Un chofer de combi y dos ciudadanos venezolanos fueron asesinadas en menos de 24 horas en Lima Norte y Callao, mientras la Policía Nacional del Perú (PNP) y Migraciones ejecutaban un megaoperativo nacional.
El primer asesinato se registró el viernes 24 de octubre en el Callao. Sicarios dispararon contra un conductor de combi identificado como Walter Leoncio Sandoval Castro, quien murió de inmediato. Un pasajero resultó herido. En la escena se halló una nota extorsiva atribuida a la organización criminal “Los Chukis”.
Horas después, en la madrugada del sábado 25, un ciudadano venezolano fue baleado en el cruce de las avenidas Canta Callao y Dos de Octubre, en Los Olivos. Según el parte policial, el extranjero habría ingresado al país apenas tres días antes, lo que abre hipótesis de un ajuste de cuentas.
Ese mismo día, frente al Mercado Productores de Lima, también en Los Olivos, otro ciudadano extranjero que se desplazaba en motocicleta fue interceptado por dos sujetos armados que lo atacaron sin darle oportunidad de escapar.
Lee también:
Pese al despliegue conjunto entre PNP y Migraciones para verificar el estatus migratorio de ciudadanos foráneos, expertos en seguridad ciudadana consideran que estas acciones no generan un impacto real en la lucha contra el crimen organizado.
El analista en seguridad preventiva César Ortiz señaló que “los ciudadanos no podemos esperar que los operativos tengan un efecto directo y significativo sobre la delincuencia en el país”, advirtiendo que sin una adecuada articulación interinstitucional, los detenidos podrían quedar libres al día siguiente.
Asimismo, “La intervención debe enfocarse en las zonas con mayores índices delictivos; de lo contrario, los operativos se reducen a patrullajes esporádicos”, comentó.




