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Viernes, Enero 15, 2021

Vizcarra en el pico más alto de su merecida vacancia

Por: César Sandoval / Parafraseando al Dr. Ernesto Bustamante, “la fantasía y el espejismo” del llamado pico y/o meseta, que Vizcarra anunció en su monólogo conferencias de prensa del miércoles 11 de mayo, ha sido una estafa, una mentira más de las tantas a las que nos tiene acostumbrado. El 15 de marzo anunció la cuarentena y nos mantenemos en ella por más de dos meses, debiendo y pudiendo haber aprovechado en esta guerra, el confinamiento como repliegue táctico y ganar tiempo reabasteciéndonos, mejorando el sistema de servicio de sanidad (salud) con compras de pruebas moleculares y hacer unas 20 mil muestras diarias, y no continuar con la necedad y soberbia de aplicar pruebas rápidas serológicas, que por su falso negativo nos han conducido a la muerte.

En esta cuarentena o arresto domiciliario se debió comprar miles de respiradores mecánicos, medicinas necesarias para la recuperación de los pacientes y ayudarlos a salvarles la vida, se debió reforzar e implementar debidamente las salas de cuidados intensivos (UCIs.). Nada de esto ha hecho el gobierno negligente, ineficiente, no ha previsto lo importante que es contar con la suficiente existencia de balones de oxígeno y como consecuencia de ello, hay cientos de miles de muertos (Como en Loreto, Lambayeque, Piura, etc.). Ni que hablar de los mercados, que advertimos como se promovía, desde palacio, el contagio masivo en estos focos infecciosos.

Más de 60 días de cuarentena, confinamiento, arresto domiciliario, para nada, y nuevamente parafraseando al Dr. Ernesto Bustamante: “Sólo hemos comprado dos meses más de vida”.

Vizcarra desea responsabilizar a los que salieron a la calle a buscar un pan porque se mueren de hambre, pero Sr. Vizcarra, los que irrumpieron la desordenada cuarentena no son más de dos millones de personas y los 33 millones de seres humanos que sí cumplimos la cuarentena? ¿Ahora qué? Saldremos a la calle luego del encierro inútil que Ud. provocó, y seremos carne de cañón para el coronavirus. Y además de eso, anuncia que también salgan los niños. Ud. está siendo contagiado por el virus de la inhumanidad, que transmite el carnicero panteonero de su ministro de salud, un desalmado que no parece tener características humanas, que carece de razonamiento, inepto por ideología e incapaz por naturaleza.

Ya han pasado cinco días que ha dejado de salir en su programa del medio día, en su monólogo, su aparente conferencia de prensa, ¿Y sabe por qué no lo hace?, porque la población lo percibe como un mitómano, compulsivo, necio, incapaz, plagado de compromisos con la corrupción.

Ahora quiere reiniciar su circo, culpando al pueblo y al nuevo congreso, de su ineptitud y del rosario de falencias que caracterizan a su gobierno autoritario. Pero en su momento, la justicia divina, los familiares de las víctimas y los tribunales terrenales le exigirán que asuma su responsabilidad, porque lo que a diario hace Señor Vizcarra se llama asesinato masivo, genocidio, el delito es de lesa humanidad, los jueces del Perú y del mundo lo condenaran al confinamiento eterno o perpetuo en la soledad de una prisión, que merecidamente y a pulso se lo ha ganado.

El tiempo no se detiene, pasa y entonces se hablará en la historia, sobre el gobernante del Perú, de quien su incapacidad y su adicción ambiciosa de poder, desencadenó la feroz y horrorosa muerte de miles de compatriotas. Tengo amigos y familiares muertos por su política de gobierno, y que el pueblo que se pronuncié sobre ello, no me irrogaré su representación, Ud. tampoco debe hacerlo, se ganó ese precario puesto, conspirando, y traicionando entró por la puerta falsa, todo lo que comienza mal termina mal Don Martín. Con la misma Vara que mides serás medido. Dios se apiade se su alma.

Por: César Sandoval / Parafraseando al Dr. Ernesto Bustamante, “la fantasía y el espejismo” del llamado pico y/o meseta, que Vizcarra anunció en su monólogo conferencias de prensa del miércoles 11 de mayo, ha sido una estafa, una mentira más de las tantas a las que nos tiene acostumbrado. El 15 de marzo anunció la cuarentena y nos mantenemos en ella por más de dos meses, debiendo y pudiendo haber aprovechado en esta guerra, el confinamiento como repliegue táctico y ganar tiempo reabasteciéndonos, mejorando el sistema de servicio de sanidad (salud) con compras de pruebas moleculares y hacer unas 20 mil muestras diarias, y no continuar con la necedad y soberbia de aplicar pruebas rápidas serológicas, que por su falso negativo nos han conducido a la muerte.

En esta cuarentena o arresto domiciliario se debió comprar miles de respiradores mecánicos, medicinas necesarias para la recuperación de los pacientes y ayudarlos a salvarles la vida, se debió reforzar e implementar debidamente las salas de cuidados intensivos (UCIs.). Nada de esto ha hecho el gobierno negligente, ineficiente, no ha previsto lo importante que es contar con la suficiente existencia de balones de oxígeno y como consecuencia de ello, hay cientos de miles de muertos (Como en Loreto, Lambayeque, Piura, etc.). Ni que hablar de los mercados, que advertimos como se promovía, desde palacio, el contagio masivo en estos focos infecciosos.

Más de 60 días de cuarentena, confinamiento, arresto domiciliario, para nada, y nuevamente parafraseando al Dr. Ernesto Bustamante: “Sólo hemos comprado dos meses más de vida”.

Vizcarra desea responsabilizar a los que salieron a la calle a buscar un pan porque se mueren de hambre, pero Sr. Vizcarra, los que irrumpieron la desordenada cuarentena no son más de dos millones de personas y los 33 millones de seres humanos que sí cumplimos la cuarentena? ¿Ahora qué? Saldremos a la calle luego del encierro inútil que Ud. provocó, y seremos carne de cañón para el coronavirus. Y además de eso, anuncia que también salgan los niños. Ud. está siendo contagiado por el virus de la inhumanidad, que transmite el carnicero panteonero de su ministro de salud, un desalmado que no parece tener características humanas, que carece de razonamiento, inepto por ideología e incapaz por naturaleza.

Ya han pasado cinco días que ha dejado de salir en su programa del medio día, en su monólogo, su aparente conferencia de prensa, ¿Y sabe por qué no lo hace?, porque la población lo percibe como un mitómano, compulsivo, necio, incapaz, plagado de compromisos con la corrupción.

Ahora quiere reiniciar su circo, culpando al pueblo y al nuevo congreso, de su ineptitud y del rosario de falencias que caracterizan a su gobierno autoritario. Pero en su momento, la justicia divina, los familiares de las víctimas y los tribunales terrenales le exigirán que asuma su responsabilidad, porque lo que a diario hace Señor Vizcarra se llama asesinato masivo, genocidio, el delito es de lesa humanidad, los jueces del Perú y del mundo lo condenaran al confinamiento eterno o perpetuo en la soledad de una prisión, que merecidamente y a pulso se lo ha ganado.

El tiempo no se detiene, pasa y entonces se hablará en la historia, sobre el gobernante del Perú, de quien su incapacidad y su adicción ambiciosa de poder, desencadenó la feroz y horrorosa muerte de miles de compatriotas. Tengo amigos y familiares muertos por su política de gobierno, y que el pueblo que se pronuncié sobre ello, no me irrogaré su representación, Ud. tampoco debe hacerlo, se ganó ese precario puesto, conspirando, y traicionando entró por la puerta falsa, todo lo que comienza mal termina mal Don Martín. Con la misma Vara que mides serás medido. Dios se apiade se su alma.

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