Y no de US$35 millones como se había señalado
El expresidente Alejandro Toledo (2001-2006), condenado a 20 años y seis meses de prisión por colusión y lavado de activos en el marco del caso Odebrecht, hizo público este lunes una nueva cifra relacionada con los sobornos que motivaron su condena en octubre del 2024.
Durante una audiencia de apelación en la Primera Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior Nacional de Justicia, el exmandatario también aseguró que ve cercana su muerte debido al cáncer que padece.
“No sé cuántos días más tengo de vida. Usted posiblemente ya sabe por los documentos que se han entregado a usted y a la Corte Suprema”, expresó ante el juez, quien le concedió la palabra al cierre de la sesión.
Toledo sostuvo que la cifra relacionada con la causa no es de 25 ni 35 millones de dólares, sino de “45 millones”, y aseguró tener identificado, junto a su defensa, al “verdadero dueño de ese dinero”, versión con la que busca revertir su sentencia.
A pesar de esa revelación, en el juicio se determinó que concertó con Odebrecht para que, a cambio de la coima, esta constructora obtuviera la licitación para construir los tramos 2 y 3 del sistema de corredores viales que conecta Perú y Brasil.
Según la acusación, Toledo convenció a su amigo Josef Maiman para que actuara como intermediario y recibiera, a través de empresas creadas para ese fin, los pagos ilícitos. El tribunal también acreditó que el exdirector de Odebrecht en Perú, Jorge Barata, declaró que Toledo lo contactaba tras dejar la presidencia para exigir el pago de sobornos.
De acuerdo con el exjefe de Estado, los fondos se encuentra a la fecha en el LGT Bank de Zúrich, uno de los principales centros financieros de Suiza.
“A Dios gracias, hemos tenido acceso al documento en donde dice quién tiene el origen, la ruta y el destino final y el nombre de la persona (…) son cuarenta y dos millones en dólares y tres millones en euros (…) El dinero está en Zúrich (…) Tenemos el nombre de la persona encargada de la cuenta, el presidente del banco, y necesitamos invitarlo para que venga a testificar”, afirmó.
“Le pido, por favor, señor juez, que acepte mi pedido de pedir formalmente a través de la cooperación internacional de que venga la persona encargada de la cuenta, que es el señor Urs Fidel Frick, del LGT Bank en Zúrich”, añadió al insistir en que su defensa asumiría los gastos necesarios para obtener ese testimonio.
El juez replicó que, mientras “no llegue el pedido formal”, no puede emitir un pronunciamiento, y le recomendó coordinar el tema con su defensa legal. “Nosotros escuchamos a las partes y todo lo que piden a través de los abogados, el colegiado lo debate y da una respuesta”, señaló.
El exmandatario también intentó desacreditar la acusación de que, durante su gobierno, sostuvo reuniones irregulares o secretas con empresarios y funcionarios para direccionar la concesión.
“El presidente Toledo nunca se reunió, nunca compró inversión. No se reunía porque había un consejo consultivo. Y cuando figuran que ingresa a Palacio, es cierto que ingresan, pero a la espalda del salón del Consejo de Ministros, ahí se reunían, aprovechaban los ministros para reunirse con los miembros de Proinversión (Agencia de Promoción de la Inversión Privada)”, dijo.
Toledo es el primer expresidente peruano condenado por el megacaso de corrupción de Odebrecht. En septiembre de 2025, recibió una segunda condena, esta vez de 13 años y cuatro meses de prisión por lavado de activos agravado en el caso Ecoteva, referido a la compra de inmuebles y el pago de una hipoteca con dinero cuya procedencia lícita no ha podido demostrar.




