Julio Bertoneche afirmó que los ataques contra empresas de transporte cambiaron y que ahora los delincuentes atentan sin enviar previamente amenazas.
Las empresas de transporte urbano han comenzado a reforzar y blindar las cabinas de sus buses ante el incremento de ataques vinculados con extorsionadores y sicarios. Julio Bertoneche, representante de la Asociación de Coordinadores del Transporte Urbano (ACTU), explicó que esta medida busca proteger a los conductores frente a los atentados durante sus recorridos.
En declaraciones a RPP, el dirigente señaló que las empresas han optado por implementar cabinas especiales debido a que blindar completamente un bus representa un gasto demasiado elevado. Según indicó, el costo de proteger toda una unidad puede oscilar entre 80 000 y 120 000 dólares, monto que calificó como inviable para las compañías del sector.
Bertoneche detalló que las cabinas que vienen siendo reforzadas cuentan con una estructura exterior de acero y vidrios de 21 milímetros de espesor. La protección está destinada principalmente a reducir el riesgo durante los ataques perpetrados en plena ruta, que, según explicó, representan alrededor del 70 % de los casos registrados.
El representante de la ACTU precisó que una de las modalidades más frecuentes consiste en disparar contra los vehículos desde motocicletas. También mencionó los ataques cometidos bajo la modalidad del “falso pasajero”, que representarían entre el 14 % y 15 % de los atentados.
La situación, además, ha cambiado respecto a años anteriores. Bertoneche sostuvo que las organizaciones criminales ya no necesariamente comienzan con mensajes de amenaza o pedidos de dinero, sino que en algunos casos pasan directamente al ataque. A ello se suma que las empresas de transporte pueden ser presionadas simultáneamente por varias organizaciones.
De acuerdo con el dirigente, actualmente algunas compañías llegan a pagar cupos a entre tres y cuatro bandas extorsivas al mismo tiempo. Frente a esta situación, la ACTU viene canalizando las denuncias de amenazas y cobros ilegales ante la División de Investigación de Extorsiones de la Policía Nacional (Divinext).
Bertoneche afirmó que las intervenciones policiales han permitido obtener algunos resultados y destacó las recientes capturas de integrantes de organizaciones criminales. Como consecuencia de estas acciones, indicó que siete de las aproximadamente 25 empresas asociadas a su gremio ya han conseguido dejar de pagar extorsiones.
Sin embargo, la inseguridad también está generando problemas para mantener operativa la flota. El representante de la ACTU alertó sobre una grave falta de conductores en el transporte formal debido al temor de los trabajadores. Según explicó, existen empresas que tienen decenas de buses detenidos pese a que existe demanda de pasajeros.
Los ataques tampoco se limitarían a los choferes. Bertoneche señaló que los directivos de las compañías también son blanco de los delincuentes, quienes recurren al “doxeo” para obtener información personal y utilizarlos como mecanismo de presión. Entre los hechos que recordó figuran amenazas, extorsiones, el asesinato de un gerente general y un atentado con una granada en Santa Anita.
Por otro lado, el dirigente denunció la situación que atraviesan dos conductores de la empresa Nueva América que fueron víctimas de ataques ocurridos hace aproximadamente 45 días y tres semanas, respectivamente.
Ambos trabajadores fueron trasladados al Hospital María Auxiliadora, en Villa María del Triunfo. Según Bertoneche, los conductores continúan con las balas en sus cuerpos y no estarían recibiendo una atención adecuada. El representante gremial cuestionó el trato que, según afirmó, recibieron los trabajadores y pidió que se atienda su situación.




