, hay que concentrarse en lo principal y lo accesorio. Ya sabemos que el Titánic se está hundiendo, dejemos de comentar el hueco o la impericia de quien lo manejaban. Comencemos a sugerir cómo salvar a los sobrevivientes.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

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