26 de marzo de 2026

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Salud pública sigue en peligro

Pese a que el local donde se fabricaba clandestinamente vinagre y vino fue clausurado en dos oportunidades en la ciudad de Chiclayo, los productos que ya habían salido al mercado no han sido retirados, poniendo en riesgo a los consumidores.

Como se sabe, tanto el 27 de junio del 2024 como el 13 de marzo del 2025 se allanó y clausuró el inmueble ubicado en la avenida Antonio Raymondi Nº 117-A, en el pueblo joven El Porvenir, en Chiclayo. En dicho lugar se intervino a Wilmer Alberto Delgado Capuñay, representante de Grupo Delar SAC.

Según la Papeleta de Infracción Serie F número 15610 del 27 de junio del 2024, el fiscalizador impone papeleta de infracción a Wilmer Alberto Delgado Capuñay “por aperturar establecimiento sin licencia de funcionamiento”.

“Al momento de la intervención se constató un predio que usaban para almacenamiento de insumos para elaboración de vinagre. El operativo se llevó a cabo con personal de la DIVINCRI-Sanidad-Personal de la DESA. El responsable de la empresa no mostró documentos municipales ni trámite. Por ello se procede en mérito a la ordenanza 003-2013-MPCH”, se indica.

El documento es suscrito como fiscalizador por Melissa Martínez Rojas indicándose la resolución 014-2024-MPCH. Se precisa que el receptor, Wilmer Alberto Delgado Capuñay, se negó a firmar.

Asimismo, el acta de clausura 5342 del 27 de junio del 2024 indica que “servidor municipal Melissa Martínez Rojas, en representación de la Municipalidad Provincial de Chiclayo y Wilmer Alberto Delgado Capuñay en calidad de representante legal suscribieron el acta de clausura”.

“Refieren que en dicho documento se registran los siguientes detalles: Medida complementaria: clausura temporal, ante el incumplimiento de la medida complementaria se procederá a la denuncia penal por desobediencia y resistencia a la autoridad, delito tipificado en el artículo 369 del Código Penal. Al momento de la intervención se constató que dicho predio lo utilizaban como almacén de insumos para la elaboración de vinagre. El responsable no mostró documentos municipales ni trámites”.

 

OTRA VEZ

La intervención realizada por la Policía Nacional del Perú, en coordinación con la Municipalidad Provincial de Chiclayo, desbarató un centro de operaciones ilegales donde se envasaban y etiquetaban productos con marcas conocidas para distribuirlos de forma fraudulenta en diversos mercados de la región Lambayeque.

Pese a ello, el inmueble siguió operando como una fábrica sin autorización, violando de forma flagrante las normativas sanitarias, municipales y penales.

Es por ello que el 13 de marzo del 2025, en un nuevo operativo, volvió a clausurarse dicho local.

Las evidencias encontradas en el interior del inmueble son contundentes: cientos de botellas adulteradas, etiquetas falsificadas de marcas reconocidas, máquinas de envasado, productos químicos no identificados y un entorno completamente insalubre.

Todo ello bajo la custodia y control de Wilmer Alberto Delgado Capuñay.

La Municipalidad Provincial de Chiclayo clausuró el local argumentando el cambio de giro comercial sin autorización y la violación grave de normas sanitarias.

La Subgerencia de Fiscalización confirmó que el local solo estaba autorizado para actividades administrativas, pero operaba como una fábrica ilegal, con altos volúmenes de producción y una logística que hacía posible su sostenimiento en el tiempo.

 

EN EL MERCADO

Lo más preocupante es que un gran número de los productos adulterados ya habían sido comercializados y varios lotes ya habían ingresado al mercado local y regional. Según se advierte, aún estarían siendo vendidos en distintos mercados ya que no fueron retirados.

La fiscalización posterior a la intervención no ha determinado el alcance de la distribución para el retiro d ellos productos.

 

PELIGRO

Personas informadas del caso señalan que actualmente siguen elaborando vino bajo esas mismas condiciones, por lo que se pone en alerta a las autoridades.

Ya que más allá de la acción policial y municipal, este caso pone en evidencia la necesidad de que la ciudadanía asuma un rol activo en la vigilancia de lo que consume.

Los especialistas en salud recomiendan verificar siempre el etiquetado de los productos, comprobar que los sellos de seguridad estén intactos y, sobre todo, adquirir mercancía únicamente en establecimientos formales que puedan garantizar la trazabilidad del producto.

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