Confirman que hay cientos de viviendas destruidas y advierten de varios saqueos
Dos terremotos de 7,2 y 7,5 en Venezuela dejaron al menos 188 muertos y 971 heridos. Las autoridades declararon una emergencia nacional ante la magnitud de los daños, mientras más de 200 personas permanecen atrapadas bajo los escombros y 157 continúan desaparecidas.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, informó que la zona más afectada fue el estado de La Guaira, aunque Caracas también sufrió importantes daños materiales. Los movimientos sísmicos provocaron el colapso de edificios, cortes de energía, interrupciones en servicios esenciales y escenas de angustia en distintas localidades del norte venezolano.
La Guaira se convirtió en el epicentro de la tragedia humana. Equipos de la AFP desplazados a la zona encontraron decenas de edificios destruidos o con afectaciones estructurales severas. Numerosos residentes pasaron la noche en las calles debido al riesgo de nuevos derrumbes y a la falta de electricidad.
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Entre los testimonios recogidos en la zona figura el de Larry Rojas, de 49 años, quien permanecía frente a una estructura colapsada bajo la cual quedaron atrapados varios familiares. “No tenemos nada, ahorita no tenemos nada, ni siquiera fuerza, ni valor para meternos ahí”, declaró.
La desesperación se reflejó en los llamados de auxilio de vecinos que intentaban rescatar a personas atrapadas. Una mujer denunció que su hija permanecía bajo los escombros de un edificio de doce plantas. “Ahí hay gente viva y nadie viene a salvar”, afirmó en tanto esperaba la llegada de equipos especializados.
La administración venezolana declaró a La Guaira como zona de desastre y anunció el despliegue de personal de emergencia procedente de otros estados que permitirá reforzar las labores de rescate.
La capital tampoco escapó a los efectos de la doble sacudida. En varios sectores de Caracas se registraron escenas de pánico durante y después de los movimientos sísmicos. Una periodista de la AFP observó un edificio de 22 pisos completamente destruido en Chacao, una de las zonas más transitadas de la ciudad.
Familiares y voluntarios se congregaron alrededor de los escombros con el fin de buscar sobrevivientes. Algunos pedían herramientas básicas y así continuar las labores. “Necesitamos linternas”, gritó uno de los rescatistas improvisados mientras avanzaba la noche.
Los perjuicios alcanzaron al aeropuerto de Maiquetía, principal terminal aérea que sirve a la capital. Parte de su infraestructura sufrió afectaciones importantes, lo que obligó al cierre temporal de las instalaciones. Delcy Rodríguez sostuvo que la terminal quedó fuera de servicio debido a “graves daños en su infraestructura”.
APOYO
La magnitud del desastre movilizó rápidamente a gobiernos y organismos internacionales. Delcy Rodríguez indicó que sostuvo conversaciones con representantes de Naciones Unidas y con varios líderes extranjeros con el objetivo de coordinar apoyo humanitario.
El gobierno de Donald Trump anunció una asistencia humanitaria de 150 millones de dólares para Venezuela.
China manifestó su disposición a proporcionar “toda la asistencia posible”, al mismo tiempo que la Unión Europea activó el sistema satelital Copernicus para apoyar las operaciones. Francia se comprometió en el envío de 85 socorristas y Suiza movilizó 80 especialistas, ocho perros de búsqueda y 18 toneladas de equipamiento.
México aseguró la preparación de personal especializado y atención sanitaria, mientras que El Salvador informó que tiene listos 300 socorristas y paramédicos junto con 50 toneladas de suministros. También expresaron solidaridad y apoyo países como Brasil, Argentina, Chile, Ecuador, Italia, Alemania, Rusia, Cuba, Guyana e Irán.




