Por: Phillip Butters / Vizcarra sigue con la mentira: Entramos a la fase “NEGACIÓN DE LA REALIDAD”

0
1003
Columna Phillip Butters
Columna Phillip Butters

Por: Phillip Butters / Con absoluto desparpajo Vizcarra envía a su sádico Ministro de Salud, Víctor Zamora (Siempre ataviado con uniformes nuevos relucientes) a iniciar la fase última de esta triste pandemia: “LA NEGACIÓN DE LA REALIDAD”. Porque además de seguir ocultando infectados y muertos, lo que quieren hacer ahora es hacer parecer, que han sido eficientes, que han estado funcionando los hospitales de EsSalud, los hospitales del MINSA y que ahora simplemente van a entrar a una etapa de “CONTROL DE LA TRANSMISIBILIDAD”. Así de sencillo, entonces, ratificarían que fue una farsa el intentar de estatizar las clínicas, porque además de haber firmado un acuerdo realmente vergonzoso con la entidad que representa a las clínicas privadas, porque simple y llanamente el acuerdo decía que cada uno iba a tener que “bailar con su pañuelo”, pese a los “esfuerzos” del Gobierno. Es decir que el Gobierno iba a pagar una parte y que al fin y al cabo por haberle creído a Vizcarra y a Zamora; simplemente ¡que se joda!, esto ha generado una indignación absolutamente generalizada y ha hecho reaccionar cuando menos a algunas de las clínicas, a saber la clínica San Felipe y Sanna, han dicho que los primeros 55 mil soles de las cuentas las pagará el Estado y que de allí en adelante ellos no les van a cobrar a sus clientes. Y ojalá que eso sea cierto y no solamente una declaración, y que se hagan contratos, donde la gente quede liberada del yugo de deudas de 100 mil, 200 mil o 300 mil soles. Pero además entiendo que la Compañía de Seguros Rímac, ha dicho que se van a encargar de todos, es decir, que les van a pagar la cuenta a sus clientes, además del deducible. Porque acá asumo que habrán entendido, que no es momento de lucrar, que no es momento de sacarle sangre a los muertos, porque como es obvio, si alguien ha sobrevivido va a tener que hipotecar la casa, vender el carro, vender joyas, vender lo que quiera que sea, para pagar una cuenta, pero si alguien ha muerto, ¡Imagínese! El difunto de la familia llevó a la quiebra a la misma. Una tortura inmensa. Ahora bien, lo que va a pasar en estos próximos días, una vez que se levante la cuarentena, es contagios por doquier. Ya esto se venía acelerando en este levantamiento parcial y ahora a partir
del primer día del mes de julio, la gente va a salir a la calle por ignorancia o por necesidad o por simplemente falta de economía, no se pondrá los tapabocas correspondientes y la gente simple y llanamente se contagiará y como estamos en fase de “Negación de la Realidad” la gente va estar más preocupada por lo que hacen los alcaldes como Forsyth con los ambulantes, en lo que van a hacer en las redadas contra los taxistas con el tema de la carestía, y con el tema del día a día, y simplemente los muertos los mirarán de costado. Lo que no saben estos señores es que a la hora de la hora la vida es muy dura y a cualquiera le puede pasar. A través de estas líneas, yo quiero enviarles mis condolencias y mis saludos a las familias de dos amigos míos, que han fallecido este fin de semana, Carlos Mariátegui, gran amigo mío, enamoradísimo, desde siempre, de su chica del colegio, Carla, se casó con ella y tuvo tres hijos; Camila, Alejandra y Alonso que hoy día lloran a su papi que se fue al cielo. ¿Por qué? Porque Carlos era un hombre hecho y derecho, exitoso empresario, tremendo padre, tremendo esposo, gran amigo. Se jactaba y me decía “Phillip. Yo siempre he estado orgulloso de mi papá. Yo siempre he sacado pecho diciendo que yo era el hijito de mi papá. Y ojalá que mis hijos hablen así de mi” Yo se lo aseguro a Carlos que ya está junto con su padre, allá en el cielo. También le quiero enviar un abrazo a Álvaro Paz de la Barra, porque su padre, mi profesor de la Universidad, Vladimir, ya descansa en paz. A él le invoco a que haga siempre lo correcto, no lo políticamente correcto. En el ejemplo de mi profesor Vladimir Paz de la Barra, está el mejor faro que ilumina su futuro. Mis condolencias a ambas familias y a todas las familias afectadas y dolidas por la ausencia de un ser querido. Esa es una realidad que no se puede borrar.