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    Vacunación secreta de altos funcionarios habría sido parte de un gran soborno

    Gobierno de Vizcarra recibió 3,200 dosis a cambio de cerrar compra con Sinopharm

    La vacunación secreta al expresidente Martín Vizcarra, así como a las exministras Pilar Mazzetti y Elizabeth Astete, funcionarios, médicos, diplomáticos, empresarios y consultores, entre otros, sería parte de un soborno para cerrar la compra de 38 millones de vacunas al laboratorio de Sinopharm, según revelación del semanario Hildebrandt en sus Trece.

    “A través de la entrega irregular de 3,200 dosis adicionales de su vacuna experimental, Sinopharm consiguió que el gobierno de Martín Vizcarra le concediera la prioridad absoluta en la compra de fármacos, por encima de otros laboratorios internacionales como Pfizer/ BioNtech”, señala la publicación.

    Según la revelación, en momentos que el exjefe de Estado y funcionarios del Ministerio de Salud y Cancillería se colocaban en secreto las vacunas chinas, el gobierno aplazó los acuerdos con Pfizer, AstraZeneca y Johnson & Johnson, entre otros laboratorios.

    COMITÉ

    Incluso se reveló que fueron vacunados irregularmente 8 de 18 integrantes del Comité Multisectorial encargado de comprar vacunas, situación que pondría en ventaja al laboratorio chino por encima de sus competidores.

    Señaló que incluso a seis días de instalación del gobierno de Francisco Sagasti (el 23 de noviembre del 2020), el laboratorio Pfizer envió una copia del contrato para entregar al Perú 9.9 millones de vacunas, sin embargo esta nunca se firmó en la fecha acordada (30 de noviembre), poniendo observaciones, entre ellas que una de sus cláusulas atentaban contra “la soberanía del país”, sólo porque Pfizer pedía que no se le responsabilizará de supuestos efectos secundarios de las vacunas. Otra de las clausulas rechazadas fue que el gobierno no aceptaba embargo de sus embajadas en caso incumplan los pagos.

    La investigación, citando fuentes de la Cancillería, revela que en realidad Torre Tagle no tenía intención de firmar la compra de vacunas de Pfizer hasta que se cierre contrato con los chinos de Sinopharm.

    EMBAJADOR

    En este negociado estarían implicados el embajador Joge Jarama (brazo derecho de la excanciller Astete) y el médico Carlos Castillo Solórzano, asesor de vacunas del Ministerio de Salud y representante de la exministra Mazzetti en el Comité Multisectorial de la vacunas. Ambos serían los “dealers” encargados de la repartija de las vacunas chinas de cortesía entregadas, los dos eran los encargados de elegir a los funcionarios e invitados a colocarse las vacunas.

    El embajador Jarama fungió de enlace con la embajada China en el Perú, bloqueó la firma del contrato con Pfizer y se pronunció a favor de firmar contrato para la adquisición de 38 millones de vacunas al laboratorio chino, cuyo costo unitario superaba largamente a sus competidores.

    Asimismo, se reveló que la excanciller Astete aprobó la compra de un millón de vacunas, en gobierno de Sagasti, el 7 de enero con un desembolso de 94 millones y 15 días después (22 de enero) fue vacunada a escondidas, dos semanas antes del arribo de 300 mil dosis del laboratorio chino.

    MAZZETTI

    También se reveló que la exministra Pilar Mazzetti designó en agosto del 2020 como su representante alterno del Comité Multisectorial de las vacunas al médico Carlos Castillo, cuyo efecto práctico fue el negociador con los laboratorios y fue el responsable, junto a Jarama, de oponerse a la firma de un acuerdo vinculante con AstraZeneca para la llegada de vacunas de manera temprana. Este médico fue uno de los primeros que se vacunó a escondidas el 12 de setiembre y su segunda dosis el 3 de octubre.

    Castillo fue, además el enlace, entre Germán Málaga, investigador y responsable del estudio clínico de la vacuna china, con el Ministerio de Salud. Este asesor fue el que habría coordinado la vacunación secreta de Mazzetti (12 de enero y 6 de febrero del 2021) y su chofer y otros funcionarios de esta cartera ministerial.

    De la misma se señala que Germán Málaga administró 1,800 vacunas, de las cuales se utilizó 942 dosis para inmunizar a 471 personas entre personal médico relacionado a los ensayos, políticos, diplomáticos e invitados. Málaga aprovechó esta situación para vacunar a su esposa y su hija. También se reveló que aún se desconoce el destino de las 858 vacunas restantes.

    FUE LA CANCILLERÍA

    Durante su presentación ante la Comisión COVID-19 del Congreso de la República, la presidenta del Consejo de Ministros, Violeta Bermúdez, reveló que fue la Cancillería la que solicitó 2 000 dosis de la vacuna- en ese momento experimental- al laboratorio chino Sinopharm.

    Las dosis solicitadas iban a ser usadas presuntamente en el “equipo de investigación relacionado con los ensayos clínicos” que el laboratorio realiza en nuestro país con 12 000 voluntarios.

    “Llegó un conjunto de dos mil dosis solicitadas por Cancillería, con la conformidad del Ministerio de Salud, para los equipos de investigación vinculados a los ensayos clínicos, evidentemente que ha ido directamente a las universidades encargadas de hacer las investigaciones, porque era para el equipo de investigación”, dijo Bermúdez.

    Asimismo, la jefa de Gabinete indicó que la Embajada de China en Perú solicitó 1,200 dosis al laboratorio destinado para personal relacionado a dicha embajada.

    Gobierno de Vizcarra recibió 3,200 dosis a cambio de cerrar compra con Sinopharm

    La vacunación secreta al expresidente Martín Vizcarra, así como a las exministras Pilar Mazzetti y Elizabeth Astete, funcionarios, médicos, diplomáticos, empresarios y consultores, entre otros, sería parte de un soborno para cerrar la compra de 38 millones de vacunas al laboratorio de Sinopharm, según revelación del semanario Hildebrandt en sus Trece.

    “A través de la entrega irregular de 3,200 dosis adicionales de su vacuna experimental, Sinopharm consiguió que el gobierno de Martín Vizcarra le concediera la prioridad absoluta en la compra de fármacos, por encima de otros laboratorios internacionales como Pfizer/ BioNtech”, señala la publicación.

    Según la revelación, en momentos que el exjefe de Estado y funcionarios del Ministerio de Salud y Cancillería se colocaban en secreto las vacunas chinas, el gobierno aplazó los acuerdos con Pfizer, AstraZeneca y Johnson & Johnson, entre otros laboratorios.

    COMITÉ

    Incluso se reveló que fueron vacunados irregularmente 8 de 18 integrantes del Comité Multisectorial encargado de comprar vacunas, situación que pondría en ventaja al laboratorio chino por encima de sus competidores.

    Señaló que incluso a seis días de instalación del gobierno de Francisco Sagasti (el 23 de noviembre del 2020), el laboratorio Pfizer envió una copia del contrato para entregar al Perú 9.9 millones de vacunas, sin embargo esta nunca se firmó en la fecha acordada (30 de noviembre), poniendo observaciones, entre ellas que una de sus cláusulas atentaban contra “la soberanía del país”, sólo porque Pfizer pedía que no se le responsabilizará de supuestos efectos secundarios de las vacunas. Otra de las clausulas rechazadas fue que el gobierno no aceptaba embargo de sus embajadas en caso incumplan los pagos.

    La investigación, citando fuentes de la Cancillería, revela que en realidad Torre Tagle no tenía intención de firmar la compra de vacunas de Pfizer hasta que se cierre contrato con los chinos de Sinopharm.

    EMBAJADOR

    En este negociado estarían implicados el embajador Joge Jarama (brazo derecho de la excanciller Astete) y el médico Carlos Castillo Solórzano, asesor de vacunas del Ministerio de Salud y representante de la exministra Mazzetti en el Comité Multisectorial de la vacunas. Ambos serían los “dealers” encargados de la repartija de las vacunas chinas de cortesía entregadas, los dos eran los encargados de elegir a los funcionarios e invitados a colocarse las vacunas.

    El embajador Jarama fungió de enlace con la embajada China en el Perú, bloqueó la firma del contrato con Pfizer y se pronunció a favor de firmar contrato para la adquisición de 38 millones de vacunas al laboratorio chino, cuyo costo unitario superaba largamente a sus competidores.

    Asimismo, se reveló que la excanciller Astete aprobó la compra de un millón de vacunas, en gobierno de Sagasti, el 7 de enero con un desembolso de 94 millones y 15 días después (22 de enero) fue vacunada a escondidas, dos semanas antes del arribo de 300 mil dosis del laboratorio chino.

    MAZZETTI

    También se reveló que la exministra Pilar Mazzetti designó en agosto del 2020 como su representante alterno del Comité Multisectorial de las vacunas al médico Carlos Castillo, cuyo efecto práctico fue el negociador con los laboratorios y fue el responsable, junto a Jarama, de oponerse a la firma de un acuerdo vinculante con AstraZeneca para la llegada de vacunas de manera temprana. Este médico fue uno de los primeros que se vacunó a escondidas el 12 de setiembre y su segunda dosis el 3 de octubre.

    Castillo fue, además el enlace, entre Germán Málaga, investigador y responsable del estudio clínico de la vacuna china, con el Ministerio de Salud. Este asesor fue el que habría coordinado la vacunación secreta de Mazzetti (12 de enero y 6 de febrero del 2021) y su chofer y otros funcionarios de esta cartera ministerial.

    De la misma se señala que Germán Málaga administró 1,800 vacunas, de las cuales se utilizó 942 dosis para inmunizar a 471 personas entre personal médico relacionado a los ensayos, políticos, diplomáticos e invitados. Málaga aprovechó esta situación para vacunar a su esposa y su hija. También se reveló que aún se desconoce el destino de las 858 vacunas restantes.

    FUE LA CANCILLERÍA

    Durante su presentación ante la Comisión COVID-19 del Congreso de la República, la presidenta del Consejo de Ministros, Violeta Bermúdez, reveló que fue la Cancillería la que solicitó 2 000 dosis de la vacuna- en ese momento experimental- al laboratorio chino Sinopharm.

    Las dosis solicitadas iban a ser usadas presuntamente en el “equipo de investigación relacionado con los ensayos clínicos” que el laboratorio realiza en nuestro país con 12 000 voluntarios.

    “Llegó un conjunto de dos mil dosis solicitadas por Cancillería, con la conformidad del Ministerio de Salud, para los equipos de investigación vinculados a los ensayos clínicos, evidentemente que ha ido directamente a las universidades encargadas de hacer las investigaciones, porque era para el equipo de investigación”, dijo Bermúdez.

    Asimismo, la jefa de Gabinete indicó que la Embajada de China en Perú solicitó 1,200 dosis al laboratorio destinado para personal relacionado a dicha embajada.

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