31 de marzo de 2026

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Presentan libro “La Balsa Ancestral del Pacífico Americano”

Símbolo de unión entre Ecuador y Perú

Ricardo Sánchez Serra

En una entrevista exclusiva, el escritor ecuatoriano Benjamín Rosales Valenzuela compartió los hallazgos de su investigación sobre las balsas oceánicas que, hace más de 3.500 años, conectaron culturas de la costa ecuatoriana y peruana con Mesoamérica. Sus palabras cobraron aún más fuerza al presentar su libro La Balsa Ancestral del Pacífico Americano en la histórica Casa García Alvarado de Miraflores, donde se congregaron intelectuales, historiadores, diplomáticos y miembros de la comunidad ecuatoriana.

La ceremonia se abrió con el discurso del embajador de Ecuador en el Perú, Galo Yépez, quien agradeció la hospitalidad de Ana María García Alvarado y recordó que el primer presidente del Perú, el mariscal José de la Mar, nació en Cuenca. Subrayó que las balsas ancestrales son patrimonio compartido y que “el mar no fue una frontera, sino un canal de integración”.

Embajador de Ecuador, Galo Yépez, Ana María García Alvarado y Benjamín Rosales

Una investigación que reivindica la memoria ancestral

Rosales explicó que estas embarcaciones, construidas con troncos de balsa y guiadas por las guaras, fueron capaces de navegar contra el viento y realizar travesías oceánicas de gran alcance. Su investigación, iniciada en 1993 y consolidada con estudios en Sevilla y en la biblioteca Dumbarton Oaks de Harvard, demuestra la transferencia de tecnologías, productos y símbolos entre el mundo andino y Mesoamérica: cerámica de las culturas Valdivia, Chorrera y Guangala, metalurgia de Lambayeque y productos como el cacao amazónico, que viajaron en balsas hacia Guatemala y México.

El autor recordó que el cacao, originario del sur de Ecuador y la frontera con Perú, fue llevado en estas embarcaciones y transformado por los mayas en chocolate, mientras que nuestros pueblos lo consumían como fruta fresca. También subrayó que el ceviche, presente en México, Ecuador y Perú, es ejemplo de una tradición culinaria compartida desde hace milenios gracias a la comunicación marítima.

Balsa ancestral

Rosales destacó que en Chincha existió una colonia de balseros que abastecía de spóndilos y caracoles strombus al Cusco, piezas consideradas sagradas en rituales de fertilidad. En las huacas de Chincha se hallaron piezas de madera labrada -las guaras- que hoy se conservan en museos de Lima, Ica, Washington y Europa, evidencia de la importancia ritual y comercial de estas embarcaciones.

Asimismo, mencionó la leyenda de Naylamp, recogida por cronistas como Cabello de Balboa y Sarmiento de Gamboa, que narra la llegada de balsas a Lambayeque con séquitos que esparcían polvo de spóndilos en ceremonias de fertilidad. Estos relatos confirman que las balsas fueron vehículos de intercambio tecnológico, agrícola y simbólico, consolidando dos grandes centros culturales en América: el mundo andino y Mesoamérica.

Benjamín Rosales obsequia su libro a nuestra destacada arqueóloga Ruth Shady

De tesis doctoral a libro

La obra presentada en Lima es fruto de una tesis doctoral defendida en 2023 en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, ante un tribunal integrado por especialistas de primer nivel: el profesor de Harvard Jeffrey Quilter, el historiador Juan Marchena y la investigadora sevillana María Luisa Laviana. Todos calificaron la investigación con las más altas notas y coincidieron en que debía transformarse en un libro para difundirla más allá del ámbito académico.

Ese proceso implicó reducir una tesis de 850 páginas a un volumen de 500, publicado por la editorial española Silex, especializada en historia. Aunque mantiene el rigor académico, Rosales proyecta una versión más breve y accesible para estudiantes y público general.

“El mundo debe conocer que nuestros pueblos no eran atrasados en navegación. Desarrollamos un sistema capaz de cruzar el océano y transferir tecnologías, ideas y productos”, afirmó Rosales, quien considera que las balsas ancestrales son parte de la historia universal de la navegación, comparables en ingenio a las embarcaciones fenicias del Mediterráneo.

El embajador Luis Mendivil y diplomáticos ecuatorianos con historiador Rosales

La innovación de las guaras

Uno de los aportes más destacados de la investigación es la reivindicación de las guaras, piezas de madera que permitían orientar el rumbo de las balsas contra el viento. Este sistema, desarrollado por culturas de la costa ecuatoriana y peruana hace más de 3.500 años, demuestra un nivel de sofisticación tecnológica que coloca a nuestros pueblos en la historia universal de la navegación.

Las guaras, halladas en huacas de Chincha y representadas en murales de Túcume, son evidencia material de que estas embarcaciones no eran simples balsas, sino verdaderos navíos oceánicos capaces de transportar grandes cargas y realizar travesías prolongadas. Su estudio confirma que América tuvo una tradición marítima avanzada, comparable en ingenio a las civilizaciones mediterráneas.

Trayectoria y proyectos futuros

Benjamín Rosales no es ajeno a la escritura. Ha publicado una biografía de José de Villamil, figura clave en la independencia de Guayaquil y en la colonización de Galápagos, y el libro La vía ecuatoriana interoceánica, donde propuso un eje vial que conectara Guayaquil con Sarameriza, en el Perú, como vía de integración amazónica.

Entre sus proyectos futuros, contempla investigar la época hispánica del Ecuador, resaltando cómo se desarrollaron ciudades como Guayaquil, Cuenca y Quito durante los tres siglos de dominio español. Para Rosales, es necesario reivindicar la raíz hispánica compartida por ecuatorianos y peruanos, heredada de España y Roma, y superar la visión negativa de la “leyenda negra”.

Cabe mencionar que Rosales es doctor en Diplomacia y miembro de número de la Academia Nacional de Historia y de la Academia Nacional de Historia Militar del Ecuador, lo que refuerza su autoridad académica y su compromiso con la investigación histórica.

Una doble presentación de alto simbolismo

La obra no solo se presentó en la Casa García Alvarado, sino también en el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, donde concurrieron destacados personajes del mundo académico. En ese marco solemne, Rosales obsequió al museo -en la persona de su director, Rafael Varón- una maqueta de la balsa ancestral, utilizada por las etnias originarias hace más de 3.500 años a.C., gesto que simboliza la entrega de un legado cultural compartido.

Una velada de unión cultural

La presentación en la Casa García Alvarado concluyó con un exquisito cóctel, donde los asistentes pudieron compartir impresiones sobre la obra y estrechar lazos en un ambiente de fraternidad. Intelectuales, diplomáticos y miembros de la comunidad ecuatoriana coincidieron en que La Balsa Ancestral del Pacífico Americano no solo es un aporte académico, sino también un símbolo de unión entre pueblos que, desde hace milenios, se comunicaron por mar y construyeron juntos una historia de intercambio y prosperidad.

(*) Premio Mundial de Periodismo “Visión Honesta 2023”

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