“Vamos a apoyar a Keiko Fujimori», señalan
A escasos días de que se celebre la crucial segunda vuelta electoral este domingo 7 de junio, el panorama político ha dado un vuelco absoluto en el norte del país. En un pronunciamiento que ha dejado en shock al entorno de Juntos por el Perú, las bases de las rondas campesinas de Cajamarca, históricamente vinculadas a sectores de izquierda, han decidido quebrar toda relación con el candidato Roberto Sánchez y anunciar un respaldo contundente hacia la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori.
El propio portavoz de los ronderos fue el encargado de oficializar esta postura que reconfigura el mapa electoral a nivel nacional. A través de una declaración firme, el representante indígena convocó a sus bases a un voto de quiebre el día de las elecciones: “En estas elecciones que se acercan, que se van a llevar a cabo ya el día domingo 7 de este mes de junio, todos nuestros hermanos ronderos y ronderas de Cajamarca y de las demás regiones de nuestro país, vamos a apoyar decididamente a la señora Keiko Sofía Fujimori”.
Este contundente respaldo a la candidata del fujimorismo no solo representa un durísimo golpe para la campaña de Sánchez, sino que evidencia el profundo fraccionamiento y la indignación dentro de una región que se siente utilizada políticamente. Para los analistas, el anuncio de los ronderos funciona como un termómetro del descrédito en el que ha caído el discurso del partido Juntos por el Perú en el interior del país.
El detonante del rechazo popular quedó registrado en las cámaras durante el último debate electoral. El tradicional sombrero cajamarquino, que Roberto Sánchez utiliza deliberadamente para emular al expresidente Pedro Castillo, terminó tirado en el suelo y olvidado fuera de cámaras.
El encargado de custodiar la prenda, el miembro de su equipo técnico Pedro Francke, prefirió dejarla en el piso para observar el espectáculo, desatando la furia de los ciudadanos que consideran este acto como una ofensa imperdonable a su identidad y cultura.
“Él se siente seguro que va a ganar, por eso ya botó el sombrero”, señalaron indignados los residentes locales, quienes acusan a Sánchez de ser un “farsante” que solo usa el símbolo para captar votos. Desde Cajamarca, la población reclama que el candidato carece de raíces campesinas y pertenece a otra clase social.



