Un encuentro que honra la amistad y la historia
Por: Ricardo Sánchez Serra
La residencia del embajador Paul Garnier se iluminó con la calidez de una celebración que trascendió lo protocolar: fue un homenaje a la historia, a la amistad y a los valores compartidos entre Suiza y Perú. En el marco del 734° aniversario de la Confederación Helvética, Lima se convirtió en escenario de una velada inolvidable, donde la diplomacia se vivió con música, memoria y afecto.
La agrupación suiza Ladunna ofreció un espectáculo sencillamente espectacular. Con canciones en romanche, el cuarto idioma nacional suizo, evocaron paisajes, tradiciones y emociones que conectaron con la profundidad de los Andes. “Nuestros países son profundamente multiculturales”, expresó el embajador Garnier, visiblemente conmovido: “Así como los Alpes nos definen, los Andes definen al Perú. Y en ambos, esa diversidad es, sin duda, una de nuestras mayores riquezas”.
La recepción tuvo lugar al mediodía, pero su resonancia se extendió más allá de las horas. La música no fue mero entretenimiento: fue símbolo. En medio de la emoción compartida, recordé una frase que siempre me ha parecido reveladora: “Suiza es el país donde la precisión se convierte en virtud, la neutralidad en fortaleza, y la diversidad en identidad.” Esa idea, que bien podría haber sido pronunciada allí mismo, encapsula lo vivido: una nación que ha hecho de su pluralidad una bandera, y de su neutralidad, un puente hacia el mundo.
El canciller Elmer Schialer ofreció un discurso entrañable y lúcido. Recordó su infancia en Suiza, cuando salía con linternas a celebrar el pacto del Rutli. “La Escalada en Ginebra, la sopa caliente que defendió la autonomía… todo eso me marcó. Y hoy, en Lima, siento que esa conexión entre los Alpes y los Andes es más fuerte que nunca”. También destacó el compromiso suizo con la restitución de bienes culturales, la cooperación ambiental y el respeto por la institucionalidad peruana. “Suiza no solo es amiga del Perú: es su aliada ética, su compañera en los desafíos del siglo XXI”, afirmó.
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Con picardía, elogió la fondue del Suiza Club –“la mejor de Lima, después de la que se hace en la residencia del embajador”- y celebró el récord de intercambio comercial: USD 2,700 millones en 2024, con Suiza como tercer destino del oro peruano.
La relación entre Suiza y Perú no es reciente: se remonta a 1876, con vínculos consulares desde 1884. Durante la Segunda Guerra Mundial, en uno de los capítulos más nobles de la diplomacia, Suiza representó los intereses peruanos en Alemania, Italia y Francia, y viceversa. En tiempos de oscuridad, fue un faro de neutralidad activa, protegiendo vidas, valores y vínculos diplomáticos. Esa historia no solo honra a Suiza: compromete a ambas naciones a seguir construyendo una amistad basada en la confianza, la ética y la solidaridad.
En 1993, Suiza anuló la deuda externa peruana, gesto que marcó una etapa de confianza mutua. Y en 2023, completó la devolución de USD 20 millones confiscados por corrupción, destinados a proyectos de fortalecimiento de las instituciones en la lucha contra la corrupción, reafirmando que la justicia también puede ser cooperación.
Hoy, el mensaje es claro y esperanzador: Suiza mantiene su confianza en el Perú como un país democrático, con estabilidad macroeconómica y con gran potencial de desarrollo. Esta afirmación, compartida por el embajador Garnier, resume el espíritu de una relación que no solo mira al pasado con gratitud, sino al futuro con visión compartida. Suiza no solo ha sido socio comercial: ha sido aliada en los momentos cruciales. A través de SECO (Secretaría de Estado para Asuntos Económicos), apoya proyectos de lucha contra la corrupción, fortalecimiento institucional y de formalización de la pequeña minería y el apoyo a la competitividad del Perú.
En 2020, se firmó un acuerdo pionero para que Suiza compense parte de sus emisiones de CO₂ mediante proyectos en Perú, convirtiendo al país en referente ambiental. Durante la velada, se firmaron dos convenios clave: Aguas en Emergencias y la fase 2 del proyecto CEELA, que fortalecen la resiliencia peruana ante desastres y promueven construcciones sostenibles.
Garnier rindió homenaje a la comunidad suiza en el Perú: “La más activa y comprometida que he visto en el mundo”. Reconoció al Colegio Pestalozzi, la Cámara de Comercio Suiza, el Club Suizo, la Asociación Winkelried y a Suzy Spittler, quien entregará la posta a Frédéric Ballet como delegado de los suizos en el Perú.
Suiza ofrece becas de excelencia a investigadores y artistas peruanos a través de SERI, y la Universidad de St. Gallen coordina iniciativas de investigación entre Suiza y América Latina. En 2024, Lima fue sede de la Conferencia Regional de Embajadores Suizos, reafirmando su rol como epicentro diplomático.
(*) Premio Mundial de Periodismo “Visión Honesta 2023”




