Respuestas a canciller y SPDI sobre restablecimiento de relaciones entre Perú y República Saharaui

por | Sep 14, 2021 | Actualidad

A continuación el pronunciamiento del Consejo Directivo de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional (SPDI) y las réplicas generadas al respecto.

  1. Las relaciones del Perú con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) son de larga data. El 16 de agosto de 1984, el gobierno del presidente Fernando Belaunde Terry reconoció a dicha república. Luego, el 5 de mayo de 1987, el gobierno del presidente Alan García, estableció relaciones diplomáticas. El gobierno del presidente Alberto Fujimori, en septiembre de 1996, decidió suspender las relaciones con la RASD. De esta manera, el comunicado de Cancillería, del 8 de setiembre último, anunció que los dos países acordaron el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas.

Sorprende que usen el término de relaciones de larga data, ¿con este “gorro” o introducción quieren justificar el grave error diplomático cometido? Estas relaciones que menciona eran estériles, sin fundamento ni contenido, respondían a una época que ya no existe.

  • El diferendo sobre el Sahara occidental, cuyas partes principales son Marruecos, Argelia, Mauritania y el frente Polisario, es un conflicto regional que tiene tintes geoestratégicos que se crearon durante la Guerra Fría (clan soviético y clan occidental). Con el apoyo de Argelia y de Libia de Gaddafi se creó un frente separatista que quiere crear un Estado sin sustento histórico, jurídico o de otra índole. Apoyar este tipo de separatismo sería letal para la región del Magreb, más ahora con el terrorismo y el narcotráfico. Un Estado fallido en esa parte del continente de África sería un grave peligro.
  • Restablecer relaciones con la autoproclamada RASD es una irresponsabilidad política que afectaría a la credibilidad internacional del Perú como país serio y de gran tradición en derecho internacional.
  • Restablecer relaciones con la autoproclamada RASD es ir en contra de la legalidad internacional ya que Naciones Unidas no la reconoce por carecer de cualquier atributo para constituir un Estado. (pueblo, territorio y gobierno efectivo)
  • Restablecer relaciones con la autoproclamada RASD es avalar un acto ilegal de la autoproclamación de una República mientras que el territorio está inscrito en Naciones Unidas como territorio no autónomo.
  • Restablecer relaciones con la autoproclamada RASD es debilitar el papel de la ONU como facilitador y responsable de un proceso político en busca de una solución política, negociada y duradera del diferendo regional sobre el Sáhara.
  • Restablecer relaciones con la autoproclamada RASD es reforzar a Argelia y al frente Polisario en sus posturas intransigentes, inmovilistas y maximalistas frente a las llamadas de compromiso, de realismo, de apertura y de concesiones a los que apela la ONU en busca de una tercera vía entre la integración total y la independencia total sin vencedores ni vencidos.
  • La decisión de suspender en 1996 las relaciones con este grupo fue una decisión de Estado y de una diplomacia proactiva que mira hacia el futuro, que respecta la integridad territorial de los países y a la legalidad internacional.
  • Muchos gobiernos como Brasil, Argentina y Chile han tenido gobiernos de derecha y de izquierda, pero han conservado su política de Estado, apoyando los esfuerzos de Naciones Unidas para encontrar una solución política, realista y final al diferendo sobre el Sáhara.

  1. El Derecho a la Libre Determinación de los Pueblos, consiste en el derecho de un pueblo a decidir sus propias formas de gobierno, perseguir su desarrollo económico, social y cultural, y estructurarse libremente, sin injerencias externas y de acuerdo con el principio de igualdad; siendo consagrado en la Carta de San Francisco y reconocido en diversas resoluciones de la Asamblea General de la ONU, así como en la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia del 16 de octubre de 1975, sobre el caso, precisamente, del Sahara Occidental, y, sentencias en las controversias entre Burkina Faso v. República de Malí (1986) y entre Portugal v. Australia sobre el caso de Timor del Este (1995).

Hay que ser muy claros, Marruecos nunca ha estado en contra de organizar un referéndum. En 1981, ese país propuso la organización de un referéndum de autodeterminación que será posteriormente recogido en el plan de Arreglo propuesto por el entonces secretario general de la ONU, nuestro diplomático peruano Pérez de Cuellar. Este referéndum no se pudo llevar a cabo debido a las maniobras de bloqueo y tergiversación de Argelia y el Polisario que hasta hoy en día no quieren realizar un censo de la población que llaman refugiados.

  • Antes de hacer un referéndum hay que hacer un censo de la población que está en los campamentos de Tinduf en Argelia. Y esto es la obligación legal de la Oficina del Alto Comisionado para los Refugiados.
  • Argelia y el Polisario se niegan a permitir al ACNUR llevar a cabo un censo de la población de los campamentos de Tinduf, para poder luego otorgarles un estatus internacional de refugiados y ofrecerles unas condiciones de vida dignas y un estatus que les garantizaría sobre todo la libertad de circulación.
  • Precisamente, esto es lo que temen Argelia y el Polisario: Que una vez se liberan los habitantes de los campamentos la ciudad argelina de Tinduf y escapan de las violaciones del Polisario y pasen bajo protección de la ONU, que los campamentos se queden vacíos. Así Argelia perdería su carta política y la dirigencia del Polisario perdería su fuente de ingresos, porque todas las ayudas humanitarias que recibían esas poblaciones estaban desviados a los bolsillos de estos dirigentes.

La segunda razón de no seguir con el referéndum de autodeterminación, incumbe a Naciones Unidas que dictaminó en 2000, la inaplicabilidad del plan de Arreglo y la imposibilidad técnica de organizar el referéndum debido a que la población concernida se encontraba repartida entre cinco países de la región a causa de su nomadismo. A partir del 2004, la ONU llama a una solución política y negociada y desde entonces nunca se habla de hacer un referéndum en ninguna resolución del Consejo de Seguridad. 

El derecho a la libre determinación tiene que ser sin injerencias externas, lo que pasa es que todos saben señor canciller que el creador del frente Polisario es Argelia, quien acoge en su territorio a este movimiento separatista, lo financia, lo arma y hasta lleva a su pretendido presidente en un avión privado a países europeos para que sea atendido en un hospital.

Es totalmente falso pretender que la autodeterminación es correlativa a la independencia y a la organización de un referéndum.

Entre los casi 60 casos tratados por la ONU bajo el concepto de la autodeterminación, solo 4 se han resuelto mediante referéndum, queda claro que este último no es una solución óptima ni recurrente para los diferendos, la Resolución 1514 de la ONU dice que el derecho a la autodeterminación no debe entenderse en perjuicio de la integridad territorial de los Estados.

No ve señor canciller que, al declarar la creación de la ficticia República Saharaui, el Polisario desvirtuó el mismo principio del derecho de la autodeterminación, expresado en el referéndum, al adelantarse sobre la voluntad popular y los resultados de este último, (qué sentido tiene el referéndum de autodeterminación mientras ya se han autoproclamado).

Las resoluciones 1514, 1541 y 2526 de la ONU contemplan varias opciones para la autodeterminación y que son: la integración, la asociación o toda otra solución política libremente decidida a parte de la independencia.

Para acabar con el estancamiento político del proceso, Marruecos presentó, el 11 de abril del 2007, al secretario general de las Naciones Unidas la Iniciativa Marroquí para la Negociación de un Estatuto de Autonomía de la Región del Sahara en el marco de la integridad territorial de Marruecos y de su unidad nacional. Esta iniciativa contempla que las poblaciones del Sahara administrarán por sí mismas y de manera democrática sus asuntos, a través de los órganos legislativo, ejecutivo y judicial, dotados de competencias exclusivas, y es la única solución viable a este diferendo.

  • Mencionó señor canciller la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia del 16 de octubre de 1975, sobre el Sahara Occidental. Fue Marruecos quien ha solicitado a través de la Asamblea General de la ONU un aviso consultivo al Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) en la disputa que lo oponía a España, sobre sus derechos de soberanía en el Sahara Occidental.

La As Gen planteó al TIJ dos preguntas:

¿Era el Sahara una “Terra Nullius” cuando llegaron los españoles?, ¿Existen vínculos entre los habitantes del Sáhara y Marruecos?

A la primera pregunta el Tribunal confirmó que el Sahara no era una “terra Nullius”.  Y a la segunda confirmó la existencia de vínculos de BAIEA (vínculos jurídicos y políticos que implican en el derecho constitucional musulmán derechos de soberanía) entre las tribus del Sahara y Marruecos.

Sin embargo, caso inédito en la práctica del TIJ, sin que tenga ningún mandato para ello de parte de la Asamblea General de la ONU, el TIJ se excede en su competencia, y por primera vez en su historia emite una opinión política en la que se señala que este dictamen a pesar de reconocer los lazos jurídicos y políticos de Marruecos con el territorio del Sahara no prejuzgan el derecho de autodeterminación.

Esta actuación del tribunal se interpretó como una concesión al bloque del Este, que estaba muy involucrado, ya que el conflicto surge en el contexto de la guerra fría.

  1. El Estado de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), ha demostrado existir como sujeto de Derecho Internacional, desde que éste ejerce actos jurídicos internacionales como el derecho de legación al sostener relaciones diplomáticas con unos 40 Estados, el derecho de suscribir tratados, el derecho de ser miembro de la Unión Africana (UA), inter alia. Conforme con el Derecho Internacional, si un Estado puede ejercer actos jurídicos internacionales es entonces sujeto de Derecho Internacional.

Señor canciller la autoproclamada Rasd no es miembro de las Naciones Unidas, no puede ejercer ningún acto jurídico internacional. Es una entidad que carece de cualquier legitimidad para hablar en nombre de la población saharaui, ya que más de dos tercios de este pueblo o sea 300.000 personas viven en el Sahara marroquí y solo 40.000 personas viven en Tinduf, en situación de secuestrados.

La población del Sáhara marroquí participa regularmente en la vida política, económica y sociocultural de la región. Es lamentable que este grave error diplomático de nuestro Gobierno ocurra justo cuando los ciudadanos del Sahara hayan participado activamente en las elecciones legislativas del 08 de septiembre pasado. La ciudadanía de esta región ha registrado la tasa de participación más alta en todo Marruecos y ha elegido a sus verdaderos representantes en el Parlamento marroquí.

Entonces el Polisario o la autoproclamada Rasd carecen de cualquier legitimidad para hablar en nombre de la población saharaui.

De hecho, los representantes democráticamente elegidos del Sáhara marroquí, participan desde 2018, en los seminarios y reuniones regionales del C24 y en las dos mesas redondas de Ginebra en el marco del proceso político.

Referente a su afirmación de que la Rasd tiene derecho de suscribir tratados, creo que es necesario que sepa que el único interlocutor para negociar acuerdos internacionales que incluyen el Sahara es Marruecos. El ejemplo son los últimos acuerdos de la Pesca y de Agricultura que se renovaron hace un año entre la Unión Europea y Marruecos, y que incluyen a al Sahara cómo parte integral de Marruecos.

Otra cosa es la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que ha declarado inadmisible el recurso del Frente Polisario que buscaba una anulación parcial del Acuerdo Agrícola Marruecos-UE, el TJUE ha fundamentado su decisión sobre el hecho de que el Polisario no tiene legitimidad para representar los intereses de la población y menos aún a querellar en su nombre.

En la única organización regional de la que es miembro, la Unión Africana, tras una escandalosa violación estatutaria que ha motivado el abandono de Marruecos y de varios otros países en 1984, antes de retornar por petición propia de Marruecos, la RASD no es reconocida por más de dos tercios de los países miembros. ¿Se imaginan ser miembro de una organización en la cual más de dos tercios de los miembros no lo reconocen a uno?

Esta situación anómala de la autoproclamada RASD en la Unión Africana ha empezado ya a moverse, primero con la evolución positiva hacia las posiciones de Marruecos por parte de  varios países tradicionalmente  aliados de Argelia, como Nigeria, Angola, Ghana o Sudán del Sur entre otros, lo que motivó que el 30 de julio de 2016, 28 jefes de Estado africanos hayan suscrito una moción pidiendo al Presidente de turno de la Unión Africana la expulsión de la autoproclamada RASD por no reunir los atributos de un Estado y no ser miembro de la ONU.

  1. El reconocimiento de un Estado es declarativo, no constitutivo. Por tanto, el reconocimiento no constituye al Estado. La RASD tiene embajadas residentes en 18 Estados y sostiene relaciones diplomáticas con 40 Estados. Asimismo, 85 Estados reconocen a la RASD.

Es falso pretender que 85 Estados reconocen a la pseudo RASD. Incluyendo el Perú, hay ahora exactamente 30 países que reconocen esta inexistente república, y hay una tendencia clara de suspender este reconocimiento por varios Estados.

Señor canciller: 110 países miembros de la ONU nunca han reconocido a esta entidad, 54 han suspendido o retirado su reconocimiento y con su anuncio de restablecer relaciones, somos parte de 30 países de un total de 193 Estados que reconocen a esta entidad que se encuentra en Argelia.

En el contexto internacional actual hay más bien una tendencia fuerte de retiro de reconocimientos a este Estado inexistente, y hay una dinámica de apertura de representaciones consulares de países de diferentes continentes en las principales ciudades del Sahara de Marruecos como muestra de apoyo inequívoco a la integridad territorial de ese país amigo del Perú desde hace más de medio siglo.

¿Quién ha restablecido o reconocido en los últimos años a la autoproclamada Rasd? Nadie, es una utopía, es una quimera, es una ridiculez

Estamos hablando de una entidad que no responde a los elementos que fundamentan el concepto del Estado: que son pueblo, territorio y gobierno efectivo.

En consecuencia, la autoproclamada RASD no está reconocida como tal ni por la ONU ni por la Liga Árabe, ni por la Conferencia Islámica, ni por ningún país europeo, ni por ningún miembro permanente del Consejo de Seguridad. 

En cuanto a mecanismos de cooperación internacional, tanto la Unión Europea, como la UNASUR, la Liga Árabe, China, Francia, Japón, Corea, Turquía y la India se negaron a reconocerle la calidad de Estado y rechazaron su participación en las cumbres que los unía con África,

Tampoco fue admitida como parte de varios mecanismos de integración regional o birregional como la Cumbre África-Sudamérica (ASA), ASPA, la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) o los No Alineados.

Ningún país de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, cómo Rusia o China, la reconoce.

Esta autoproclamada república No dispone de un poder soberano e independiente: es gestionada por los servicios de inteligencia y por los militares de Argelia quienes hacen y deshacen la vida diaria en los campamentos de Tinduf.

No dispone de un pueblo: tiene a un 20 % de la población saharaui, o sea unas 40.000 personas secuestradas en condiciones infrahumanas en una especia de cárcel a cielo abierto

No dispone de un territorio: está cobijada en los campamentos de Tinduf ubicados en suelo argelino.

Restablecer las relaciones con la autoproclamada RASD es ir en contra del sentido de la historia. Desde la caída del muro de Berlín, la disolución del Pacto de Varsovia y el ocaso de la ola tercermundista la mayoría absoluta de los países han retirado su reconocimiento de la autoproclamada RASD. Los reconocimientos se limitan a unos cuantos países de los cuales 14 de los 53 Estados en África (dos tercios apoyan la integridad territorial de Marruecos y no la reconocen), ninguna potencia de nuestra región, como Brasil, Argentina, Colombia o Chile la reconoce; En Asia sólo el régimen de Corea de Norte reconoce esta autoproclamada república.

Está claro que se trata de reconocimientos ideológicos más que basados sobre motivaciones jurídicas.

  1. Muchos Estados que no reconocen a la RASD, sí reconocen al Frente Polisario, que es el Movimiento de Liberación Nacional (MLN) que creó a la RASD en 1976.

Esta es una contradicción mayúscula, como puede existir un Movimiento de Liberación Nacional cómo es el frente Polisario y al mismo tiempo una autoproclamada república que se hace llamar Rasd.

O es un Movimiento o es un Estado.

El frente Polisario es una organización político-militar, cuya principal característica es la inexistencia de un sistema democrático, es un sistema dictatorial militar, en otros términos, son una MILICIA.

Hay 193 Estados miembros de la ONU dentro de los cuales no figuró la autoproclamada RASD, los pocos reconocimientos que todavía existen responden únicamente a motivos ideológicos.

El derecho internacional está claro, un Estado dispone de los tres atributos obligatorios y la autoproclamada Rasd no tiene ninguno:

* Territorio propio no lo tiene ya que está en Tinduf en el sur Argelia;

* población, ellos mismos la califican como refugiada, pero en realidad están viviendo secuestrados. Tienen que entender que en estos campamentos viven menos de un 20 % de habitantes secuestrados de origen saharaui (marroquí o mauritano), y los demás son los mismísimos argelinos y los nacionales de países vecinos como Mauritania, Malí, Níger y Chad. Pero, el Polisario siempre tiende a exagerar el número de los habitantes de estos campamentos con el fin de perpetuar el conflicto y obtener más ayuda de los países donantes y de las organizaciones internacionales y enriquecer los generales argelinos y su cúpula de dirigentes.

Ahora sí, hay que destacar que el 80 % de los saharauis que viven en las provincias del sur de Marruecos, donde se llevan a cabo proyectos con una inversión de 8.000 millones de dólares, participan en la vida política y económica del país y viven libremente; paralelamente en Tinduf, las mujeres y hombres secuestrados no tienen derecho a ninguna vida democrática que pudiera dar lugar a cualquier tipo de representatividad,

* carecen de autoridad, ya que es una organización político-militar y los servicios secretos argelinos la única autoridad efectiva en los campamentos de refugiados de Tinduf

El único que mantiene con vida a esta entidad es Argelia que tiene una flagrante responsabilidad al crear este conflicto que lleva más de 45 años, y que no permite que haya una integración, ni una estabilidad, ni paz para los pueblos que viven en esa región.

  1. En virtud del principio de soberanía y de conformidad con lo que establece la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, un Estado puede sostener relaciones con los Estados o sujetos de Derecho Internacional, incluyendo los MLN. Por lo tanto, salvo que contradiga una política expresa de la ONU, el derecho de establecer relaciones diplomáticas con la RASD o el Frente Polisario no es violatorio del Derecho Internacional.

Permítame señor canciller preguntarle algunas preguntas que van en la misma lógica de este argumento:

¿Puede el Perú mantener relaciones con Cataluña o el país vasco no como Comunidades Autónomas sino como Estados independientes?

Volviendo a la región norteafricana ¿Porque el Perú no mantiene relaciones diplomáticas de Estado a Estado con la Republica Kabili que tiene también un movimiento de liberación que es reconocido por la ONU? ¿A caso no es lo mismo? ¿O hay razones ideológicas detrás de todo esto?

Hay una grave contradicción, ¿cómo se va a tener una relación con un Movimiento de Liberación Nacional y al mismo tiempo decir que restableces con la autoproclamada República Árabe Saharaui?

El Frente Polisario es una organización político-militar que carece de toda representatividad legítima. No está reconocido como miembro de la ONU; de hecho, ninguna resolución de Naciones Unidas, sobre la cuestión, lo menciona como representante único y legítimo del pueblo saharaui, como era el caso en su tiempo con la OLP (Organización para la Liberación de Palestina).

El papel de Naciones Unidas como facilitador, le obliga a hablar con todos sin que ello implique reconocimiento, así fueron en el caso de las FARC en Colombia, o de la República Turca de Chipre.

Restablecer relaciones con esta república autoproclamada, que es el título del comunicado oficial, significa ir en contra de la legalidad internacional.

Restablecer las relaciones con esta república autoproclamada de la Rasd es debilitar el papel de la ONU como facilitador y responsable de un proceso político en busca de una solución política, negociada y duradera del diferendo regional sobre el Sáhara.

Por otra parte, queremos saber señor canciller sobre la visita del supuesto canciller de esta organización separatista, un tal Mohamed Uld Salek, quien al parecer ha sido recibido en una audiencia secreta con el presidente, en plena noche, como si fuera un bandido. ¿De que hablaron señor canciller? ¿Sabe usted que este individuo ha entrado al Perú con un pasaporte diplomático argelino y lo recibe la Cancillería como si fuera un ministro de una quimérica republica que ninguna potencia mundial reconoce?

¿Señor canciller, el secretismo sobre la visita de este ciudadano argelino a nuestro país era para que se restablezcan relaciones con una guerrilla separatista proterrorista que se encuentra en Argelia, o para tratar de otros temas que desconocemos?

  1. La ONU considera que el Sahara Occidental es integrante de la Lista de Territorios No Autogobernados de las Naciones Unidas. Desde 1965, la Asamblea General de la ONU adoptó su primera resolución pidiendo a España la descolonización del territorio, y en 1966, pidió la celebración de un referéndum. En 1991, la ONU creó la Misión de las Naciones Unidas para la Organización de un Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO) y, desde esa ocasión, la ONU ha defendido la necesidad de un referéndumpara determinar el futuro del país. España, por su parte, no reconoce la anexión de Sahara Occidental por Marruecos, situación que no es afectada por la decisión peruana.

Hay que tener en cuenta que la única reivindicación de este territorio registrada internacionalmente había sido la de Marruecos. Ese país fue quien puso al Sahara Occidental en la agenda de la ONU.

El Polisario y la RASD no existían hasta que las crearon Argelia y Libia en 1976 en Tinduf.

Fue Marruecos quien desde su ingreso en los años 60 en la ONU reivindica el retroceso de la soberanía de los territorios del Sáhara Occidental, colonizada todavía por España.

Ha sido Marruecos quien, ante la negativa de España de abrir negociaciones con Marruecos sobre la soberanía, y sus planes para cambiar el estatus de los territorios, transformándolos en provincias españolas quien en 1963 registra los dos territorios como no autónomos. 

En la primera resolución que emite Naciones Unidas sobre el caso 1965, la Asamblea General de Naciones Unidas pide a España abrir negociaciones con Marruecos sobre la soberanía del Sáhara Occidental.

Finalmente, tras el aviso consultivo del Tribunal Internacional de Justicia de la Haya al que recurrió Marruecos en 1974, que reconoce los derechos históricos, jurídicos y políticos de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, se inician con España negociaciones políticas que culminaron con el Acuerdo de Madrid de noviembre de 1975 en virtud del cual se le entrega el Sáhara Occidental.

Restablecer las relaciones con esta república autoproclamada es avalar un acto ilegal de la autoproclamación de una República, mientras que el territorio está inscrito en Naciones Unidas como territorio no autónomo cómo usted bien dice señor Canciller.

Las últimas resoluciones sobre el Sáhara no contienen ninguna referencia al referéndum. El referéndum no es un principio, es sólo un instrumento que el Consejo de Seguridad ha excluido de su léxico de resoluciones por vigésimo año consecutivo y en sus 34 resoluciones sucesivas desde el año 2001.

Desde el 2007 lo único que se habla es el plan marroquí de autonomía para el Sahara como solución realista, pragmática y mutuamente aceptable. El contencioso no puede ser arreglado que por vía de una solución política y negociada.

Este plan contempla un autogobierno en materia ejecutiva, legislativa y judicial y es calificada por el Consejo de Seguridad de la ONU desde 2007 hasta la última resolución 2548 como seria y creíble.  Y ofrece la oportunidad para poner los cimientos de una región integrada y en paz.

Debería saberse también que España nunca ha reconocido a la autoproclamada Rasd, ni tiene embajador de esta entidad en su país. Dice que España no reconoce la anexión de Sahara Occidental por Marruecos, ¿entonces porque España firmó, en 1975 en Madrid, un acuerdo en virtud del cual entrega el territorio a Marruecos y a Mauritania? ¿Por qué España defiende la firma y renovación del acuerdo pesquero y agrícola entre la Unión Europea y Marruecos, incluyendo el Sahara marroquí?    

En fin, hay que entender que Argelia es la parte directa de este conflicto sobre el Sáhara, Argelia tiene una responsabilidad flagrante y las evidencias no faltan: Argelia financia, Argelia acoge, Argelia arma y Argelia sostiene diplomáticamente y mediáticamente a los mercenarios del Polisario.