El secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Parolin, reconoció que el papa podría ajustar sus actividades según los resultados médicos y la evolución de su recuperación.
La salud del papa León XIV ha abierto un nuevo escenario de incertidumbre en el Vaticano, luego de que se confirmara que padece un adenocarcinoma pulmonar y fuera sometido a una cirugía para extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho. Aunque los primeros reportes médicos señalan una evolución favorable, la Santa Sede reconoce que todavía es prematuro anticipar cómo repercutirá su condición en el desarrollo de su pontificado.
El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, sostuvo que el pontífice podría modificar el ritmo de sus actividades en función de las recomendaciones médicas y de los resultados de los estudios pendientes. Sus declaraciones, difundidas por medios internacionales y recogidas por América Televisión, alimentaron el debate sobre la posibilidad de que el papa reduzca sus compromisos o deba replantear algunos de sus planes a largo plazo.
“No podemos hacer ningún tipo de predicciones”, señaló Parolin al referirse al futuro inmediato del líder de la Iglesia católica. El cardenal explicó que será necesario conocer cuándo podrá retomar sus funciones habituales, en qué condiciones lo hará y qué indicarán los especialistas sobre su estado de salud. <Cite refs={[«turn427885search0″,»turn427885news1»]}/>
La posibilidad de un pontificado más breve ha comenzado a ser analizada en distintos sectores eclesiásticos, aunque no existe un anuncio oficial de León XIV sobre una eventual renuncia. Por ahora, el principal objetivo de la Santa Sede es garantizar su recuperación y esperar los resultados clínicos que permitirán establecer el tratamiento posterior a la intervención.



