Contrataciones, certificados y visitas oficiales conectan a miembros de su logia con el Estado.
Un reportaje difundido por Cuarto Poder ha puesto bajo la lupa al presidente del Consejo de Ministros, Eduardo Arana, al revelar una presunta red de vínculos masónicos que habría tenido acceso a cargos y beneficios en distintas entidades del Estado. Las evidencias presentadas incluyen fotografías, visitas oficiales y documentos que conectan al jefe del gabinete con otros miembros de su logia.
Según la investigación, Arana ostenta el grado 33, el más alto dentro del rito escocés de la masonería, y ha mantenido relación con personajes que luego ocuparon funciones relevantes en el aparato estatal. Uno de ellos es Elías Falla Villegas, quien fue contratado como consultor FAG en el Ministerio de Justicia durante la gestión de Arana. Aunque Falla negó vínculos con el premier, fotografías lo muestran acompañándolo en actos masónicos.
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El propio Arana admitió haber invitado a un integrante de la logia a su cartera, aunque no detalló su identidad. Otro nombre que figura en el reportaje es Mario Venero Ferreyros, también masón, quien visitó el Ministerio de Justicia en al menos cinco ocasiones y recibió, en julio de 2024, una certificación oficial para su fundación, que le permite gestionar fondos públicos para proyectos sociales. El acto oficial de entrega contó con la presencia de Arana.
La red se amplía con vínculos empresariales. Venero fue socio de Luisa Vidal Kong, a quien Arana designó como jefa de Infraestructura del Minjus. También se documentan coordinaciones entre otros masones que realizaron visitas al Ministerio de Educación y al Ministerio de Vivienda. José Azañedo, empresario con proyectos en Cultura y Vivienda, aparece en fotografías junto a Arana dentro de un templo masónico.
Juristas consultados por el programa advirtieron que, si se comprueba que estas relaciones masónicas facilitaron contratos o designaciones en el Estado, podrían configurarse delitos como tráfico de influencias, colusión o nombramientos indebidos en la administración pública. Aunque no se ha confirmado la existencia de beneficios económicos directos, las coincidencias y la falta de transparencia han encendido las alarmas en sectores políticos y de la sociedad civil.
El caso ha generado fuerte presión para que el Ministerio Público inicie una investigación formal sobre el rol de Eduardo Arana y las conexiones de su entorno masónico. Por ahora, ni el premier ni la Presidencia del Consejo de Ministros han ofrecido declaraciones tras la emisión del reportaje.




