Rusia, Japón, y Hawái evacuaron a millones de personas de sus costas, pero alerta de Tsunami fue levantada horas después.
Un terremoto de magnitud 8,8 registrado en el extremo oriental de Rusia no dejó víctimas fatales ni daños significativos, según informó el Kremlin.
El sismo se produjo en una zona poco poblada del mar de Ojotsk, y los sistemas de monitoreo sísmico permitieron emitir alertas oportunas, lo que, de acuerdo con las autoridades rusas, contribuyó a evitar consecuencias humanas.
De acuerdo con el Servicio Geofísico de Rusia, el sismo ocurrió a las 14:42 hora local del martes 29 de julio, con epicentro a unos 170 kilómetros al sureste de la ciudad de Severo-Kurilsk, en las islas Kuriles. El fenómeno fue registrado a una profundidad de 320 kilómetros, lo cual, según expertos, habría reducido significativamente su impacto en la superficie.
Lee también:
Emapica adjudicó segunda subasta de aguas residuales por 25 años a empresa privada El Pedregal
El Ministerio de Situaciones de Emergencia ruso confirmó que no se emitió alerta de tsunami, debido a las características del movimiento telúrico. Además, se indicó que no se reportaron daños estructurales ni interrupciones de servicios básicos en la región.
El Kremlin destacó la rápida respuesta del sistema de monitoreo nacional y la baja densidad de población en la zona como factores determinantes para el saldo sin víctimas.
En declaraciones ofrecidas a medios estatales, Dmitri Peskov, portavoz presidencial, indicó que el sismo fue analizado por los servicios geológicos y de protección civil “con precisión y en tiempo real”, lo que permitió activar protocolos de emergencia y evaluar la amenaza de forma inmediata.
TSUNAMI
El terremoto motivó una alerta de tsunami en todo el Pacífico y la evacuación de millones de personas en Japón, Rusia y Hawái. Con el paso de las horas la alerta fue levantándose.
También se emitieron alertas en China, Filipinas, Indonesia o Nueva Zelanda.
En América Latina, ocurrió lo mismo en Chile, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua y México.
Vídeos divulgados en redes muestran grandes olas anegando edificios en la ciudad rusa de Severo-Kurilsk.
Las autoridades indicaron que las olas de 4 metros de altura inundaron el puerto y una planta de procesamiento de pescado. Hubo barcos que fueron arrastrados desde sus amarres.
También resultó afectada una red eléctrica en la región rusa de Sajalín. El alcance total de los daños sigue sin estar claro.
En Japón se pidió evacuar a cerca de 1,9 millones de personas y se instó a los residentes a desplazarse a terrenos más elevados.
Las olas que llegaron al país fueron relativamente pequeñas. La agencia japonesa rebajó horas después todas sus alertas de tsunami a avisos.
En Hawái las autoridades advirtieron primero de posibles olas de 3 metros, pero la alerta de tsunami que cubría la isla también se rebajó al nivel de aviso, según el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico.
ERUPCIÓN
De otro lado, el volcán Klyuchevskoy, el más alto de Eurasia, entró en erupción como resultado del terremoto de 8.8 que sacudió la península de Kamchatka.
En un comunicado publicado en Telegram, el Servicio Geofísico Unido de la Academia de Ciencias de Rusia informó: “Se observa un descenso de lava ardiente en la ladera occidental. Un potente resplandor sobre el volcán y explosiones”. Esto fue acompañado de explosiones y un resplandor intenso visible sobre el cráter, según informó la agencia rusa TASS.
El volcán Klyuchevskoy presenta un cono regular con un cráter de aproximadamente 700 metros de diámetro en su cima. Cuenta con unos 80 cráteres explosivos secundarios y conos de ceniza en sus laderas.





