14 de mayo de 2026

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Tres latinoamericanos ingresan a la Academia del Reino de Marruecos

Tres latinoamericanos ingresan a la Academia del Reino de Marruecos

Luis Solari de la Fuente, Luis Gonzales Posada y José Rodríguez Elizondo fueron oficializados como miembros honorarios

Por: Ricardo Sánchez Serra

En Rabat, la Academia del Reino de Marruecos, a propuesta de Su Majestad el Rey Mohammed VI, vivió una jornada histórica en la que se oficializó la incorporación por primera vez a tres latinoamericanos como miembros honorarios. Los nuevos integrantes son el ex primer ministro peruano Luis Solari de la Fuente, el ex canciller y expresidente del Congreso de la República Luis Gonzales Posada, y el internacionalista chileno José Rodríguez Elizondo, reconocido académico y diplomático.

Los académicos marroquíes reafirmaron el compromiso de la institución con el desarrollo cultural y científico, así como con el fortalecimiento de los vínculos entre Marruecos y América Latina.

Integrar esta Academia, fundada en 1977 por el Rey Hassan II, constituye un honor excepcional: se trata de un foro que ha contado entre sus miembros a figuras universales como Henry Kissinger, Neil Armstrong y Emilio García Gómez, y que hoy abre sus puertas a voces latinoamericanas.

Luis Solari de la Fuente, médico internista exministro de Salud y presidente del Consejo de Ministros del Perú, tuvo el honor de presidir la sesión inaugural. En su conferencia titulada “La Fraternidad, Piedra Angular de las Naciones”, reflexionó sobre la paradoja de hablar de fraternidad en un mundo marcado por guerras y genocidios. “No hemos venido a este mundo a pasear, sino a cambiarlo”, afirmó con convicción, subrayando que la política pública debe construirse con la gente y para la gente.

Solari desarrolló una visión profunda sobre los intangibles -identidad, comunidad, compasión, justicia- como cimientos de las naciones. Señaló que la fraternidad es el intangible más poderoso, porque sostiene la identidad y moviliza a los pueblos hacia la acción solidaria. “La fraternidad no brota como un pozo de agua en el desierto, se construye colectivamente hasta convertirse en oxígeno para una nación”, expresó, evocando la necesidad de que las políticas públicas fortalezcan el capital social y la identidad compartida.

Advirtió también sobre los riesgos de la inteligencia artificial en la formación del pensamiento crítico, recordando que sin juicio abstracto y sentido de justicia las políticas públicas pierden su esencia transformadora. Para Solari, la educación en la familia y en la escuela es el espacio donde se construye la fraternidad, y sin ella no puede existir justicia verdadera ni política pública legítima. Su intervención culminó con un llamado a la unidad espiritual entre el mundo árabe y América Latina, evocando el Documento sobre la fraternidad humana firmado en Abu Dabi por el Gran Imán de Al-Azhar y el Papa Francisco. Con gratitud, agradeció al Rey Mohammed VI y a la Academia por acogerlo en esta comunidad intelectual, subrayando que pertenecer a ella es un privilegio que implica responsabilidad: “Gracias, gracias, gracias”, repitió, consciente de que el ingreso a esta institución es un reconocimiento que trasciende lo personal y honra al Perú entero.

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El excanciller peruano Luis Gonzales Posada, exministro de Justicia y de Relaciones Exteriores, y expresidente del Congreso de la República, centró su discurso en la evolución política de América Latina. Señaló que la región registra significativos avances democráticos, citando los recientes procesos electorales en Bolivia, Ecuador, Argentina y Chile, donde distintas fuerzas políticas lograron alternancia en el poder.

Sin embargo, advirtió que las dictaduras aún persisten en Cuba, Nicaragua y Venezuela, países donde la represión, la pobreza y el éxodo masivo de ciudadanos son una realidad dolorosa. “En Venezuela, ocho millones se han exiliado, un millón y medio de ellos en el Perú”, recordó. Su intervención fue un llamado a valorar los logros democráticos y a denunciar las prácticas autoritarias que siguen afectando a millones de latinoamericanos. Para Gonzales Posada, el ingreso a la Academia del Reino de Marruecos es también un reconocimiento a la lucha de América Latina por consolidar la democracia y la libertad.

El internacionalista chileno José Rodríguez Elizondo, abogado, académico de la Universidad de Chile, ex embajador en Israel y Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales en 2021, ofreció una conferencia de gran impacto. Con mirada crítica, afirmó que el mundo vive una “tercera guerra mundial fragmentada”, caracterizada por conflictos simultáneos, tensiones geopolíticas y una globalización cada vez más fracturada.

Advirtió que la diplomacia pierde peso frente a la fuerza, mientras las democracias muestran fragilidad ante dictaduras que logran sostenerse en el tiempo. Señaló que el equilibrio global ha pasado de la disuasión nuclear a formas más inestables de conflicto, mencionando las guerras en Ucrania e Irán como señales de un futuro incierto. Su intervención situó a América Latina en el contexto de un mundo en transición, donde la región debe asumir un papel activo en la defensa de la democracia y la paz.

La jornada incluyó también exposiciones de otros nuevos miembros de la Academia. El exdirector de la Organización Mundial del Comercio, Pascal Lamy, abordó los desafíos de la gobernanza global frente a la inteligencia artificial, subrayando la necesidad de marcos regulatorios que acompañen el avance tecnológico. El filósofo suizo Dominique Bourg reflexionó sobre el paso del “derecho al clima” al “derecho al medio ambiente”, planteando la urgencia de un nuevo paradigma jurídico que responda a la crisis ecológica global.

La incorporación de Gonzales Posada, Rodríguez Elizondo y Solari de la Fuente reafirma la vocación de la Academia del Reino de Marruecos como espacio de diálogo entre culturas y como puente entre continentes. Con sesenta miembros -treinta marroquíes y treinta extranjeros-, la institución se consolida como foro de reflexión sobre las ciencias humanas, la cultura y las artes, y ahora abre sus puertas a voces latinoamericanas que enriquecen su horizonte.

La ceremonia no solo fue un reconocimiento a tres trayectorias personales, sino también un gesto de fraternidad entre Marruecos y América Latina, que proyecta un mensaje de esperanza en tiempos de incertidumbre global. La presencia de figuras de talla internacional y el intercambio de ideas sobre democracia, paz, medio ambiente y tecnología dieron a la jornada un carácter universal.

Integrar la Academia del Reino de Marruecos significa ser parte de una comunidad intelectual que trasciende fronteras y que asume la misión de pensar el mundo desde la cultura, la ciencia y la ética. Para los nuevos miembros latinoamericanos, este honor es también un compromiso: representar a la región en un espacio donde se discuten los grandes desafíos de la humanidad y donde la fraternidad, la democracia y la reflexión crítica se convierten en pilares de un futuro compartido.

En Rabat, bajo el auspicio del Rey Mohammed VI, la Academia del Reino de Marruecos reafirmó que la cultura y el pensamiento crítico son pilares de la convivencia entre los pueblos. Y con la incorporación de tres latinoamericanos, envió al mundo un mensaje claro: la fraternidad y la democracia no son solo ideales, sino responsabilidades que deben guiar la acción de las naciones.

En la ceremonia de clausura el secretario perpetuo -quien tiene la responsabilidad de custodiar la continuidad institucional y académica de la Academia, siendo además la figura que garantiza la solemnidad de sus ceremonias y la proyección internacional de sus miembros- Abdeljalil Lahjomri, leyó el mensaje del príncipe El Hassan Bin Talal de Jordania, también miembro de la Academia.

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