Por falta de apoyo estatal
Un grupo de empresas de transporte público han comenzado a implementar medidas de seguridad en sus unidades ante el incremento de extorsiones y atentados que afectan al sector. Entre las acciones adoptadas se encuentra la instalación de cámaras de vigilancia y un sistema de botón de pánico para alertar situaciones de riesgo.
La decisión surge en un contexto marcado por denuncias de extorsión y ataques contra conductores y buses en distintos puntos de la ciudad. Frente a esta situación, los propios operadores han optado por financiar estas herramientas tecnológicas para reforzar su seguridad.
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En declaraciones para RPP, el dirigente de la empresa Santa Catalina, José Quispe, explicó que las unidades contarán con dispositivos conectados a la Central 105 de la Policía Nacional. Esta medida permitirá que los conductores puedan reportar emergencias en tiempo real.
“El día miércoles vamos a inaugurar el botón de pánico y la cámara estará interconectado a 105”, indicó.
El representante del sector indicó que la inversión en estos equipos ha sido asumida por las propias empresas ante la falta de avances en iniciativas anunciadas por las autoridades.




