Pero no logró respaldo que esperaba
El candidato presidencial, Roberto Sánchez encabezó la denominada “marcha en defensa de la democracia” para exigir transparencia en la etapa final del proceso electoral. El líder de Juntos por el Perú avanzó acompañado por Ernesto Zunini, el exfiscal José Domingo Pérez y otros dirigentes de su agrupación política.
La movilización partió desde el local de campaña ubicado en el Paseo Colón y recorrió las principales vías del Cercado de Lima. Pese a que el Ministerio del Interior no otorgó garantías para la actividad, la marcha se desarrolla bajo resguardo policial y municipal.
Desde las 7 p.m el cruce de la avenida Abancay con la avenida Nicolás de Piérola, en el Centro de Lima registró una intensa congestión vehicular tras el desplazamiento de los manifestantes. Minutos después la movilización retornó al local de campaña del partido, ubicado en el Paseo Colón.
Antes de finalizar esta marcha, el líder de Juntos por el Perú dio un mensaje desde el balcón del recinto partidario y acusó al gobierno de interponer una denuncia penal contra dirigentes de Juntos por el Perú (JP) por presuntos “graves disturbios al orden público”.
“Rechazamos la criminalización de la protesta. Este pueblo no es terrorista, este pueblo no es violento”, afirmó al culminar la protesta.
Pese al tráfico generado en distintos puntos del Centro Histórico, la protesta se desarrolló sin mayores incidentes ni hechos de violencia.




