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    Por: Phillip Butters / ¿Y ahora qué?

    La última encuesta publicada por Datum pone en preferencias electorales con 41% al profesor Castillo, mientras que Keiko se queda con un esmirriado 26%, blancos y nulos 15%, no sabe no opina 18%. Eso está causando terror en el común de las personas de la clase media y media alta. La clase económicamente pobre está a la expectativa de ver qué hace con su voto, si ver por el pobre “profesorcito” o por la “china medio mala”.

    La situación está como está porque durante años básicamente la derecha y los grupos oligopólicos de la prensa han destrozado la imagen pública de Keiko Fujimori. La metió presa por un presunto lavado de activos que no lo es, pero eso ya qué importa porque ante la imagen del populórum Keiko está enmarrocada y tiene en su pecho un tema que dice “Detenida”.

    Por lo demás, está todo en pasivo, mejor dicho la “mochila” que carga por su padre. También está la imagen de un profesorcito que no mata una mosca cuando está rodeado de gente demoniaca como los de Sendero Luminoso y los del MRTA. Pero hoy más que nunca las emociones del común de las personas están a flor de piel, por la mortandad inmensa que la propia prensa, esa misma que ha demonizado a Keiko, se ha encargado de disfrazar la verdad para “chalequear” al maldito de Vizcarra como al incompetente de Sagasti.

    Esa prensa ha perdido credibilidad con la gente del nivel socioeconómico C –D, E, porque esa eran los que decían que la Mazzetti era una gran ministra que tiene que quedarse, que cómo era posible que la saquen a la señora. Esa es la misma prensa que protege a la Molinelli.

    Entonces ya la guerra mediática está perdida, si es que nosotros queremos salvar al Perú. ¿Qué cosa queda? ¿Ahora qué hacemos? Keiko tiene que comenzar a trabajar en provincias un mensaje emocional, porque si se pretende racionalizar habrá un gran problema.

    Si algunos genios de la derecha creen que Keiko en Perumin va a convencer de que ella es la buena y que el profesor es el malo, esa es una pérdida de tiempo. El señor Castillo no irá nuca a Perumin ni a los sets de RPP, que también destrozó la imagen de Keiko, tampoco irá a Frecuencia Latina, ni a ATV, ni a canal N, ni a canal 4 y simplemente se seguirá victimizando sin hablar a la prensa “de los ricos”.

    Castillo, simplemente con un ritmo de flotación, va a terminar siendo Presidente del Perú para destrozar todo lo que logramos los peruanos en los últimos 30 años, porque lo que está en riesgo es eso, la estabilidad económica y política del Perú, pero también la estabilidad económica y la básica estabilidad que tiene todo ser humano, es saber que vas a ser libre al día siguiente.

    Nos estamos jugando la libertad de pensamiento, de movimiento, de culto, de opinión, de inversión, de poder salir de tu país cuantas veces quieras, de sacar tu dinero o traerlo si se da el caso, la libertad de vacunarte afuera porque el Estado no logra vacunar a nadie. La libertad de poder criticar a este gobierno genocida que tenemos sin que nadie nos diga nada. Pero ya se imaginarán qué va a pasar cuando alguien critique al profesor Castillo cuando tenga una banda presidencial en el pecho: va a expropiar todos los medios de comunicación.

    También se va a echar al hombro los bancos, los hospitales, las plantas de oxigeno que las manejan, va a estatizar los supermercados y va a hacer lo que se le da la gana y no tiene por qué cambiar su discurso porque está calando en la gente que está muriéndose de hambre por el pésimo manejo económico de la pandemia, con una prensa estúpida que dijo que la señorita Tony Alva, una incompetente, era una buena ministra de economía. Como el señor Waldo Mendoza que es un fantasma e inexistente en el MEF el día de hoy y con el ministro Ugarte que no hace más que enterrar muertos cada dos minutos. Usted está leyendo bien, amigo lector de LA RAZÓN, cada dos minutos muere un peruano.

    Entonces, esa prensa está descalificada para tratar de ayudar a Keiko, cosa que es una estupidez y tampoco suma que los otros candidatos le vayan a abrazar y decir que pese al asco que tienen, van a votar por ella. Es una estupidez. Es como creerle a Vargas Llosa o al pelotudo del hijo.

    Estamos ante un gravísimo problema. Y tenemos muy poco tiempo los peruanos que no somos ni fujimoristas, ni fanáticos ni mermeleros, de salvar al Perú.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

    La última encuesta publicada por Datum pone en preferencias electorales con 41% al profesor Castillo, mientras que Keiko se queda con un esmirriado 26%, blancos y nulos 15%, no sabe no opina 18%. Eso está causando terror en el común de las personas de la clase media y media alta. La clase económicamente pobre está a la expectativa de ver qué hace con su voto, si ver por el pobre “profesorcito” o por la “china medio mala”.

    La situación está como está porque durante años básicamente la derecha y los grupos oligopólicos de la prensa han destrozado la imagen pública de Keiko Fujimori. La metió presa por un presunto lavado de activos que no lo es, pero eso ya qué importa porque ante la imagen del populórum Keiko está enmarrocada y tiene en su pecho un tema que dice “Detenida”.

    Por lo demás, está todo en pasivo, mejor dicho la “mochila” que carga por su padre. También está la imagen de un profesorcito que no mata una mosca cuando está rodeado de gente demoniaca como los de Sendero Luminoso y los del MRTA. Pero hoy más que nunca las emociones del común de las personas están a flor de piel, por la mortandad inmensa que la propia prensa, esa misma que ha demonizado a Keiko, se ha encargado de disfrazar la verdad para “chalequear” al maldito de Vizcarra como al incompetente de Sagasti.

    Esa prensa ha perdido credibilidad con la gente del nivel socioeconómico C –D, E, porque esa eran los que decían que la Mazzetti era una gran ministra que tiene que quedarse, que cómo era posible que la saquen a la señora. Esa es la misma prensa que protege a la Molinelli.

    Entonces ya la guerra mediática está perdida, si es que nosotros queremos salvar al Perú. ¿Qué cosa queda? ¿Ahora qué hacemos? Keiko tiene que comenzar a trabajar en provincias un mensaje emocional, porque si se pretende racionalizar habrá un gran problema.

    Si algunos genios de la derecha creen que Keiko en Perumin va a convencer de que ella es la buena y que el profesor es el malo, esa es una pérdida de tiempo. El señor Castillo no irá nuca a Perumin ni a los sets de RPP, que también destrozó la imagen de Keiko, tampoco irá a Frecuencia Latina, ni a ATV, ni a canal N, ni a canal 4 y simplemente se seguirá victimizando sin hablar a la prensa “de los ricos”.

    Castillo, simplemente con un ritmo de flotación, va a terminar siendo Presidente del Perú para destrozar todo lo que logramos los peruanos en los últimos 30 años, porque lo que está en riesgo es eso, la estabilidad económica y política del Perú, pero también la estabilidad económica y la básica estabilidad que tiene todo ser humano, es saber que vas a ser libre al día siguiente.

    Nos estamos jugando la libertad de pensamiento, de movimiento, de culto, de opinión, de inversión, de poder salir de tu país cuantas veces quieras, de sacar tu dinero o traerlo si se da el caso, la libertad de vacunarte afuera porque el Estado no logra vacunar a nadie. La libertad de poder criticar a este gobierno genocida que tenemos sin que nadie nos diga nada. Pero ya se imaginarán qué va a pasar cuando alguien critique al profesor Castillo cuando tenga una banda presidencial en el pecho: va a expropiar todos los medios de comunicación.

    También se va a echar al hombro los bancos, los hospitales, las plantas de oxigeno que las manejan, va a estatizar los supermercados y va a hacer lo que se le da la gana y no tiene por qué cambiar su discurso porque está calando en la gente que está muriéndose de hambre por el pésimo manejo económico de la pandemia, con una prensa estúpida que dijo que la señorita Tony Alva, una incompetente, era una buena ministra de economía. Como el señor Waldo Mendoza que es un fantasma e inexistente en el MEF el día de hoy y con el ministro Ugarte que no hace más que enterrar muertos cada dos minutos. Usted está leyendo bien, amigo lector de LA RAZÓN, cada dos minutos muere un peruano.

    Entonces, esa prensa está descalificada para tratar de ayudar a Keiko, cosa que es una estupidez y tampoco suma que los otros candidatos le vayan a abrazar y decir que pese al asco que tienen, van a votar por ella. Es una estupidez. Es como creerle a Vargas Llosa o al pelotudo del hijo.

    Estamos ante un gravísimo problema. Y tenemos muy poco tiempo los peruanos que no somos ni fujimoristas, ni fanáticos ni mermeleros, de salvar al Perú.

    (*) La Dirección no se hace responsable por los artículos firmados.

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